Episodio 019 · Despierta con Oyenacho

Todo lo que necesitas saber sobre la Ayahuasca: Una guía completa

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Transcripción completa

Muy buenas, bienvenido, bienvenida a este nuevo podcast en Despierta con Oye Nacho. Voy a poner aquí esto para que se vea bien. Probablemente estés en Spotify o a lo mejor estás en YouTube escuchándome, y este podcast va con un poco de retraso porque he estado en un retiro de 4 días de ayahuasca, y como os prometí, os quiero contar mi experiencia, qué es lo que, lo que he visto en estos días, y un poco me gustaría hacer que este podcast fuera como una guía, la guía definitiva para las personas que quieren tomar ayahuasca, que les llama la atención. Me gustaría que cualquier persona que esté pensando: oye, ¿tomo ayahuasca? ¿No la tomo? ¿Es esto bueno? ¿Es esto malo? ¿Lo debo hacer? ¿No lo debo de hacer? Todo ese tipo de preguntas, pues me gustaría resolvértelas. Y que después de escuchar este podcast, pues mi objetivo es que digas: se lo voy a compartir a todo el mundo que quiera hacer ayahuasca o que tenga curiosidad. Para que así puedan saber un poco cómo hacerlo. Además, lo he hecho en diferentes ocasiones. Esta ha sido la quinta, más o menos. Y entonces, voy a contarte toda mi experiencia. Así que bienvenido, bienvenida a Despierta con Oyo Nacho, a este capítulo sobre la ayahuasca. De hecho, voy a sacar por aquí unas cuantas preguntas también para ver que las podamos contestar. Y bueno, llevamos ya, este es el capítulo 19, creo, o 20. No sé exactamente en qué capítulo estamos, pero llevamos ya unos cuantos. Está siendo un viaje muy interesante esto del podcast. Muchas personas me dicen, oye, te escucho en el podcast, me gusta mucho, y demás. Y una de las cosas que más me gusta es que mis amigos, la gente que me conoce de manera muy cercana, me dice, Nacho, es que escucho tus podcasts, tío, y parece que es un audio de WhatsApp que me has mandado a mí, que como somos amigos, sabe que tengo confianza. Entonces, eso es precisamente lo que yo quería conseguir con el podcast, poder contártelo como si fueras un amigo y que me escuches muy... Muy bien, muy como si estuviéramos hablando de uno a uno. Y eso es lo que vamos a hacer. Así que bueno, como sabes, me encanta también la inteligencia artificial. Es algo que estoy utilizando mucho, sobre todo ChatGPT. Y vamos a utilizar ChatGPT ahora mismo en directo para ver qué preguntas nos haría una persona, que probablemente eres tú, que está interesada en hacer un retiro de ayahuasca, que le llama la atención, pero no sabe muy bien lo que es, y para que yo te las pueda contestar. Así que le vamos a poner aquí. Y así, mira, puedes ir aprendiendo incluso en este podcast cómo utilizo yo ChatGPT. Le voy a decir que actúa como un oyente de un podcast que se llama Despierta con Oye Nacho, que tiene interés en probar la ayahuasca, pero antes quiere resolver, resolver sus dudas. Imagina que es escéptico. Que no sabe nada de la ayahuasca y que solo le llama la atención el poder sanador que pueda tener. Dame 10 preguntas originales para que pueda hacérselas al experto del podcast? Bueno, esto es lo que le vamos a preguntar, y así nos va a dar una guía sobre las cosas que se tienen que contestar aquí para que puedas hacerlo. Así que mientras nos las pone por aquí, que ahora las iré contestando, te voy a contar la experiencia, esta última, o cómo llegué. Y creo que eso también va a poder ayudarte mucho. Yo tengo ahora 41 años, hago 42 ahora en octubre, el 21 de octubre, por si quieres felicitarme. Ya voy a 42 años, que parece muy curioso que hayan pasado 2 años ya desde mi crisis existencial, que detonó incluso este podcast, aunque llevo menos, llevo 2 meses o así con él. Estaba totalmente hundido, lo he dicho en otros podcast ya y puedes escuchar algunos sobre esto, pero para resumírtelo un poco y que entiendas cómo acudí yo a la ayahuasca, yo estaba, no sabía qué más hacer. No sabía qué más hacer, estaba muy enredado en el tema del dinero, sobre todo, porque en el negocio había sentido que tenía que parar y dejar de hacer lo que estaba haciendo, sentía que mi vocación iba por otro sitio y estaba muy desconectado. Me metí en un montón de deudas, porque cuando paras una empresa tan grande como las que creo yo, conlleva muchos pagos que tienes que seguir haciendo. Y