Episodio 020 · Despierta con Oyenacho

Aprendizajes de 2 años de despertar espiritual.

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Muy buenas, bienvenido a este nuevo podcast de Despierta con Oye Nacho, el podcast número 21. Y este va a ser 2 años de despertar espiritual en 60 minutos. Ese creo que va a ser el título: 2 años, aprendizajes de 2 años en el camino del despertar espiritual en 60 minutos aproximadamente. Igual me enrollo un poco más. Hoy estamos a 17 de agosto según estoy grabando este podcast, que saldrá supongo que hoy si lo puedo editar. Y hace casi, casi 2 años, a finales de este mes hace 2 años que empezó, o tuve mi primera experiencia de despertar espiritual. Y me apetecía como poner al día a todo el mundo y contaros un poco cómo ha sido este despertar espiritual y qué podéis esperar si vosotros estáis en el despertar espiritual, e incluso ver por qué fases vais a pasar para poder tener una perspectiva un poco diferente de esto desde una primera experiencia, que ya sabéis que este podcast Va sobre mis experiencias directas. No pretendo decir ninguna verdad, nada más que la mía, porque es lo que voy experimentando. Y que tú con esa pues puedas decidir si, bueno, no sé, aprender, integrar, hacerte tus preguntas, cambiar tu perspectiva. No pretendo convencer a nadie de nada porque en verdad no puedo ni nadie podemos, pero sí que pueden abrirse ventanas mientras escuchas este podcast. Y eso pues Me encantaría ser de inspiración para ayudarte. Bueno, Nacho Muñoz, @oyenacho en Instagram y en TikTok, y en YouTube Despierta con Oye Nacho. Vamos al principio. Hace poco me decía alguien en TikTok, Nacho, tú no estás despierto. Yo ni siquiera en ese vídeo ponía nada del despertar espiritual, hablaba de otra cosa, pero bueno, no sé por qué me ponían eso. Y lo vi y me causó curiosidad. No contesté ni nada porque hay comentarios primero, que no veo todos, y segundo, que hay algunos que digo no merece que conteste porque necesitaríamos una conversación entera para poder, para poder ver qué es eso de estar despierto para él, no. Porque sí, seguramente, tal y como lo contaba él, pues según su versión de lo que es estar despierto, pues yo no le parecía que lo estuviera por un vídeo, no, que tampoco me conoce ni está conmigo como para poder saberlo. Pero por ese vídeo pues no le parecía que estuviera despierto. Está genial, no, nada que objetar. Pero sí me parecía interesante que, ya que vamos a hablar de despertar espiritual, que hablemos de qué es ese despertar espiritual. Yo creo que hay como la parte de despertar, para mí es ese momento en el que te das cuenta de que has estado viviendo en automático y juzgando o apuntando hacia afuera, sabes, como si con el dedo estuvieras apuntando: lo que me pasa a mí es por culpa de eso, no seré feliz hasta que no consiga aquello. Todo con el dedo hacia afuera, como si indicaras con el índice hacia allí, allí, allí, allí. Eso es vivir en automático y es para mí vivir dormido. Despiertas cuando dices, miras con el dedo hacia ti y te indicas a ti como el origen, como la causa de todo lo que ves, como la causa de tu malestar, como la causa de tu felicidad, como la causa de tu amor, como la causa de tu desamor, como la causa de todo. Cuando te pones la corona del rey del universo y dices todo todo lo que hay en el universo lo he creado yo. En ese momento es donde para mí tienes ese despertar de esa primera parte, no, del despertar. Ahora hablamos de espiritual, porque te hace responsable de todo lo que hay, no. Y creo que eso es muy bonito. Y luego cuando pasas a espiritual, que es la segunda parte del despertar, creo que mucha gente vive un despertar, otros viven un despertar espiritual, y al final en verdad todos vivimos algo espiritual porque solo existe eso. Pero la parte espiritual es cuando te rindes y ya dices, a mí por lo menos me ha pasado así, y te das cuenta que si no hay una espiritualidad, si la vida es solo la materia física, las relaciones entre el uno y el otro, no existe la energía, no existe una razón para la creación de este universo, una razón para ti, es para que tú estés en esta vida. A mí se me quedaba como súper pequeño, era como, la verdad que es cuando me pongo en ese modo, que a veces me pasa de vez en cuando, me pongo muy triste porque no puedo concebir un universo hecho simplemente por, no sé, porque sí, un fallo, un no sé, no me lo creo, sabes, no me hace sentido. Entonces, cuando creo que hay una parte espiritual en todo esto, cuando siento que soy algo más que un cuerpo, es donde todo empieza a cobrar mucho más sentido, cuando empiezas a conectar con que esta vida es una parte del viaje, hay muchas más cosas, cuando empiezas a darte cuenta que la forma viene de la no forma, no sé, cuando conectas con algo más profundo que simplemente vivir una vida como este avatar, como este personaje que eres, que empieza, que acaba, y que una vez que se va se acabó todo, no existe nada. No, no sé, a mí todo eso me hacía sentir bastante vacío, y en ese vacío existencial es donde encontré la espiritualidad. Entonces, para mí, un despertar espiritual es cuando despiertas en el sentido de tomar responsabilidad de tu vida, de darte cuenta que eres la causa de todo lo que ves. Y espiritual, cuando te das cuenta de que