Episodio 016 · Despierta con Oyenacho

El Dinero no es el Jefe: Redefiniendo Nuestra Perspectiva Financiera.

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Muy buenas, bienvenido a este podcast, el 16 ya, y este va a ser sobre el dinero. Qué importante hablar sobre dinero, hablar sobre espiritualidad, sobre emprendimiento y contar un poco las verdades de la pasta, del dinero, que tiene muy mala fama, que todo el mundo también a la vez lo perseguimos un montón. Y yo en mi experiencia he pasado por cosas muy heavy, como por ejemplo, por darte algunos datos, pues en los últimos 11 años haber facturado No sé si ya casi pasando los 7 millones de euros con las diferentes empresas que he montado y con las que he colaborado también. Y hace 12 años, estar trabajando de policía, que el sueldo no está mal, pero a lo mejor eran 40.000 € al año, y ahora que 40.000 € sea lo que pago normalmente de media solo a la gente que trabaja en mi equipo, o sea, que sean los gastos mensuales, incluso es más. Y ha habido una actualización en el tema del dinero espectacular. Y de hecho, es una de las cosas que más gente me pregunta, ¿cómo se cambia la mentalidad del dinero? Tuve un programa, que todavía lo tengo, lo que pasa que no está vendiéndose ahora mismo, que se llama Abundancia Ilimitada en 30 Días, que iba sobre eso, sobre el dinero, porque creo que es algo básico de trabajar y de entender si realmente quieres desarrollarte como persona. Y mira, podemos empezar por ahí. Creo que muchas personas hay como diferentes actitudes frente al dinero. Una, que igual a ver cuál de las dos eres tú, una es el que lo persigues y quieres tener dinero, y es como el dinero lo es todo para mí, es como quiero dinero, necesito demostrar que consigo dinero, que tengo, que compro cosas, que la gente me vea y entonces quieres tener dinero, ¿no? Es como un deseo hacia el dinero. De hecho, te diría que es un deseo instintivo. No es quererlo, no es preferirlo, no es amarlo, es desearlo, ¿no? De hecho, si te imaginaras que fuera una mujer, no es una mujer a la que amas y que quieres estar con ella también cuando está mala, o que quieres estar con ella cuando está cabreada, o que quieres estar con ella en cualquier momento, aunque no sea ese el mejor momento para ti para estar con ella. No, es una mujer, en este caso, si fueras hombre, con la que solo quieres estar cuando tienes un calendario Cuando tienes mucho deseo sexual, cuando no tienes otro plan, cuando necesitas probar ante los demás que tienes una novia o una chica que te desea. Es ese tipo de relación, ¿no? Es como hay esos dos tipos y caemos mucho en el de desear y en el que sea muy instintivo. Y créeme que el dinero, al dinero no le gusta eso. Y luego hay otra parte, otro tipo de personas que suele ser personas que están mucho en el camino espiritual y que hay una fase de ese camino espiritual donde como que quieres renegar del dinero, ¿no? Que es como que dices, no, el dinero, no, no, no, no quiero dinero. El dinero no es que sea malo, pero es como, no, es del mundo material, eso no, a mí no me interesa. Y reniegas de ello, ¿no? Y creo que ninguna de las dos está bien. A ver, son fases y es normal que pasemos por todas en algún momento de nuestra vida, pero no creo que sea una fase definitiva ninguna de las dos. Al final, para mí, y ahora hablaremos un poco de mi historia, pero he pasado por todas esas fases. Y me doy cuenta de que al final lo que yo busco y a dónde quiero llegar es a tener una relación de amor y de aceptación con el dinero. Y ahora llegamos más a esa parte, pero vamos a ir por las primeras partes para que lo entiendas. Mira, yo recuerdo pensando en mi historia sobre el dinero, que te animo a reflexionar a ti sobre la tuya, sobre dónde empezó tu historia sobre el dinero. ¿Dónde empezó tu historia sobre el dinero? Porque ahí muy probablemente están esas primeras gotitas, esa primera programación de tu sistema reticular, que luego hablaremos de él, Y desde donde empiezan es importante que las tengas en cuenta, es importante que lo tengas en cuenta. Mira, para mí, cuando pienso siempre en estas cosas, me acuerdo cuando era pequeño, y primero tengo como las memorias ya cuando ya era un poquito más mayor, no sé, igual 11 años o por ahí, 11, 12 años tendría