entonces me metí en unas deudas de casi 400.000€. Y tenía mucha vergüenza, no sabía qué leches hacer. Probé a hacer cosas como todo el mundo, de ir al psicólogo, ir al coach, ir a diferentes cosas de este estilo, y me ayudó. Te aseguro que si no hubiera ido a eso, también hubiera sido mucho peor. Pero no conseguía tener con eso ese cambio que necesitaba. No era suficiente. Yo sentía que había un vacío mucho más profundo. Que no era a un nivel mental. Es curioso, pero creo que esa es la palabra. El vacío que yo sentía no era un vacío a un nivel mental. Entonces, esto fue hace 2 años, de manera supercasual, igual como tú has llegado a este podcast, a lo mejor, y creo que incluso igual menos, pero compré un curso que vendían en inglés que se llamaba Psychedelics Revealed, como los psicodélicos revelados, y cuando yo lo vi, simplemente me dio confianza por las personas que lo hacían y no miré de qué era. Sinceramente, no miré de qué era. Creía que era de desarrollo personal y no sé, alguna técnica nueva, alguna cosa así. Pero no creía que fuera de psicodélicos, de ayahuasca, de LSD, de MDMA, de bufo. No tenía ni idea de que era de eso. Y pasaron un par de semanas y de repente lo volví a ver y dije, ¿qué era esto que compré? A ver, voy a meterme. Y me metí y eran todo entrevistas. Era un documental a modo de entrevistas donde el host, el experto, el que estaba ahí con ellos, pues les iba preguntando y todos iban contando su experiencia con ayahuasca, por ejemplo, y con LSD, con bufo, con MDMA, con diferentes sustancias psicodélicas. Yo me quedé flipando así directamente, porque yo estaba, yo era súper escéptico y te puedo decir que estaba en contra de las sustancias psicodélicas. En serio, estaba en contra. Aunque te puede parecer ahora como raro, pero estaba en contra. O sea, yo me acuerdo que Sara, mi mujer, la recomendaron hacer una sesión con sustancias psicodélicas Y una persona de un montón de confianza, y explicándole por qué, por el sistema nervioso, el cerebro, cómo funcionaba, todo súper bien explicado. Y yo le dije, no, no hagas eso, a ver si te vas a quedar loca o peor, no hagas eso. Y ella lo iba a hacer de todas maneras, evidentemente, pero al final no lo hizo, lo hice yo antes. Pero yo pensaba que eso era, estaba en contra, tenía los pensamientos igual que mucha gente tiene de, ¿por qué necesitas algo de fuera? Para poder cambiar, y eso entonces no es real, porque estás en un estado alterado de conciencia, y luego en tu vida no estás en ese estado, y cosas así. Y me tragué mis palabras, ¿por qué? Pues por algo que quizá es lo que también quiero con este podcast, que es, me tragué mis palabras porque empecé a escuchar a personas a las que yo admiraba un montón, las sigo admirando, emprendedores, marketers de Estados Unidos, influencers, Gente a la que yo llevaba muchos años siguiendo, que de repente estaban ahí hablando de que en su crisis de los 40, de mediana edad, igual que estaba yo, habían tomado ayahuasca, la mayoría de ellos, y les había cambiado la vida. Y entonces, claro, ves una persona, ves 2, ves 3, ves 4, eran como 20 o 30 personas, ¿no? Y era como, vale, a la tercera persona ya era como que dije, resuena completamente conmigo, con lo que yo estoy experimentando, y lo voy a hacer. Me daba mucho miedo, muchísimo miedo. Y de hecho, ahora te hablaré de eso, pero lo hice. Porque cuando siento que algo me puede ayudar, y además, cuando estás en esos puntos que dices, es que o me ayuda o no sé qué hacer, pues tampoco te quedan muchas opciones. Es como, no, pues es que lo voy a hacer, es que no hay alternativa, voy a hacerlo. Y en ese mismo momento reservé mi primer retiro de ayahuasca. Busqué por internet y fue muy fácil. Vi un par de sitios, elegí uno. Y fuera. Y ahí que fui. Y ese primer retiro de ayahuasca fue el inicio donde empezó todo. En otro podcast te hablaba de ese. Y a ese retiro fui con muchos síntomas porque estaba pasando, tenía permeabilidad intestinal, SIBO, que es un crecimiento de las bacterias en el intestino que te hace tener inflamación y bueno, súper incómodo. Tenía dolores de cabeza, no sé, estaba hecho polvo, estaba muy mal del estrés y de todo el tiempo que llevaba comiéndome todo. Y ese ya te lo conté en otro podcast, pero fue todo un descubrimiento. El caso es que han pasado 2 años desde ese retiro. Esto es muy interesante también, y por