ese tú, tú no te has creado a ti mismo, que hay una parte, algo superior. Puedes llamar Dios, lo puedes llamar universo, energía, no sé, como te dé la gana, pero que hay algo más ahí, que hay un plan más grande, que no todo se reduce a esta vida que estás viviendo. Entonces, cuando te das cuenta de eso, para mí ese es el despertar espiritual. Y eso para mí pasó hace 2 años. Ahora, cuando habla la gente a veces de si una persona está despierta o no, a veces lo confundimos con si está iluminado. Y iluminado, para mí, en mi propia definición, que es la mía, ya tú adoptarás la tuya y lo verás, y podrás elegir pensar si Nacho no está despierto, Nacho está despierto, puedes decir lo que te dé la gana, es totalmente indiferente para mí. Iluminado, para mí lo ejemplifica muy bien el libro El poder del ahora y Eckhart Tolle, porque para mí una persona iluminada— sé que existen personas que están iluminadas y que están fuera de este mundo, que ya pasa en la India, que les dan de comer, ellos están como en un estado meditativo, casi como un coma, y ni siquiera se mueven. Y hay gente que dice que eso es estar iluminado, y está bien, cada uno su definición. Y si para ti eso es estar iluminado, Evidentemente, a no ser que te pase eso, no estarás iluminado. Para mí, estar iluminado es estar en el momento presente siendo yo mismo, pero no el yo mismo de mi personaje, de Nacho ni de Ignacio, de personalidad, y de no, no, siendo yo mismo uno con todo en este momento. Muchas veces cuando estoy conversando con Sara, cuando estoy con mi hijo, cuando estoy yo solo meditando, hay momentos pequeños, no son muy grandes, cada vez van siendo más, pero son pequeños, donde estoy fundido con el todo, estoy completamente en el presente sin preocuparme por el futuro, sin compararme con nadie, como desde ese sistema de pensamiento del ser, no el sistema de pensamiento del ego, donde estoy desidentificado de mis pensamientos, de mis emociones. No sé, es un momento de presencia tan profunda, tan absoluta, que para mí eso es estar iluminado. En ese momento, ¿no? Entonces, si me dijeras, Nacho, tú estás iluminado, yo te diría que no estoy iluminado en algunos momentos de mi día, en algunas meditaciones, en algunas sesiones, en algunas partes de mi día, que en mis relaciones sociales, grabando, a veces me pasa también que entras en ese flow y yo me siento ahí iluminado en ese sentido, como de que estás, como que se está iluminando tu ser de verdad. Es como en la oscuridad, para mí es cuando estás con tu ego y con todas esas capas. Iluminado es cuando de repente estás como dejando que salga esa luz, estás desidentificado de tu ego e iluminado. No sé, para mí es como eso. Además, se ve una luminosidad diferente incluso en la cara, ¿no? Y la sientes también cuando estás meditando, ¿no? Se ve. Entonces, para mí es eso. Y para otras personas, iluminado es un estado permanente, que es como está iluminado. Pues no lo sé si existe eso. Yo no conozco a nadie que esté iluminado. Pero quizá no lo he conocido y tú sí, no lo sé. Y no sé, y pienso en personas como por ejemplo aquí tengo a Ramana Maharshi, que le tengo en mi altar, y sinceramente le veo exactamente igual. Es como veo que en ese momento de la foto está iluminado. No sé el resto, no lo conozco, no sé si estaba iluminado todo el tiempo. Sé que se lo curró un montón, meditó muchísimo, retiros de oscuridad, no sé, muchas cosas. Y es probable que ese tiempo en el que él estaba iluminado de su día sea muy alto. No sé si sería el 100%, pero sería muy alto, seguro. Y para mí eso es estar iluminado. Y creo que hay muchas personas que más porcentaje, menos en su día, están iluminados. Pero yo no lo veo como un estado permanente. Hasta creo que ellos tuvieron sus momentos de no estar iluminados. Y está bien, porque creo que en esta vida venimos un poco a eso. Así que bueno, dicho todo esto y estando en el marco ya que creo que nos pone un poco en este marco del despertar espiritual, definiéndolo, definiendo también lo que es estar iluminado para mí, mi perspectiva de cómo yo lo veo, vamos a empezar a lo primero, ¿no? Y para eso, mira, he hecho unas cuantas preguntas que le he pedido a ChatGPT aquí que me ayude con unas cuantas preguntas. Y la primera que ponía era: ¿cómo y cuándo empezó tu viaje de despertar espiritual? ¿Hubo un momento o evento específico que lo desencadenó? Y mira, me recuerda a, bueno, lo veo mucho en el Instituto de Respiración Consciente que las personas empezamos nuestro camino del despertar espiritual no porque busques el despertar espiritual, sino con una metáfora en tu vida. A veces esa metáfora es tu relación de pareja, y entonces empiezas a trabajar tu relación de pareja por un apego ansioso, por no sé, por cualquier cosa que te lanza al desarrollo personal o espiritual. Y otros es por el negocio, pero siempre hay como una puerta de entrada que no es la espiritualidad directamente, pero que te lleva después ahí. Y para mí, y de hecho es que lo veo con amigos que a lo mejor están atascados y dicen, jo, es que estoy súper atascado en el tema profesional. Y entonces intentan arreglar el tema profesional y no se arregla, no se arregla, no se arregla, no saben qué pasa, prueban una cosa u otra. Es porque eso es una entrada, pero no es eso lo que tienes