como mucho. Y yo recuerdo que mis cumpleaños no los podía celebrar en la pizzería como lo hacían mis compañeros, porque no teníamos dinero para hacerlo. Salíamos a lo mejor a tomar algo, Pocas veces podía tener yo dinero para tomar algo, sobre todo en esa edad. Luego, un poquito más adelante, ya sí que había algo. Mis padres hicieron lo mejor posible, pero en ese momento no tenía dinero, no teníamos dinero para eso. Y hubo un momento en el que yo decidí y dije: Hostias, esto es importante. El tener dinero, el que yo no pueda estar haciendo lo que quiero hacer, es importante. Yo me siento desplazado de mi grupo. Es como mis amigos pueden hacer cosas que yo no puedo hacer. Y hubo una cosa ahí, yo no sé si esto está predefinido en tu mente, si es por lo que ves, si es de tu personalidad, no tengo ni idea. Pero a mí, no sé cómo, supongo que mi sistema reticular estaba ya programado para las oportunidades, de hecho está súper programado para ver oportunidades, y no sé cómo, de hecho creo que me estoy acordando ahora, yo creo que en algún momento fui a llamar por teléfono a una cabina, estas cosas mágicas que había antes, ¿no? Las cabinas. Fui a llamar a una cabina y eché el dinero y no conseguí llamar. Y yo soy bastante curioso, entonces estuve ahí como investigando y supongo que descubrí que tenía metido como un cartón, creo que era un cartón o una madera, no me acuerdo, creo que es un cartoncito. Y entonces lo que hacía era que la moneda se quedara ahí, pero no entrara a la cabina. Y yo lo vi, lo saqué, y en mi cabeza fue como: Ostras, yo que no tengo dinero para salir con mis amigos, para comprarme un regaliz, ¿y si hago esto? Y para mí estuvo súper claro, dije: Bueno, pues vamos a hacer esto. Y empecé a irme por la calle, me acuerdo que era la calle Alcalá en Madrid, y entonces iba poniendo esas cosas en la cabina, iba andando para abajo, las ponía, luego subía, las iba quitando y cogía el dinero que hubiera. Le daba a devolver el dinero y quitaba el cartoncillo. No me acuerdo si era un cartón, creo. Y entonces tenía dinero. Y eso fue lo primero que hice. También piensa que vivía en un barrio, en San Blas, en el que era totalmente normal hacer cosas ilegales o trapicheos para conseguir dinero. Y unas cosas me llevaron a la otra, a las otras no, eso era antes de poder trabajar, porque hasta los 15 años no empecé a trabajar, pero sí que empecé a ver que haciendo cosas yo podía conseguir dinero. Era como: si tú haces cosas, puedes conseguir dinero. Y de hecho, creo que incluso más en mi infancia, mi abuelo me llevaba con él a hacer chapuzas de fontanería y me pagaba por ello. Y también creo que ahí se quedó una piececilla puesta del emprendimiento, o de que si haces algo para los demás de valor, te pueden pagar, y se quedó ahí grabado. Pero también se quedó grabado que era algo ilegal y que no era justo. Y tú sabes que cuando ganas dinero así, tiendes a perderlo. Prácticamente, yo te diría que el 100% de las personas que el dinero que ganan no es ayudando a los demás, se termina marchando. Y en mi caso, durante muchos años fue así. Ese karma de, no sé si robar, hurtar, llámalo como quieras, yo creo que lo pagué durante muchos años, porque al final no consigues dinero y trabajas y todo esto, y terminas teniendo que pagar lo que haces, porque hay que ser responsable de los actos. Pero fíjate qué interesante que cada una de las personas o a cada uno de nosotros lo hemos visto de una manera, hemos vivido nuestra infancia de una manera con el tema del dinero, y también nuestros primeros trabajos. Yo después de eso empecé a trabajar con 15 años, Y trabajaba pintando fachadas y haciendo trabajos en alturas, colgándome con cuerdas y demás. Y lo que hice fue esforzarme mucho más, tener 2 trabajos o 3 trabajos para conseguir tener dinero. Le daba dinero a mi madre para colaborar en la casa, sentía mucha injusticia por hacer eso, entonces me buscaba otro trabajo, ocultaba incluso cuando ganaba horas extras para yo tener dinero. Entonces, fíjate todo lo que hay alrededor de mi vida, y seguro que en la tuya también, de los temas del dinero. De ocultar, de injusticia, de tener que trabajar más para poder ganar más. Y cómo todo eso al final te va metiendo en una espiral de, pues de que, como en mi caso, imaginarme