eso quería hacer este podcast, porque mucha gente, cuando se cuenta esto la primera vez, que yo hice unos vídeos en Instagram, es como, ha habido un cambio, no sé qué, pero la gente no cree que vaya a durar. Pues 2 años después, aquí me tienes, y te sigo diciendo que el cambio fue súper permanente, aunque ahora te hablo también de que hay que tener mantenimiento y que no es una cosa de hacerlo una vez y ya está. Pero han pasado 2 años y hace aproximadamente 20 días estaba en un momento de— En la empresa tuve que despedir a gente, otras personas se fueron, hubo más tirantez económica por cambios que se hicieron en la empresa, cosas que no salieron como tenían que salir, y encima me vi que tenía que ponerme yo a trabajar, a hacer muchas más cosas, y entonces tuve que dejar de lado cosas que me gusta hacer en mi vida, y se armó un pollo de estos en los que te ves ahí metido y dices: Joder, ¿qué coño ha pasado? Estaba más tirante también con Sara, en pareja, ya sabes que todas estas cosas afectan un montón. Y de repente me sentí que dije, no puedo más. Es como lo otro, la otra crisis de los 40, me llevó a lo mejor un año aproximadamente decir, hasta aquí, tengo que ya, hasta aquí, esto tengo que cambiarlo y no con las maneras que he probado. Y aquí lo vi en unos días, o quizá como mucho en un mes, que dije, uy, ya no me estoy sintiendo igual, algo está pasando aquí. Y cuando vi eso, decidí tomarme unos días libres y decidí terminar esos días libres con un retiro de ayahuasca de 3 días, de 3 noches. Y el descanso me vino genial antes de hacer el retiro. Y cuando fui para el retiro, me fui en coche porque me gusta irme en coche. Es en Madrid, voy desde Málaga a Madrid a este retiro. Porque me gusta el sitio al que voy, que se llama Chacana Ancestral o Ayahuasca Madrid, creo que es en Instagram. Y fui y ya estaba teniendo síntomas. Me volví a sentir con inflamación en el intestino, tenía dolores en la espalda. O sea, me vinieron todos los síntomas por resonancia que tuve la primera vez que fui al retiro de ayahuasca. Y esta vez iba, entre comillas, debería ir más confiado, pero en verdad iba con el mismo miedo que la primera vez. Muy curioso, porque dices como, ostras, pero ¿cómo puede ser? Si además, aparte de la ayahuasca, estuve contando el otro día, y en estos 2 años he hecho 34 sesiones con sustancias psicodélicas, y las sesiones son más o menos de un día cada sesión. O sea, he dedicado 34 días a hacer sesiones con sustancias psicodélicas, así que créeme que más o menos algo sé sobre lo que se vive, y me he adentrado en mi mente de diferentes maneras y con diferentes sustancias, que de hecho en mi libro lo cuento. En espiritualidad psicodélica, y ahora lo voy a renombrar, ya te lo anunciaré dentro de poco, que estoy terminando con la portada. Pero ahí cuento todo esto. Entonces era como absurdo decir, ¿por qué me siento así? ¿Por qué me siento ahora con miedo y demás? Y esta vez ya no era miedo a quedarte loco o a que te hiciera mal la ayahuasca o a que te dé un brote psicótico, no era eso, ¿sabes? Era como miedo a de nuevo descubrir un trauma, una memoria, alguna cosa que que no pudieras aceptar de ti mismo, que te diera como miedo descubrirlo, que te metiera miedo verte. Que luego ya hablaremos qué es ese miedo en verdad. Pero bueno, así fue. Llegué, la primera ceremonia es la primera noche según llegas. Nada más empezar, ya tomé rapé, que es un tabaco proyectado, que lo hacen con un proyectador aquí en la nariz. Y entonces no lo respiras, sino que se queda como por aquí pegado y sientes la apertura y demás. Y ya solo con eso ya me dio un mareo, me puse malísimo, vomité. Y no suele pasar eso, pero era como mi cuerpo diciendo, uy, aquí hay que limpiar mucho antes de poder entrar a hacer cosas. Tomé ayahuasca esa primera noche y la primera noche fue muy normalita. No entré en nada, no tuve alucinaciones, no tuve nada de psicodelia, nada. Simplemente vomité con las dos tomas. Que esto es algo que ahora te hablo del vómito, porque creo que es algo que a mucha gente le Le impacta. Vomité la primera vez, vomité la segunda vez, no tuve problema con ello. Muy al contrario que la primera vez que fui hace 2 años, estuve toda la primera noche controlando el no vomitar porque no quería vomitar. Porque tenemos como asociado, que creo que es uno de los regalos también que nos hace la