que arreglar. Y en mi caso era el tema profesional, fue lo primero, ¿no? De hecho, es curioso cómo ha ido como cambiando, ¿no? Hace 2 años, 2 años y medio más o menos, o casi 3, Cuando la pandemia, para mí fue un, la pandemia fue un despertar total. No desperté en ese momento, pero me empezó a dar vuelcos así totales. Yo había estado súper obsesionado con el negocio, con conseguir hacer dinero, sobre todo con que se viera cómo hacía dinero, porque quería el reconocimiento. Era algo que, si sabes de astrología, yo soy luna en Leo. La Luna en Leo es una Luna que busca reconocimiento, aparte de luego mucha creatividad, pero en la parte más disfuncional pues es la búsqueda de reconocimiento desde el exterior y la necesidad de llamar la atención y de que te reconozcan y demás, la aprobación también, pero bueno, más reconocimiento. Y yo había buscado eso toda mi vida, había buscado conseguir eso de diferentes maneras, ¿no? Y en este momento, hace 3 años o por ahí, pues lo estaba buscando haciendo dinero, que ¿Qué sucedió? Que es muy graciosa la vida, muy interesante, pues que conseguí hacer mucho dinero. Ahora mismo estoy mirando el cuadro del Two Comma Club, que es como un disco de vinilo así de oro que te dan en ClickFunnels por haber generado 1 millón de euros con un funnel, con una estrategia de marketing. Y conseguí hacer mucho más que eso, conseguí montar una empresa con unas oficinas, con muchas personas, con muchos ingresos todos los meses. Y llegó un momento en el que todo ese dinero y que todo estuviera bien no servía de nada. Yo me sentía vacío. No supe ni siquiera reconocer ese vacío, porque es así de jodido cuando no estás conectado con tu ser. No eres capaz ni siquiera de reconocer eso. Y yo no lo reconocía, sinceramente. Ahora lo puedo ver con perspectiva, pero yo lo que veía era que había conseguido todo ese dinero y yo me sentía vacío. Y hacemos un Kit Kat para una cosa que el otro día lo escuché en TikTok y decían las personas famosas que consiguen todo en el mundo físico, en el mundo material, cuando ya lo han conseguido todo se enfrentan a dos opciones. Una, la espiritualidad, ir al camino de la espiritualidad, porque en el mundo físico ya no hay nada que puedas conseguir, ya has conseguido todo, ya lo tienes controlado, sabes cómo generar dinero, cómo obtener reconocimiento, cómo es, como lo físico, lo superficial lo tienes controlado. Entonces, o vas a la espiritualidad, y te decían la segunda opción es el suicidio. Y decían que muchas personas así se suicidan. Y yo me sentía un poco en la misma encrucijada, no pensando en suicidarme en ese momento, la verdad, pero sí como sentía un vacío muy grande. Pero no se me pasó por la cabeza la espiritualidad. Seguía trabajando con coaches, con diferentes cosas, pero no llegaba a ese nivel profundo. Y en ese momento, como suele pasar, como Como te decía antes, que a veces hay como una cosa antes de tu camino espiritual. Para mí fue el tema del dinero y en ese momento dije ya no quiero hacer esto. Estaba vendiendo, que me acuerdo perfectamente, mi empresa Abundancia Ilimitada, que era un programa que lo sigo teniendo de hipnosis para eliminar los bloqueos subconscientes del dinero. Y bueno, era muy congruente conmigo. La verdad que me gustaba. Me abrumó un poco también que llegó a muchísima gente y de repente como que fue un poco abrumador. Que tantas personas estuvieran haciéndolo, no. Y decidí que ya no me apetecía hacer eso. De repente dije, no, yo quiero hacer, quiero invertir en bolsa, que es lo que he hecho toda mi vida. No toda mi vida, perdón, pero es lo que he querido hacer, no. Es como desde que estuve en la policía quise invertir en bolsa porque era como, mira, yo solo, sin equipo, generas dinero con unos clics, con el análisis del mercado, con lo que tú sabes, con tal. Era como todo muy fácil, muy, muy para ti. Parece poco espiritual, la verdad. Y dije, no, no, yo quiero hacer esto, que estoy cansado de tener tantas responsabilidades, de tener que hacer tanto dinero todos los meses, de todo esto, y quiero hacer esto. Y Sara, mi mujer, me apoyó, me dijo, pues, pues haz eso, está perfecto. Y entonces desmonté la empresa, quité las oficinas y empecé a aprender más y a invertir en bolsa. En ese momento Y además el universo es que es muy, es muy amable con nosotros, la verdad. En ese momento yo sé que estaba cometiendo un error porque en mi carta astral, en lo que yo siento, en lo que he hablado con muchísima gente, yo he venido a este mundo a ayudar a los demás, a inspirar a los demás. Y claro, encerrarme en mi oficina, en mi despacho, invirtiendo en bolsa sin hablar con nadie, no estaba cumpliendo con mi misión de vida. Pero el universo sabía que era un paso intermedio. Para poder conocerme a mí mismo y poder llegar a donde tenía que llegar. Entonces empecé a hacer eso. Mi empresa la delegué en una persona, en Frank, en Frank Dórticos, que estuvo llevando el siguiente programa que creé, que era de cómo hacer cursos online, FIE, Fórmula de Infoemprendimiento. Y él lo estuvo llevando, me ayudó un montón, y yo me pude centrar en la bolsa estudiando mucho sobre ello, invirtiendo y todo esto. Y en ese momento fue también como la pandemia, más o menos, vale. Y en ese momento yo estaba haciendo algunos live, algunas