que el dinero fuera como mi jefe, que el dinero me dominara, que el dinero estuviera ahí para decirme cuándo lo estoy haciendo bien, cuándo lo estoy haciendo mal, como si me castigara, como si me obligara a trabajar más, como un jefe. Y me ha llevado 11 años darme cuenta y cambiar esa relación con el dinero, que no sea un jefe, sino que sea uno de tus mejores amigos, que sea un amigo neutral, que no te juzga, que está ahí siempre para apoyarte, que tú estás ahí para él. Porque fíjate qué injusto, ¿no? Que si piensas en el dinero como si fuera una persona y el dinero es tu jefe, pues para empezar le huyes porque no te gusta que te manden. Y menos a mí o a muchos emprendedores, odiamos que nos manden. Y entonces es muy importante que pienses quién es el dinero para ti, quién está siendo el dinero para ti ahora mismo. Para mí ha sido un cambio muy importante porque siendo el dinero mi jefe he conseguido hacer mucho dinero. Y creo que ha sido precisamente por lo que te contaba, como lo de la cabina, que para mí era superimportante el no estar excluido, el que el dinero no fuera una cosa que me hiciera estar más separado de la gente, de mis amigos. Y creo que el hecho de haber vivido todo eso y muchas más cosas, muchos más trapicheos que he hecho de adolescente con el tema del dinero, me han hecho espabilar y saber muy bien cómo crear dinero, cómo generar dinero. Al principio, con cosas ilegales de ese estilo y cosas de trapicheos, y por eso se iba. Totalmente, no es que esté en contra ni mucho menos, es como una fase de tu vida y pues ya está. Pero ese karma, esas acciones tienen sus consecuencias y a lo mejor no las pagas en el momento, pero las terminas pagando. Ese dinero no dura, esa felicidad tampoco dura porque no es felicidad. Y al final, pues bueno, te entrena para hacer otras cosas, te lleva a otros niveles. Hace no mucho escuchaba, era creo que en The Midnight Gospel, que es una serie que tenéis en Netflix, Midnight Gospel. Y hablaba uno de los personajes y decía que había estado en la cárcel durante 15 años, una barbaridad así. Y decía, yo sé que he estado en la cárcel por un buen karma que hice en una vida anterior. Y yo me quedé como, ¿cómo que por un buen karma? Has estado en la cárcel, ¿no? Y lo explicaba y decía, sí, porque la cárcel me ha transformado, ha sido una oportunidad increíble. Entonces ese buen karma me llevó a la cárcel, no un mal karma. Fíjate, ¿no? Qué interesante. Entonces nunca sabemos si al final ese buen, bien bueno o malo el karma que estemos creando, a veces precisamente esa parte mala la estamos haciendo por un buen karma del pasado. Pero bueno, basta de trabalenguas, que es un poco complicado, y vamos con lo siguiente: el dinero. Primero, ¿quién es el dinero para ti? Esta es la primera parte que me encantaría que reflexionaras: ¿quién es el dinero para ti? Para mí, el cambio que está habiendo ahora, porque he conseguido hacer muchísimo dinero en los últimos años, he perdido mucho dinero también en muchas ocasiones, Pero sobre todo ha pasado dinero por mis manos y se ha ido, y lo he invertido en la empresa, en diferentes cosas, y se ha marchado el dinero, no se quedaba conmigo. ¿Por qué no se quedaba? Porque primero yo no quería a mi jefe conmigo. Ya que tú no quieres a tu jefe en tu casa, no, pues si el dinero es como el jefe para ti, pues no lo vas a querer cerca, evidentemente. Y si tu jefe es el que te da caña y te obliga a hacer cosas y demás, pues evidentemente no le quieres cerca. Así que puede que hagas lo que te dice y lo tengas un tiempo, pero se marcha. Ahora para mí el dinero es uno de mis mejores amigos. Y por eso tengo que pensar en cómo le trato. ¿Cómo tratas a tu mejor amigo? Porque si solo le llamas cuando te hace falta, pues a ver, está bien que de vez en cuando suceda, pero no llames a tus amigos solo cuando te hacen falta. No les dejes de mirar, como hacemos con el dinero, que no miramos la cuenta del banco. Cuando hay dinero, dices, estoy tranquilo, ni lo miras, ni lo cuentas, ni nada. Tampoco le respetas cuando no revisas la cuenta en un restaurante y pagas simplemente. A lo mejor te han cobrado de más y no dices nada. Tampoco estás respetando al dinero si solo sales con él cuando estás feliz y solo le miras cuando estás feliz. Cuando