ayahuasca, tenemos asociado que vomitar es malo y que mejor no vomitar. Yo, para mí, sobre todo por la vergüenza, tenía mucha vergüenza de vomitar. De vomitar ahí en mi cubo con todo el mundo mirando cerca o tal. Y bueno, pues ya eso se fue, la verdad, desde el primer retiro. Y en este segundo, pues ahí vomité, limpié mucho, me fui muy en paz diciendo, oye, hoy tocaba limpiar, hoy tocaba purga, pues está perfecto. Tuve muchos aprendizajes también con las personas que hay, porque hablas con ellos y estás conviviendo, y eso para mí es brutal. Yo, de hecho, uno de los primeros consejos que te daría es que si vas a hacer ayahuasca, lo hagas en un sitio como este, que bueno, es el que yo recomiendo, Chacana ancestral se llama, que sea en grupo con más personas, que haya convivencia, que estés mínimo, mínimo 2 noches por lo menos. Yo te recomiendo que estés 4 días, 3 ceremonias enteras, pero mínimo que estés 2. Si solo puedes ir una, pues oye, no pasa nada, pues va una, mejor una que ninguna, ¿no? Pero si puedes plantearte y estar 3 noches, es brutal por la gente, por el ambiente, porque necesitas ese proceso como te voy a contar yo ahora, y porque si no, no está completo el proceso para mí, ¿sabes? Es como puede que tengas suerte y en una vez te vaya genial, pero para mí es como 3 veces es mágico. Entonces, eso fue la primera noche. La segunda noche tomé solo una toma, la primera. La segunda sentí de no tomarla, era como, no, no necesito una segunda toma esta vez. Y en un momento dado se puso a cantar Jorge, que era el que cantaba, y de repente yo no creía ya que fuera a entrar en nada, entré. Y entrar es una manera muy difícil de explicar porque era muy psicodélico. Sí que tenía con los ojos cerrados mucha psicodelia, no veía como mi alma, mi cuerpo con diferentes formas fractales, no sé, una cosa muy difícil de explicar. Y con la música y con lo que escuchaba de las personas, a uno vomitando, el otro por ahí gritando, no sé qué, uno que llora, sabes, todo eso integrado en tu propio cuerpo, en tu propia energía, y cómo eso iba limpiando, no, cambiándote de alguna manera. Y esa noche fue muy mágica, fue muy— terminé y es como la ayahuasca, es estas cosas son increíbles. Porque terminé como diciendo, ah, qué bien, si al final yo controlo, sabes. Es como, lo controlo bien, ya llevo muchas sesiones y mira, pues he entrado ahí un poco. No ha sido del todo como en sesiones de LSD, que son las que suelo hacer yo, pero ha sido chulo, sabes. Y ha sido un rato largo, sabes, ha estado genial. Era como, qué bien, qué amable. Y fíjate que no he entrado en ver una cosa de mí que sea mala, no, no, he entrado en en el ser, en sentirme, en vivir cosas muy básicas sobre nuestra naturaleza como seres humanos y como almas, como energía. Y me fui muy confiado a la cama, no me dormí. Y ya al día siguiente era la tercera toma. En ese día también vomité las dos veces con las dos tomas. Tercer día, vamos a la tercera toma, y en esta pues tomo, hago la primera toma y no vomito, no siento ganas de vomitar, me puedo tumbar, Perfecto. No entré en nada y de momento pues bien, observando. No sé si me dormí un poquito. A veces te duermes un poco en esa parte. Y después ya pues César, el chamán, pues dice, oye, una segunda toma, quien quiera. Y dije, mira, hoy sí siento de tomarme una segunda toma. Y me tomé la segunda toma. Y tomé la segunda toma, no sentí ganas de vomitar. De nuevo no vomito. Yo intuía ya y decía, ostras, fíjate que ayer viví viaje y había vomitado 2 veces. Ahora No he vomitado ninguna, igual tengo más viaje todavía. Que a veces no tiene nada que ver, porque vomitas y lo que tiene que entrar ya ha entrado. Pero bueno, de repente entré y entré en— A veces te quedas en las puertas y experimentas como desde la entrada hasta la puerta de la casa, en el portal, digamos, y experimentas eso. Y pueden ser esas psicodelias, sensaciones en el cuerpo, vibración, como cosas muy muy, muy top, pero como que te quedas ahí, ¿no? Pero luego ya cuando se abre la otra puerta es como que caes a un vacío donde no te acuerdas de tu nombre, no te acuerdas de si tienes familia o si no, no te acuerdas de que tengas cuerpo ni ojos ni nada. O sea, es como caes en tu mente, literalmente tu mente y tu alma, pero sobre todo te diría en tu mente, y estás— no, la palabra no es solo ahí, pero es como yo sentí como si entrar en ese punto