cositas y tal, pero sobre todo con la bolsa y con mi objetivo en eso. Y llegó un momento que supongo que el universo me dijo, mira, por aquí puedes encontrar tu solución al tema de la bolsa y tal. Pero llegó un momento en el que no conseguía ganar dinero, en el que el universo creo que ya se cansó. Y yo dije, mira, no está funcionando bien Fórmula de Infoemprendimiento, que era mentira, sí estaba funcionando, pero era como que empezaba a haber menos dinero, menos resultados, me requería más tiempo de mí, sabes, como que el universo me llevó otra vez, oye, Con la bolsa no estás aprendiendo y esta no es tu misión. Me llevó otra vez a Fórmula Infoemprendimiento, a estar en la empresa, ayudar a la gente. Y ahí me abrumé otra vez y fue como, yo no quiero todo esto, toda esta responsabilidad tal, y no es esto lo que quiero hacer. Y en ese momento cerré también Fórmula Infoemprendimiento. Ahí sí que ya di el paso total, porque cuando quise cerrar la empresa al principio, antes de la pandemia, y cuando empezó Franca a llevar Fórmula Infoemprendimiento, Fue como una muleta que le vino bien a él, me vino bien a mí. Pero en verdad, yo en ese momento, lo que mi corazón, mi ser me decía era déjalo todo, déjalo todo por completo, deja de meter ingresos, deja de que funcione la empresa. Cero. O sea, quédate con cero y solo ponte en la bolsa, porque era lo que me iba a ayudar en ese despertar. Pero bueno, llegó después. Cerré esa parte, me quedé solo con una persona para gestionar los alumnos y cosas que quedaban entremedias. Pero cerré todo en la pandemia, un poquito después de la pandemia. Y claro, al cerrar todo, empecé a— vinieron los impuestos, vinieron muchas cosas, pedí préstamos ICO, dejé de meter dinero en la empresa porque ya no estaba habiendo ventas. Gasté mucho dinero en mentorías porque yo estaba obsesionado con que era algo del negocio que tenía que descubrir. No era como— recuerdo hacer sesiones con varias personas sobre temas de intuición, de decisión, de ver hacia dónde quería tirar, consultorías, reestructurando la empresa, viendo a ver si para acá, si para allá, como buscando todo en ese punto. Y no encontraba nada. Iba haciendo cosas y de repente hacía dinero y bueno, y me iba como manteniendo, pero terminé como, creo que estuve un año casi así de dando tumbos para un lado y para otro. Y en ese año pues creo que tuve unas pérdidas como de 350.000 euros, una barbaridad. No me faltó para comer en ningún mes porque iba pidiendo un préstamo, haciendo algo y vendía un poco tal, pero, pero fue una auténtica locura y fue muy difícil. La verdad fue súper agotador porque me veía, además me sentía con mucha vergüenza porque no conseguía arreglarlo y conseguir traer dinero, tener claridad en qué es lo que quería hacer. Y en ese momento fue donde, mira, la primera, la primera cosa que me hizo como llegar a ese despertar que hoy justo la mandaba un mensaje. Trabajé antes de eso, antes de que pasara todo esto, en la parte de FIE, y justo un poquito antes de la pandemia y demás. Creo que fue antes. Sí, trabajé con Majo, Majo Cascales, que os la recomiendo mucho, tema Un Curso de Milagros y bueno, y espiritualidad. Y trabajé con ella durante un año o algo más de un año haciendo sesiones, y ella estaba muy metida en El Curso de Milagros, en la espiritualidad. Intentaba explicarme cosas, bueno, y me las explicaba, me hizo hacer ejercicios y fue súper útil, pero yo no estaba preparado Y me sirvió mucho, pero no veía esa parte espiritual. Todavía me costaba mucho porque no estaba en ese momento. Y eso ya fue como una preparación que creo que fue la leche, porque luego hizo que después, cuando volví otra vez a reconectar con la espiritualidad, me empezaron a hacer sentido muchas cosas que ella me decía y que hice con ella. Y en este momento de que ya no sabía qué leches hacer, di con un documental sobre la ayahuasca, sobre las sustancias psicodélicas. Y justo por ese momento también, porque era como ahí paralelo, estaba viendo mucho en inglés cosas de Michael Beckwith, que no sé cómo leches llegó a mí. Antes estaba en el, bueno, sale en la película El Secreto y habla de espiritualidad de una manera muy chula. No sé, a mí me llegó mucho. Y en ese momento más o menos llegó Michael Beckwith y también el tema de la ayahuasca. E hice un retiro de ayahuasca que fue en agosto de hace 2 años. Hice ese retiro de ayahuasca. Según iba para el retiro de ayahuasca, que me fui en coche, iba escuchando cosas de Michael Beckwith sobre espiritualidad e iba diciéndome a mí mismo, no, yo sé que este retiro de ayahuasca va a ser especial, o puede ser especial, que puede que aquí conecte con algo, que no sé, que puede que esto sea mi despertar, pero me da igual. Lo que sí quiero, y me recuerdo decírmelo a mí mismo en el coche, es que me comprometo con que en lo siguiente, el siguiente año, es lo que dije en principio, el siguiente año voy a estar centrado en aprender todo lo que pueda sobre espiritualidad, porque sé que ahí es donde está mi respuesta, donde está mi camino. No me planteé mi despertar como algo que fuera a ser de una vez, sino que dije el siguiente año mi foco está en la espiritualidad. Y bueno, han sido 2 años y sigue mi foco, sigue ahí, muy interesantes. Pero en ese retiro de ayahuasca viví un