estás triste no le miras, como si fuera su culpa. Si fuera tu amigo, no sería tu amigo. Diría: yo paso de ti, no quiero un amigo así. Entonces no permitas, no te permitas ser tú el tipo de amigo que no tendrías. Imagínate que el dinero fuera tu amigo. Puedes poner el juego que tú quieras o el nombre que tú quieras o el tipo de persona, pero para mí es como pasar de ver al dinero como algo que no tiene una personalidad a que sea algo con personalidad para ti, que sea algo que tú dices: es verdad, mira, el dinero para mí a partir de ahora es mi mejor amigo. Y como es mi mejor amigo, por ejemplo, no puedo estar un mes sin mirarle. Y mirarle es mirar tus cuentas del banco, por ejemplo. No puedo estar un mes sin pasearle. Por ejemplo, pasearle es llevar dinero en la cartera. No puedo estar un mes sin valorarle, sin dar las gracias. Piensa como si fuera tu amigo, tu mejor amigo, y trátale así. Y lo segundo que también me ha gustado mucho de lo que he descubierto últimamente es también cuál es el juego del dinero al que tú juegas. Juegas, ¿no? ¿A qué juego estás jugando con el dinero? Y aquí voy a poner un poco espiritual y hierbas porque me gusta bastante esta manera de verlo, ¿no? Y yo hasta ahora había visto el dinero como algo, a ver cómo lo explico, había visto el dinero como un objeto, ¿no? Como una creación del ser humano y como algo que no fuera espiritual, como algo material, como Sí, no sé, no le encontraba la espiritualidad. De hecho, había escuchado muchas veces sobre que el dinero es energía, pero claro, no lo veía así, no lo veía así. Y además lo veía como un jefe. Ahora, hablando de esto hace no mucho, me replanteaba y decía, ok, ¿y si el dinero? O sea, vamos a hablar aquí de un poco de espiritualidad, ¿no? Pero imagínate la relación con tu creador, vale. Llámalo Dios, llámalo como quieras, ¿no? Pero alguien te ha creado y no son tus padres. Alguien nos ha creado a todos, ¿no? Alguien o algo o como tú lo quieras ver, ¿no? Pero ese creador ama a su creación, y su creación, aunque lo niegue, ama a su creador. Porque incluso aunque no le conozca, lo tiene que amar, porque está siendo él, es parte de él, ¿no? Y no quiere ni mucho menos hacerle daño. Puede haber diferentes cosas en la religión, la espiritualidad y tal, pero yo creo que no hay ninguna que vaya en contra de su creador o de su dios. Puede creer más, puede creer menos, pero no existe eso de, pues no, yo le odio, ¿no? Es raro. Y yo empecé a pensar y digo, ostras, el dinero para mí es como si fuera mi hijo, ¿no? Es como si yo fuera el creador y el dinero es lo creado, porque lo hemos creado los humanos, ¿no? Y entonces, si lo hemos creado y es como nuestro hijo, no podemos no amarlo, no podemos no tratarlo bien, no podemos no quererlo, ¿no? Y si el dinero es nuestro hijo, es parte de nosotros, es también espiritual, es incluso una creación del propio creador. O de la energía creadora, es bueno y es neutral y es pues tal y como nosotros, no quiere nada malo para nadie. Y entonces empecé a pensarlo como así y a decir, ostras, y si es cierto, ¿no? ¿Y si el dinero es neutro? ¿Y si el dinero no dice nada de ti? Simplemente es algo neutro, una ramificación, una extensión de ti, una extensión de tu energía, de tu crecimiento personal, de tu crecimiento espiritual. Y es parte del juego, ¿no? Y es un juego más. Es como, yo ahora me gusta también pensar que el dinero sea como una manera que tiene el universo de enseñarte, ¿no? Como si el dinero fuera uno de tus mejores mentores. Fíjate qué sincero es que tú puedes ir a tu cuenta del banco, mirar cuánto dinero tienes, verlo, ¿no? Y ver cómo te sientes y tener una lección instantánea, súper espiritual. O mira cómo el dinero te hace replantearte si quieres estar en el trabajo que estás. Al final es un mentor, un guía, es, puede ser algo súper importante para ti el dinero. El tema es cómo lo ves. Si tu juego del dinero va sobre que cuanto más dinero tienes más vales, que yo he estado jugando a eso también, pues evidentemente hay una tensión increíble, porque en el momento que pierdes dinero vales menos, en el momento que ves a alguien que tiene más dinero que tú, pues ya resulta que vales menos porque él vale más o ella vale más. Entonces es un juego peligroso y además muy engañoso, porque