donde tu ego no está, o sea, te abandona, estás sin tu ego, solo está tu ser, no existe el tiempo, no existe la forma, no existe la materia. Y claro, para mí fue como morir por completo, traspasar una barrera muy fuerte, que de hecho en el momento que la traspasé lo noté y vomité en ese momento, ya bastante avanzado el viaje. Y luego ya pues empiezas de nuevo poco a poco a volver a habitar tu cuerpo. No es como que tu ego se marcha, tu consciencia se queda ahí a full en tu cuerpo, y luego ya vas como conteniendo de nuevo la energía, volviéndote a rehacer, a volver a ser materia, ¿no? Y en ese proceso, pues para mí en esta ocasión fue muy interesante porque la metáfora que viví, primero es que sí que hay veces que tienes miedo, ¿no? Que hay veces que tenía miedo y decía, hostias, que no, es que no, no estoy, sabes, como no estoy, o sea, estoy en otro sitio, esto es increíble. No sé ni quién soy. Y entonces, en esos momentos, ya por los viajes que he tenido y lo sé, me traía a la mente, por ejemplo, a mi mujer. Decía, Sara, Sara Duarte. Y entonces la podía como ver y tener presente. Oliver, Oliver Duarte, tal, mi hijo. Y con ello era como, ah, vale, vale, hay una parte de mí todavía que está por ahí, que sabe quién soy. Y ya poco a poco era, Ignacio, Nacho, estoy aquí, estoy aquí. Y vas poco a poco volviendo, volviendo, pero muy poco a poco. Son bastantes horas. Esta fue hasta las 6:30 de la mañana o por ahí. Y para mí, en este aprendizaje, y ahora vamos con cosas más sueltas y demás, en este viaje el aprendizaje más grande fue que sentí como liberarte de tu ego, que es lo que en estos últimos 2 meses o 3 meses me había como de nuevo encarcelado un poco más el ego y el miedo, la carencia, los juicios, todo esto me había de nuevo como encarcelado un poco. Y con la ayahuasca, con las sustancias psicodélicas, en este caso con la ayahuasca, es como que de repente todo eso lo sacas, ya no está, durante ese rato no está. Tu cerebro se queda como si fuera una— Lo explicaba muy bien, no me acuerdo el nombre, el que tiene el libro de Cambia tu mente o algo así, y tiene un documental en Netflix también que se llama Cambia tu mente, sobre psicodélicos, y habla de que es como una pista de esquiar, que una pista de esquiar, cuando ya han pasado muchas veces los esquiadores o los de snow, tiene ya los raíles hechos, tiene todas las marcas y entonces está marcada y tu cerebro, tu comportamiento, va siempre por los mismos raíles. Cuando tomas sustancias psicodélicas es como si la nieve de repente la dejaras otra vez virgen. Entonces, es como ese viaje, ese momento ahí de traspasar esa puerta que yo te decía, es como que la nieve se queda virgen. Y una vez que está virgen la nieve, empiezas a experimentar cosas muy básicas, como por ejemplo, el placer. Y en el placer, con diferentes músicas, porque las músicas te llevan a este tipo de cosas, Pues en el placer empezaba a ver cómo, no a ver, sino a experimentar que yo soy el que me doy placer, que incluso hasta aunque esté haciendo el amor con mi mujer, el placer me lo estoy dando yo, pues soy yo el que lo está sintiendo, son mis receptores de mi cuerpo, es mi energía, y la interacción con la de ella es la que la utilizo para yo sentir el placer. Pero era como, no, no, el placer lo sientes tú, ¿sabes? Y el sentir también que solo existes tú, sentir el universo dentro de ti, cosas tan básicas como Es muy fácil decir, no, lo de fuera es una ilusión, tal. Vale, pero es que experimentarlo como se experimenta con sustancias psicodélicas es otro nivel. No se puede explicar, o sea, es muy difícil explicarte esto. Pero es como para que te imagines, también experimentas cosas básicas como el bien y el mal. Y entonces, de repente, ves como el bien y el mal, de manera racional, puedes entender, de decir, claro, el bien y el mal van de la mano, es una dualidad. Y al final, en verdad, para que exista el bien tiene que existir el mal. Y luego, en verdad, ¿qué está mal o qué está bien? Porque en el futuro, a lo mejor lo que estaba mal ahora causó algo muy bueno en el futuro. Entonces es como, son iguales los dos, son dos. Si fueran dos hermanos, tanto el hermano malo como el bueno, les tienes que tratar igual porque no sabes cuál de los dos será el malo o el bueno. No es lo que hagan, es qué consecuencias tiene después también. Entonces, cosas de este estilo