despertar no sé, muy, viví una conexión. Te diría que el despertar igual ya venía, se estaba cociendo, y en el, en la ayahuasca fue como, como una conexión. De hecho, lo hice la primera noche de ayahuasca. Tienes otro podcast sobre toda mi experiencia de ayahuasca dentro de mi podcast, no, entonces por eso no te voy a contar todo, pero quiero como poner ahí cositas. En ese, en ese retiro Conecté, me di cuenta, o sea, fue como verificar que había algo más ahí detrás, sabes, que no, que yo no era mi cuerpo, que el universo no es un fallo, una cosa que así el Big Bang explotó, ya está, y ese es todo el sentido que tiene. Y el tema darwiniano de que la evolución, y no, no, no, conecté con que era algo mucho más allá de eso, que había una inteligencia superior mucho más profundo que lo que yo creía. Y salí de allí conectado, despierto. No sé, salí como afianzando ese despertar, ¿no? Y no es que hiciera eso y ya está, sino que hice eso, nada más terminar con eso ya tenía agendadas también sesiones de sustancias psicodélicas, en concreto con sustancias, con MDMA. Fueron mis primeras sesiones con sustancias psicodélicas y estaba comprometido con ese camino. Por completo. O sea, era como, yo estoy comprometido, voy a utilizar todos los medios que pueda, que estén a mi alcance para poder hacerlo. Y eso hice. En las sesiones con MDMA descubrí la respiración consciente. Bueno, la hipnorespiración consciente la creé después yo, pero aquí descubrí la respiración consciente continua. Y fue algo también que me acompañó en mi camino porque empecé a respirar todos los días. También tienes un podcast sobre la respiración. Y en esos 2 años pues pasé por diferentes fases, ¿no? Primero pasas por esa fase abrumadora de conectar contigo y de tu propio despertar, de una parte primero al principio muy biográfica donde vas como analizando, entendiendo, sintiendo, liberando traumas de tu infancia, del nacimiento, de tu adolescencia, de tus relaciones, de todo esto, y vas limpiando cada vez más capas. Pasé por la parte también que creo que pasamos todos de ese ego espiritual donde Al principio estás identificado con tu ego y comparas, juzgas, crees que eres tu cuerpo, crees que eres tu personalidad, que eres tu nombre, crees en la separación. Y de repente pasas al ego espiritual y de repente todos somos uno, crees que la vida es amor, que todas estas cosas, pero de una manera desmesurada. Y crees que todos tus deseos se tienen que cumplir, crees que no sé, que todo vale, crees que los demás no están despiertos, los juzgas. Y entonces pasas a otra fase que también es espiritual, pero es desde un ego espiritual, no es muy interesante. De hecho, yo creo que haré un podcast solo sobre esto en algún momento, sobre el ego espiritual, porque es una parte, una parte que tienes que pasar, que está bien, no hay que juzgarse ni nada, pero nos pasa, nos pasa a todos, yo creo, porque es una parte de este despertar, de este camino en la espiritualidad. Y pasé por esa también cuando ya empecé con mi despertar espiritual. Es muy interesante verlo así porque es como la parte del dinero y la empresa y mi vocación a lo que me quería dedicar me llevó a arruinarme o a casi arruinarme, a perder mucho dinero. Eso me llevó a darme cuenta que lo que me hacía falta era conectar con mi espiritualidad, descubrir quién era yo en verdad y de qué va esto de la vida. Y cuando empecé con eso, el negocio empezó a tener menos, como te diría, tuve mucha claridad en lo que quería hacer. Dije quiero enseñar espiritualidad, quiero enseñar respiración. Y eso es lo que empecé a hacer y empezó a funcionar muy bien desde el principio porque estaba alineado con quien yo soy, con ayudar a los demás, con inspirar, con con dedicarme a esto, con hablar en público. Y entonces, como eso ya estaba arreglado, el dinero estuvo ahí y sigue ahí porque sigo trabajando mucho sobre el dinero y porque también ahora tengo otra vez una empresa muy grande, o muy grande para mí en cuanto a gastos mensuales, a cosas que tienes que invertir para poder hacer funcionar una empresa y a responsabilidades. Pero fue muy curioso porque eso se alineó. Dije, ya sé lo que quiero hacer, espiritualidad. Respiración y espiritualidad. Y después empecé a— claro, tú piensa que el espejo que tienes más cerca es tu mujer o tu pareja, ¿no? Y en mi caso era mi mujer, Sara Duarte. Y entonces lo primero por donde me fui fue la relación, fue por— no sé, mi relación no funciona, me fui a mi relación, no funciona. Y empecé a trabajar mi relación, empecé a trabajarlo desde Sara primero, desde los dos, o sea, como los dos en conjunto. Y avanzamos un montón porque ella también empezó a trabajarse mucho a ella misma. Yo también estaba en el modo, no, de trabajarme mucho yo mismo, pero lo hice mucho a través de la relación. Y de nuevo era una distracción entre comillas, no, porque estoy súper agradecido de la relación que tengo ahora, de todo lo que hemos avanzado, y eso nos ha unido un montón todo ese año que nos pasamos, no sé, uniéndonos, no, arreglando nuestra relación o limpiando, no, volviendo a conectar entre nosotros de verdad. Pero también era otro paso intermedio, porque, porque estaba al final como por un lado en el ego espiritual, con las sesiones con sustancias psicodélicas, la respiración