todo lo que se basa en las comparaciones es totalmente engañoso. Yo antes en el tema de los negocios jugaba a eso, Veía personas que, ostras, ha facturado 25 millones de euros, y decía, es mejor que yo. Y ahora es como, no, es que esa persona está jugando al pádel, por ejemplo, y yo estoy jugando al golf. Entonces, él puede ser el mejor en el pádel, yo puedo ser el mejor en el golf, son juegos diferentes. Y para mí el juego no se llama ser el que más dinero tiene, no. Para mí el juego es sobre la creatividad, para mí el juego es sobre la comunicación, para mí el juego es divertirme comunicando lo que me apasiona. Y evidentemente quiero tener dinero y acumularlo y demás, porque es parte de la vida y porque sé que me enseña y porque sé que es neutro y que lo puedo acumular, también lo puedo perder. Y que bueno, es simplemente lo que recibo, porque el mundo te lo paga así. Es energía casi que te viene de vuelta por las cosas que hago ayudando a los demás. Entonces bueno, creo que en este podcast quería también hacerte pensar un poco, ¿no? Primero, en quién es el dinero para ti, quién está siendo el dinero para ti. Segundo, cuál es tu juego del dinero, qué relación tienes con el dinero, si es tu mejor amigo, si es tu jefe, si qué es el dinero, no, qué es el dinero para ti. Y tercero, también que empieces a verlo como una guía, como una ayuda, como un mentor más, una energía o un mentor neutral, súper sincero, que no te engaña, que que está ahí, que además no se queda contigo porque es de todos. Es como, pues bueno, va rulando, pasa por ti, irá a otra persona, y cuanto más va pasando, lo vas utilizando, más crece también, más se quiere quedar contigo. Si tú lo utilizas bien, se queda contigo, porque sigue creciendo y sigue ayudando a más gente. Entonces, creo que es un tema, un tópico muy interesante de ver, de hacernos, hacer las paces con él y de charlarlo. Estoy ya deseando hacer algún podcast con entrevista. El siguiente creo que lo voy a hacer con alguien de de entrevista, ya veré la temática. Y nada, te dejo con esta reflexión, que es simplemente que empieces a distanciarte de la idea de que tener más dinero o tener menos dinero dice algo de ti. Porque puede que seas súper espiritual y creas que si tienes dinero eres menos espiritual, y entonces crees que el dinero dice algo de ti. O que no seas espiritual y creas que si tienes dinero eres mejor o te sientes mejor. Pero es que ninguna de las dos es cierta. Al final, el dinero no dice nada de ti, solo es un papel, una energía, un reflejo, un espejo donde mirarte verte y decir, OK, ¿cómo puedo mejorar? ¿Cómo puedo seguir creciendo? Y con el que podemos tener una relación mucho mejor que la que tenemos siendo amigos del dinero. Así que nada, espero que te haya gustado este podcast. Ha sido un placer crearlo para ti. La verdad que llevo una semana o varias semanas con la cabeza tuning, como digo yo, con muchas cosas, aprendiendo mucho, también con muchos golpes, muchos golpes en la cabeza también. Y está siendo una época muy interesante en mi vida. La verdad, está siendo una época muy interesante, desafiante en muchos aspectos, sobre todo en la empresa, y en lo personal también desafiante, pero es como lo tengo mucho más controlado ya. Y la verdad que he encontrado ahí en la familia, desde hace ya bastante tiempo, mi casa. Y es como me siento tan seguro con mi mujer, con mi hijo, que es como: Joder, qué gusto tener esa base. Pero es verdad que en lo profesional está siendo desafiante a la vez que apasionante, porque las cosas salen bien y están saliendo, pero con mucha presión. Que es uno de mis patrones, la presión, y ya tengo ganas de soltarla un poquito. Así que bueno, gracias por escuchar este podcast, nos vemos en el siguiente. Espero que te haya gustado. Contesta a la pregunta que dejo siempre aquí debajo en Spotify. En Apple Podcast no sé cómo hacerlo, pero en Spotify sí que lo tienes. Y nos vemos en Instagram, en @hoyenacho. Estoy preparando contenido nuevo, que he estado un tiempo haciendo contenido no currándomelo tanto porque no he tenido tanto tiempo, pero ahora estoy preparando contenido muy chulo. Así que espero verte por allí, en Instagram, en @hoyenacho. Y nada, nos vemos.

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