que para mí es como un, como por un lado, formatear tu mente, ¿sabes? Como desapegas a tu ego, como si fuera una garrapata, tu ego que tienes en tu mente ahí metido, y está ahí pegado, anclado, como las que le ves a los perros. Y con las sustancias sacas la garrapata y es como, ya no está aquí, fuera, está por ahí. Lo conviertes, en vez de en una garrapata, en un lémur que está contigo, que eso siempre vamos a tener a nuestro ego, pero en vez de que sea una garrapata ahí pegada y consumiendo como un parásito, que sea un lemur que está aquí con nosotros, como el que te sale en Snapchat, que es muy divertido. Pues un lemur que está ahí contigo y que tú eres el jefe del lemur, tú eres el máster y el lemur es tu criado, entre comillas, no con ningún tono despectivo ni mucho menos, pero es como una persona que te sirve y es una idea que hay en ti. Entonces, haces eso por un lado y luego, por otro, es como volver a parvulitos de conceptos del universo y de conceptos de lo que es ser humano, Y experimentas todas las cosas básicas de qué es ser humano, de qué es el universo, de cómo funciona el tiempo, de cómo funciona la energía, la materia. Es como un mega máster. Y claro, todo esto al final, yo salí de, terminé el día, es duro. O sea, tú terminas la sesión de ayahuasca, terminas ese pedazo de viaje y te estás súper alegre de volver porque sientes como, otra vez estoy en mi cuerpo, madre mía. No sabes qué alegría da el decir, oh, estoy en mi cuerpo, me siento de nuevo, sabes. Es como, madre mía. Pero sientes una paz, sientes una cosa que es espectacular. Y hay momentos duros y raros, porque está— hace un momento que yo miraba y veía a todo el mundo ahí como loco en su película y en su propio brote psicótico que vives en la ayahuasca, y era una locura. Decía, ahora mismo estamos todos completamente locos, pero locos, una locura esto, sabes, es imposible. Pero a la vez dices, pero están todos sin su ego conectando, sabes, están reseteando, ¿sabes? Y volviendo a descubrirse, volviendo a ser niños. No sé, es una cosa espectacular. ¿Es algo que te recomiende? No, no, no. De hecho, ya no por temas legales, que también, que no se puede recomendar este tipo de cosas, hacer apología y cosas de estas. Pero es que aunque fueras mi amigo y estuviera contigo tomando un café y nadie nos escuchara, no te recomendaría la ayahuasca. Te diría mi experiencia y te diría que lo que te recomiendo es que si te resuena algo, que busques información y sigas explorando y sigas viendo cómo te vibra, cómo te resuena, y hagas lo que, lo que tú sientas hacer. Para mí estuvo muy claro el probar la ayahuasca hace 2 años, estuvo muy claro ahora esta vez. Me daba miedo, ya te lo he dicho, igual que la primera vez, pero siempre sé que detrás de ese miedo, que el miedo ese es del ego, sabes, es como la garrapata que decíamos, que la tienes ahí pegada, pues evidentemente tiene miedo, no quiere que la despegues. Porque está viviendo a través de ti, es un parásito. Entonces hay que transformarlo y que no sea un parásito, sino que sea un lémur, un animal de compañía. De parásito a animal de compañía hay mucha diferencia. Entonces esto es lo que hace, lo que te ayuda la ayahuasca en concreto. Y luego hay una cosa de la ayahuasca también, que, o de hacer un retiro de ayahuasca, que me encanta, y es lo que te decía antes, que estás con más personas, que estás 3 noches, que no es un ámbito en plan terapeuta porque no está contigo el terapeuta. Hay mucha gente ayudando para que estés bien y no te pase nada, pero no hay un terapeuta ahí contigo todo el rato como pueda ser una sesión con sustancias, que alguien te acompaña, te va preguntando y es más terapéutica. Entonces, no sé, para mí es la leche. La primera vez que me fui no he tenido ganas de volver a hacerlo en 2 años, el retiro de ayahuasca. Esta vez podría ir el mes que viene, siento que podría ir el mes que viene. No voy a ir el mes que viene todavía, pero igual en 2. No lo sé. Y creo que es un regalazo, creo que es algo que, mira, igual que sé que los retiros vipassana, que tengo otro podcast sobre vipassana, un retiro vipassana cada 6 meses, cada 8 meses, cada año, es algo que quiero hacer en mi vida. También sé que una vez cada 6 meses o cada año quiero hacer también un retiro de ayahuasca así de 3 noches seguidas. Es un cambio muy, muy radical, es un cambio muy radical. Y