y todo esto. Y por otro lado estaba con la relación de pareja, que sigue siendo una cosa desde el exterior, donde tú acusas a veces al otro, le pides que cambie, quieres que cubra tus necesidades. No sé, es como muy egoico también todo. Y cuando eso ya lo arreglamos mucho ya, o sea, como que llegamos a un punto muy, muy interesante. De repente pasó otro salto, que esto fue hace un año más, es que fue como un año más o menos eso, que la relación y demás. Y ahí llegó una cosa que en la ayahuasca precisamente fue donde me lo hablaron por primera vez, que fueron un retiro vipassana de meditación. Y al año de que me lo hubieran dicho, de repente me vino ahí. Dije, ostras, un retiro vipassana. Porque yo sentía que había algo ahí, que fíjate, la respiración, que yo tengo el Instituto de Respiración Consciente, y creo que es básico pasar por un proceso de respiración para poder sanar de verdad, incluso para poder meditar. Me ha ayudado muchísimo haber pasado por la respiración, si no, creo que no hubiera sido posible. Tienes un podcast sobre el vipassana también por ahí. Y en ese momento fue como, necesito eso, porque yo veía que había que había despertado yo, me había conectado con el todo, había sentido todo esto. Luego había empezado esa parte de ego espiritual, de individualidad y tal, que me llevó a mucha fricción con la pareja. Luego el trabajo en pareja. Y ahora era como, ahora toca descubrir quién eres, trabajar contigo mismo. Y qué mejor que un retiro vipassana de meditación donde no puedes hablar, no puedes escribir, no puedes leer, no puedes escuchar música, no puedes mirar a nadie a los ojos, no te puedes comunicar de ninguna manera. Estás en ayuno intermitente, o sea, por la noche comes comida vegetariana, meditas 10 horas al día, una auténtica locura. Y ese primer retiro Vipassana me destrozó por dentro, me sacó a la luz una dependencia emocional que yo tenía de Sara súper tocha. Lo pasé fatal y lo pasé fatal también en la vuelta, pero me enfrentó conmigo mismo, ¿no? Fue como, hostias, estar contigo mismo tantas horas al día, tantos días, son 10 días en total. No sé, para mí fue brutal y fue como el siguiente paso en este camino del despertar espiritual. Y eso me llevó a una consciencia de mí mismo muy heavy, y también me llevó a retomar la meditación de una manera diferente, ¿no? Empezar ahí, meditas como 10 horas al día, y el trozo más cortito de meditación es de una hora entera. Y cuando salí de ahí empecé a meditar 40 minutos, 30 minutos, 40, 30, 40. Ahora estoy en 50. Más o menos en cada día medito 50 minutos como mínimo, y muchos días medito 2 veces o 3 veces, o 50 minutos, otros 30, luego una hora. Pero medito igual, de media medito al día una hora y media, y eso me ayudó un montón. Pasé como a una fase diferente de mi despertar espiritual donde empecé a conectar con la presencia de otro modo, ¿no? También estaba leyendo mucho sobre Eckhart Tolle, Poder del Ahora, y cosas sobre la presencia. El silencio. E hice 2 retiros Vipassana, hice uno y luego a los 8 meses hice otro. Y el segundo fue muy diferente, no, el segundo ya sí que conseguí estar conmigo mismo de otra manera. Me llevé muchos aprendizajes. Sobre este segundo hay un podcast muy interesante donde te cuento mis 11 aprendizajes que viví, que la verdad que los sigo utilizando a día de hoy. Y después de eso también me conecté mucho, me sentí con mucha conexión. He seguido haciendo sesiones con sustancias psicodélicas, he seguido haciendo sesiones con respiración, muchísimas. Y mi vida ha cambiado un montón. Me siento muy conectado. La meditación ahora me está ayudando muchísimo. Creo que es como la base. Ahora ya es algo que no puedo no hacer en mi día, aunque esté fuera. Estaba en la playa antes de ayer y en la misma playa, con niños alrededor y demás, me senté a meditar y medité como 30 minutos o por ahí. Los niños decían, se ha dormido tu padre, se ha dormido sentado, le decían. Y decía Oliver, no, no, es que está meditando. Y yo estuve ahí meditando, y hasta en ese sitio, sabes, es como no tengo hueco en casa, tal, bueno, pues ahora mismo sería capaz de ponerme a meditar en un bar y me daría igual. Y bueno, mi despertar en ese sentido, pues hasta ahí, para que te hagas una idea, ha sido muy, muy interesante. Y eso es lo que tienes en el podcast también para ir escuchando diferentes capítulos. Ahora, en el punto en el que estoy, justo hace unas semanas estuve en otro retiro ayahuasca, mi segundo retiro de ayahuasca en Chacana Ancestral, que es donde hice el primero, que me encantó. Son como familia para mí, bueno, son familia para mí ellos y los participantes. Y el retiro fue muy bonito, fue muy especial, culminó en una tercera ceremonia con algo súper, súper chulo. Haré un podcast sobre, sobre esto también, que creo que no lo he hecho. Y salí de allí y ya tenía reservado mi siguiente retiro Vipassana, que lo voy a hacer la semana que viene. Este es de 7 días más light, creo, porque vamos a ver, que esto luego nunca sabes. Y también tengo ya reservado a finales de septiembre un retiro de oscuridad, de estar 5 días. Voy a estar a completa oscuridad, tú solo, sin estímulos, sin música, sin nada. Puedes escribir a oscuras si te da la gana, pero no puedes leerlo. Y voy a estar allí también 5 días, probablemente