bueno, ahora, después de contarte todo esto, voy a contestarte algunas dudas o preguntas que creo que la gente tiene. Por aquí ChatGPT me ha dado algunas, pero son demasiado, demasiado genéricas. La historia cultural, esto te va a tocar a ti investigar, porque la verdad que tiene un montón de historia. Son dos plantas, la chacruna y la ayahuasca, que se mezclan, se cocinan. Y bueno, mira, esto es súper importante también, y es que en este sitio, en Chacana Ancestral, pues sabes que ellos cocinan la ayahuasca, que van a Colombia, cogen las plantas, lo cocinan, es todo como muy así. Yo no haría ayahuasca en un sitio donde no sé de dónde la cogen ni cómo la cocinan. Hay una parte muy del espíritu de la planta de la ayahuasca que creo que es súper importante, y de los rituales que se hacen también chamánicos en estos retiros, también para mí son súper importantes, son mega importantes, y los valoro un montón porque de verdad que eso cuida mucho de ti. Luego, la, la, el cómo varía de persona a persona, que mira, es así que está aquí, es interesante. En este retiro, bueno, y en el otro también lo vi, hay personas que no experimentan nada en las 3 noches, no experimentan nada, vale. Simplemente, oye, vomitan a lo mejor, o igual están allí, se duermen algunos. Aunque no pase nada de eso, que hay gente que es así, luego tienen cambios en su vida porque la planta hace sus cosas. Hace sus cosas, hace lo que tiene que hacer. Luego hay gente que experimenta el sufrimiento, que esto va mucho también con cómo seas tú y el momento vital en el que estés, y que se mete ahí en sufrir, en gritar, en llorar, porque conecta con cosas y demás. Y eso a mí no me ha pasado así. Me ha pasado a lo mejor con el MDMA, que sí que he sentido eso de conectar con la emoción y liberar de esa manera. Con la respiración he conectado mucho también con liberar esos traumas. Con la ayahuasca en concreto no he conectado tanto con esa parte. Puede que pase, evidentemente, pero son diferentes viajes, que cada persona es diferente el viaje. Y otras personas que vienen y repiten y siguen yendo porque vienen y disfrutan, conectan, no sé, viven cosas que disfrutan de ellas. Entonces es súper diferente lo que pueda experimentar la persona. También cada vez que haces un retiro son experiencias diferentes, pero todas en el momento no te parecen tan duras, sabes. Como puedes estar vomitando, puedes estar sintiendo que te mueres, lo que sea, pero en ese momento estás en el presente, estás viviéndolo, y es como, bueno, puedes llorar, pero es un Lloras, pero no pasa nada, sabes, como lo estoy traspasando. Y después, cuando recuerdas la memoria, a lo mejor te puede parecer más durilla, pero ya está pasada. Es más casi la ansiedad de creer que te va a pasar lo que aguantas más que el resto de cosas. Entonces, de persona a persona varía muchísimo. Escuchando las experiencias, además, cuando vas a un retiro así con más personas, escuchas el resto de experiencias, te das cuenta que cada uno vive la suya, que no depende ni de la cantidad que tomes, ni depende de tantas cosas que no sabes muy bien. Y en cuanto a la capacidad de curación, la evidencia científica que respalda el ayahuasca, mírate el documental que hay en Netflix que se llama Cambia tu mente. Y si no, búscate documentales sobre ayahuasca para que veas, o sobre sustancias psicodélicas. Hay un montón de pruebas ya científicas que afirman cómo afecta a nuestro cerebro, a nuestras conexiones neuronales, y cómo sanan de verdad. O sea, no es algo que digas, ah, no, esto es espiritual, energético. No, no, esto Esto es algo científico que te ayuda. Míralo, sabes. Yo no te voy a explicar todas porque las miré en su momento. Me gusta ver documentales de estos de vez en cuando, pero no soy la persona para convencerte de eso. Eres tú el que te tienes que convencer buscándolo, vale. Y vas a encontrar un montón de evidencias. Y qué más, los efectos secundarios, los riesgos, las contraindicaciones. Mira, esto es algo que si tú estás animado o animada a hacerlo, le tienes que preguntar a la persona con la que lo vayas a hacer. Le dices, mira, estoy tomando esta medicación, o estoy en este proceso, y te van a ayudar y te van a decir, mira, pues en ese proceso no se puede, con esa medicina no, porque hay ciertas contraindicaciones. Pero eso, la propia persona con la que lo hagas te van a informar de cómo hacerlo. El papel del chamán, que lo preguntaban por aquí, contribuye un montón a la experiencia porque te hace sentir muy seguro. La música es espectacular también cómo contribuye, y si puedes ir a uno con música en directo, mejor que mejor, porque es espectacular. La ayahuasca, cómo interactúa, esto lo hemos dicho. Las dietas de ayahuasca, bueno, estos son cuando se hacen microdosis o están haciendo ayahuasca a lo mejor una semana. De esto no te puedo hablar mucho. Sí te puedo decir que antes del retiro tienes que no comer carne durante 3-4 días y alguna cosilla más, pero es bastante fácil. Y la manera segura de probarlo en un retiro, que lo ponía por aquí. Consideración medioambiental, mira, esto es interesante, en torno a la producción y el uso de la ayahuasca. No es algo que digamos, uy, es que se está talando ayahuasca. No, no te imaginas lo poco que tiene esto de impacto. Y de hecho, todas las cosas de este estilo se hacen, lo hacen gente de allí, del Amazonas, y lo hacen con un respeto increíble y sabiendo que hay muchísimo para utilizar ayahuasca y chacruna, que no están haciendo nada malo para el ecosistema. Así que bueno, este es mi resumen un poco. Creo que tengo otro podcast por ahí también hablando de la ayahuasca. Te diría que si te ha resonado, que te informes. Hay mucha más gente de la que te crees, de los que sigues, de emprendedores, de marketers que toman ayahuasca, que han tomado ayahuasca. Lo que pasa que la gente no se atreve a decirlo. Hay como un tabú ahí de que te van a juzgar por decir que has tomado ayahuasca. Y bueno, pues sí, te van a juzgar y se comentan siempre cosas negativas en los posts de redes sociales y demás. Pero no pasa nada, hay mucha gente que lo hace. Si tú sientes el llamado, infórmate. Este podcast es un buen comienzo, que lo hayas escuchado. Ahora busca un sitio en el que lo puedas hacer, o mírate documentales, infórmate, míralo de verdad por ti mismo. Esto no es algo que alguien te recomienda, como toma magnesio, que es bueno. No, esto no es magnesio, no es un suplemento nada más. Esto es algo muy profundo. Entonces tienes que sentir ese llamado y decir, pues sí, es verdad que me llama, que quiero hacer esto. Y voy a informarme. Y yo empezaría, para empezar, si lo tienes súper claro, pues oye, contacta a alguien. Si es en Madrid, lo que te decía, con los que yo lo he hecho estos dos retiros, Chacana Ancestral. Si es en otro sitio, pues infórmate. Al final hay muchos sitios y muchos serán buenos. Solo es que llames, que hables con ellos, que veas testimonios o experiencias de otros clientes que hayan tenido, y que sientas confianza, que sientas seriedad en ello, que sientas cariño, amor, y ya está. Y elijas el sitio que elijas, pues estará fantástico. Y que te veas documentales, que si todavía no estás del todo convencido, mírate documentales. En Gaia también tienes documentales sobre la ayahuasca, y que te empieces a empapar de un poco de qué es lo que hace, qué es lo que sucede, que veas experiencias también. Así que bueno, creo que nada más. Nos vemos en Instagram en @oyenacho, ahí estaré para seguir publicando cosas. Estoy creando contenido muy chulo nuevo, estoy cambiando un poco la dinámica de lo que estoy compartiendo en las redes. Y creo que va a molar mucho y funcionar mucho. Así que sígueme en @oyenacho. Gracias por escuchar este podcast o ver este vídeo en YouTube. Y nada, déjame un review si no lo has hecho en Spotify, que tenemos, había como 200 ya, pero cuantos más mejor. Quiero que os llegue a mucha gente este podcast. Y no sé de qué será el siguiente, pero seguro que es interesante. Así que nada, nos vemos en el siguiente podcast. Mil gracias. Y si haces ayahuasca, acuérdate de mí cuando termines. Y si lo hiciste porque escuchaste este podcast, escríbeme después y me dices por Instagram, Nacho, oye, hice ayahuasca porque que me animaste tú un poco, fuiste un poco partícipe de que yo lo hiciera, y me cuentas tu experiencia. Así que nada, mil gracias, un besito, y nos vemos en las redes.

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La Trampa de la Hiperlucidez — Nacho Muñoz

El libro

La Trampa de la Hiperlucidez

Para los que entienden todo pero no pueden cambiar nada. Una confesión sobre los que aprendieron a brillar para no romperse.

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