en ayuno. Y en estos últimos, en este último mes o mes y medio que paré el podcast, pues he estado como muy, sentí cansancio, he estado muy enfocado en ayudar a los demás en el instituto. Estuve reformando, que si ves los últimos podcast verás que tuve que reducir el equipo, reducir los gastos, volver a plantearme qué tipo de vida quería vivir. Y bueno, ha sido un proceso que la verdad que ha requerido bastante energía. Y por eso dejé de grabar el podcast un tiempo hasta que volviera. Y ahora pues estoy en ese punto de mí, de mi despertar, que ya hace 2 años que empecé con todo esto, en el que me he asentado en una sensación de control. Y fíjate que al final la espiritualidad va sobre no controlar, pero yo siento control porque puedo tener malos días. De hecho, tengo peores días que antes y tengo más malos días que antes cuando estaba dormido cuando no estaba en este despertar espiritual. Pero ahora me doy cuenta, ahora lo siento, sabes, y digo, ostras, hoy estoy de bajón, estoy triste. A veces sé por qué es, a veces no, pero da igual. Me pongo a meditar o sigo con mi día, pero conectado con mi cuerpo, conectado con las emociones, sabiendo que se van a pasar, y me lo permito y no me juzgo. Antes, cuando estaba triste, decía, ¿qué está mal? ¿Qué hay que arreglar? Y me ponía ahí, y muchas veces te enredas en cosas que no tienes por qué enredarte, porque Es un momento, es un día, es una emoción. A veces no es ni tuya y a veces solo viene. Bueno, es que siempre vienen y van. Entonces no tienes por qué atascarte en eso. Y entonces yo me siento en una fase muy en paz con esa parte. Estoy meditando muchísimo más. Ya te digo que es el momento de mi vida en el que más estoy meditando. Estoy estando conmigo mismo muchísimo más. Estoy trabajando mucho menos que antes también y permitiéndome trabajar menos. Y sigo pensando que ahora, en este momento de mi despertar, mi camino está en el silencio, está en la vida cotidiana, en las cosas que suceden en tu día a día, vivirlas de otra manera, permitirte estar triste, permitirte estar alegre, permitirte sentir deseo, permitirte sentir miedo, y saber que esos son, sabes, como yo ahora siento como si estuviera en un estado de Si estuviéramos en el mapa de la conciencia, pues quizá en la aceptación, en la neutralidad, en la razón, en el amor, a veces como ahí oscilando entre todo esto. Y de vez en cuando aparecen nubes que son pues enfado, puede ser ira, puede ser, no sé, apatía, sufrimiento. Aparecen nubes por ahí, pero es como que yo siento que estoy establecido en otro punto mucho más neutro y que las nubes vienen y se van. Las experimento porque es como no las niego ni dejo que se tengan que ir. Es como, no, la experimento, lo veo, si tiene algún mensaje lo cojo y dejo que se marche, pero no me apego a ello ni siento que tenga que cambiar nada porque sienta eso. Y es un sitio muy bonito en el que estar. Siento que, mira, hago 42 años en octubre y esta crisis de los 40 ha sido muy interesante, de 3 años de duración aproximadamente. Y siento que ahora es donde estoy adentrándome más en quién soy yo, en conocerme. En solucionar cosas que me impedían, que me distraían, sabes. Porque creo que el tema del dinero, el tema de la pareja, el tema, no sé, todo este tema que he vivido en general me distraía de la verdadera pregunta, ¿no? De quién eres tú, cómo quieres vivir tu vida, qué quieres hacer hoy, sabes, que como qué quieres ser hoy, porque es que puede ser lo que quieras, ¿no? Y el disfrutar el presente. Entonces, en este momento, pasado 2 años, si te tuviera que decir como varias cosas importantes sobre esto, sería que si estás escuchando este podcast y sientes que estás en esta parte del camino del despertar espiritual, veo como dos partes. Es como, una es que podrías decir, vale, mi camino va, porque hay gente que lo piensa así, no, por la meditación. Entonces yo creo que mi despertar espiritual va a suceder en vipassana, en una meditación o en una cosa así. Y luego está el otro camino de, no, yo necesito una ceremonia de ayahuasca, sustancias psicodélicas, respiración, o cosas de este estilo, más como un poco más potentes, más transformadoras. Está un poco más de fuego lento para mí, y es mi humilde opinión totalmente sesgada por mi experiencia. Creo que el camino para mí, el que a mí me sirve, me ha servido, y el que yo recomendaría a alguien que conociera, a no ser que su historia fuera muy diferente y quizá me salga otra cosa, es que necesitas ese golpe de realidad que te dan la respiración o las sustancias psicodélicas, cualquiera de las dos cosas. Es como un golpe muy tocho. Y en concreto, la respiración para mí ha sido una clave imprescindible por sanar todos esos traumas, por sacarlos día a día, todos los días. Porque sesiones de sustancias psicodélicas no puedes hacer todos los días, es de locos, pero respiración sí. Entonces, esa parte como primera de meterte en tu cuerpo y de sacar de tu cuerpo esas memorias celulares, que esos traumas que todos tenemos, mira, yo sigo con ellos. Ahora estoy trabajando niño interior este libro que me está encantando, la verdad, que se llama The Inner Child Workbook. Y sigo trabajando con ello porque sé que hay cosas todavía ahí que sanar, que sacar, que entender. Sé que tengo que reeducar, o no reeducar, como es volver a— se llama reparenting en inglés, en español sería como, no sé, volver a tener otra paternidad con mi niño interior, con mis niños interiores, la adolescente interior, todos. Y poder sanar esas heridas tan profundas que hay en nuestra infancia. Entonces yo es como esa parte no te la puedes quitar. Y luego es muy importante que incluyas también la meditación, vipassana, retiro de oscuridad. Ya os lo contaré, todavía no lo he experimentado, pero meditación. Y te diría un retiro vipassana de 10 días, silencio, silencio y meditación, sabes. Es como no me vale meditación solo con música, con no sé qué. Son genial que hagas meditaciones de Joe Dispenza, son brutales. Pero creo que esas están más en este lado donde está la respiración, las sustancias y demás, que en este. En este está la meditación donde no estás haciendo nada, donde no estás ni siquiera visualizando, donde solo estás siendo consciente de tu cuerpo. Y nada, y mis siguientes pasos para ir como terminando este podcast, aunque voy a ver ahora si hay, si hay alguna pregunta de las de ChatGPT que sea interesante, pero mi siguiente paso es un un retiro de oscuridad. Lo escuché por primera vez a Aubrey Marcus y me encantó. Fue como, hostias, esto me llama la atención. Me daba mucho miedo, te lo reconozco. Era como, no, no, no, yo no sería capaz de eso, estar en oscuridad por completo durante 4 días o 5 días. No, no, no, no, yo no soy capaz. Pero después de 2 vipassanas de 10 días, ahora uno de 7 días en un año, que va a ser en un año, voy a haber hecho 27 días de silencio y demás. Y así me veo preparado y me llama. Es como que la oscuridad me llama, quiero experimentarlo. Y va a ser a finales de septiembre, van a ser 5 días y me apetece un montón. A la vez me asusta un poquito también, pero creo que ahora quiero asentarme en esa parte de presencia, de estar conmigo, de realmente sentir que estás a gusto contigo mismo. Así que ya os contaré, ya os contaré sobre esa parte. En la parte profesional estoy muy asentado en el Instituto de Respiración Consciente, en que siga creciendo, en que siga funcionando. Sin presionarme, teniendo mi tiempo, teniendo mi espacio. Y en las redes sociales, en el podcast y demás, pues es un punto en el que todavía sigo también como creando, improvisando, expresándome, a veces dejándolo. Y bueno, estoy muy contento con las partes que están saliendo. De hecho, mañana grabaré cositas para TikTok también, que estoy haciendo vídeos con muñecos. Parecen de constelaciones, pero no son constelaciones. Es una manera de ejemplificar cosas que suceden en la vida cotidiana con unos muñecos y con las cámaras y tal para que se vea chulo. Así que si no me sigues, vete a TikTok en @hoyenacho y sígueme, que te van a encantar esos vídeos. Y nada más, no me enrollo con esto. Déjame ver las preguntas que por aquí. Las prácticas, ya te lo he dicho, cómo las descubrí también. Ta ta ta. Los desafíos, creo que también lo hemos visto. La motivación y la fe en ti mismo, cómo lo has ¿Cómo lo has mantenido? Pues fíjate, la motivación y la fe en mí mismo durante los momentos difíciles lo he mantenido rindiéndome, permitiéndome tenerla, porque he tenido momentos de duda, he tenido momentos de mierda, nada está funcionando, ¿por qué? Porque estoy así hoy, ¿no? Y cuando me he rendido y he dicho no hay que, no tengo que solucionar nada, porque a veces estás cansado, llevas días durmiendo mal, Y ese cansancio te lleva a estar en un modo nada funciona, esto es una mierda, fíjate mi relación, ahora estoy enfadado, no sé qué. Es como ponle tiempo, déjale tiempo. Es una de las herramientas que tenemos, espacio y tiempo, que son como lo que tenemos en este mundo físico. Dale tiempo, permítete un par de días y luego la vida se ve diferente. Entonces yo creo que están todas, están absolutamente todas. Y nada, bueno, es una buena vuelta al podcast. Espero que te haya servido. Mándame tus preguntas sobre espiritualidad en TikTok o en Instagram, o aquí mismo si estás en Spotify puedes mandar tus preguntas. Y el siguiente podcast no sé sobre qué lo haré, pero creo que igual no sé si la experiencia de la ayahuasca, la última que hice, o alguna otra cosa que se me ocurra por ahí. Pero habrá un siguiente podcast. Y nada, muchas gracias por escucharme. Si te ha gustado, recomiéndaselo a la gente. Déjame un review en Spotify a ver si lanzamos el podcast para arriba y más gente lo escucha. Y compártelo con personas que creas que le puede venir bien. Ya hay como, hay 22 podcast, así que son como 22 horas o más que puedes escuchar sobre espiritualidad, y que espero que te inspiren, que te ayuden a seguir en este camino de la espiritualidad a ti mismo. Y nada, nos vemos, nos sentimos. Mil gracias. Y ya te contaré sobre mi retiro de oscuridad, que creo que va a ser muy interesante, y mi siguiente vipassana también, que es la semana que viene. Y nada más, nos vemos en el camino. Un abrazo muy grande. Chao, chao.

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La Trampa de la Hiperlucidez — Nacho Muñoz

El libro

La Trampa de la Hiperlucidez

Para los que entienden todo pero no pueden cambiar nada. Una confesión sobre los que aprendieron a brillar para no romperse.

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