Episodio 029 · Despierta con Oyenacho
Redescubrirse a los 40: Patricio Furman Sobre Cómo Afrontar Cambios Vitales
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Nacho: Muy buenas, bienvenidos a este nuevo podcast de Despierta con Oye Nacho. Hoy en formato entrevista, que la verdad que cada vez le cojo más el gusto a estas entrevistas porque son una oportunidad increíble de conocer gente súper interesante, que además casi mágicamente te vas encontrando con personas que comparten muchas cosas contigo. Y no lo digo a base de que lo sepa del todo, lo sé por lo que haces, porque Patricia se dedica a ayudar a personas que están en la crisis de los 40. Y yo estoy creo que en la rampa de salida, pero todavía no considero que esté totalmente fuera de la crisis de los 40. Y entonces he estado muy metido en estos últimos años en ello y en ver a personas también que están pasando por esto. Y es muy mágico y muy chulo poder tenerte en el podcast y estar contigo. Así que Patricio Furman, nuestro invitado de hoy en Despierta con Oye Nacho. Bienvenido, Patricio, ¿cómo estás?
Patricio Furman: Nacho, buen día, ¿cómo estás? La verdad que el honor es mío y agradecido y contento, entusiasmado por este encuentro y bueno, de enriquecerme con esta charla contigo.
Nacho: Qué guay. Pues mira, me gustaría empezar con una pregunta que la escuché en un podcast de una persona de EE.UU., que no sé si EE.UU. o Australia, se llama Man Talks, como charlas de hombres. Y siempre empieza preguntando al invitado que nos cuente la historia de un momento de su vida que le haya definido cómo es hoy. O sea, ¿qué momento de tu vida ha definido cómo eres hoy?
Patricio Furman: ¡Qué pregunta! ¡Qué pregunta! ¡Qué interesante! Bueno, yo creo que hay— siento que hubo varios hitos en mi vida. A mí, a mí me marcó mucho, por ejemplo, mi— sí, sí, hay que señalar un momento, la primera sesión que tuve cuando, cuando empecé a hacer terapia, que aparte lo marco como no solo el proceso, no, ese, esa primera sesión, ese primer encuentro, hubo ahí como un amor a primera vista de algo que, algo de conflictos internos, de diálogos internos, de que uno quiere expresar algo pero no logra terminar de conectar con cuál es ese punto. Como cuando uno tiene un nudo y no logra encontrar el, ah, es acá donde me duele. Y encontré algo ahí que, bueno, después efectivamente marcó y definió mucho mi rumbo Tanto profesionalmente, porque eso me inspiró después a estudiar psicología, y también me inspiró mucho a empezar a trabajar en todo lo que devino. Que bueno, tanto mi libro como las cuestiones que trabajo tienen que ver con esta temática de, bueno, ir desarmando, ir aliviando y todo este trabajo de descontracturar lo que, bueno, cosas que veo en otras personas. Pero bueno, uno siempre se termina inspirando también en dolores propios que terminan convirtiéndose en una causa y conectando, como antes decías, con otras personas que están padeciendo algo parecido. Y yo creo, sí, por supuesto hay muchos momentos, pero ese momento, ahora que me lo preguntas, que lo estoy pensando ahora, Me viene ese momento.
Nacho: Sí, no, desde luego es un momento. Yo también recuerdo mis primeras sesiones de terapia y con un psicólogo y demás, y fueron muy impactantes porque es verdad que llegas con, sobre todo la primera, que llegas con un mapa mental y unas cosas y te empieza a hacer preguntas. Y es muy sorprendente esa primera sesión hacerla, la verdad. Qué guay, qué guay. Muchas gracias, Patricio. Pues ya te conocemos un poquito más. Mira, a mí me gustaría preguntarte. Yo llevo ahora como 2 años muy intensos sabiendo que estaba en una crisis de mediana edad, una crisis de los 40. Me costó llegar a saberlo y casi me gustaría empezar por ahí. Porque fíjate, yo tengo la suerte, que creo que es una suerte impresionante, de hablar inglés. Y a mí me ha abierto unos caminos impresionantes el hablar inglés. Lo aprendí yo solo porque como que estaba siendo policía cuando empecé a aprender inglés, con 23, 24 años. Y no sé, me apeteció hacerlo, no sé ni por qué, pero luego me ha demostrado ser algo súper útil. Y busqué en español cuando estaba pasando por este momento tan profundo de crisis donde dices, ostras, pero ¿qué me está pasando? ¿Sabes? No consigues identificar por los síntomas que sientes qué leches te está pasando. Y recuerdo leer un artículo que hablaba de la crisis de mediana edad en hombres y primero sorprenderme mucho por una cosa que yo no sé si a ti te pasará también o te habrás dado cuenta, y era que los artículos, incluso productos online de cursos online que había en inglés, era para las mujeres de maridos que estaban pasando por una crisis de mediana edad. Y eso ya me, como que para empezar dije, ¿cómo puede ser que haya más cursos para las mujeres de maridos que están pasando por una crisis de mediana edad que para ellos? Y luego otra cosa que me pareció también muy significativo, que es que claro, en español no encontré nada porque creo que es un tema tabú. Y te explico por qué. Porque en los síntomas, por ejemplo, de la crisis de mediana edad en los hombres, en inglés, que yo leía, Te decían, es probable que estés teniendo pensamientos de tener una infidelidad, por ejemplo, que es algo que como que no se puede hablar eso, ¿no? Es como si eres hombre, estás casado, como yo tenía esos pensamientos y no pasa nada, lo he hablado con mi mujer, ¿sabes? Pero los tenía y me sentía culpable. Y al leer eso, identificar, como decir, ostras, fíjate, una pérdida de sentido, el tema profesional, querer cambiarlo, como veía las cosas y decía, hostia, este soy yo. Y me sirvió un montón el poder etiquetar, entre comillas, lo que me pasaba, ¿sabes? Para encontrar información. Y me gustaría que tú, que has trabajado con un montón de personas, nos ayudes a cómo hacen las personas, tanto hombre como mujer, porque a lo mejor hay alguna diferencia, no sé si tú lo habrás visto, cómo hace la persona para identificar que está en esa crisis de los 40.
Patricio Furman: Bueno, en principio está buenísimo todo lo que comentabas, porque efectivamente hay muchos puntos. Me causaba gracia esto lo que decías, porque a mí efectivamente me llegan muchas consultas, de hecho, de mujeres, pero que no es para ellos, es para su marido, que ellas consideran que están atravesando la crisis de los 40. Así que es algo que efectivamente, además que hay bibliografía sobre el tema dedicado a ese sector en particular, efectivamente llegan consultas así. Y efectivamente poder identificarlo. Y me gustó la palabra que utilizaste porque muchas veces tiene una connotación negativa lo de etiqueta. Cuando nosotros necesitamos en algún momento enmarcar algo de lo que está sucediendo, y esta entre comillas etiqueta, que nuevamente uno dice etiqueta en el mundo espiritual, desarrollo personal, es alejémonos, no, porque lo último que queremos es una etiqueta. Y en realidad muchas veces es ordenador porque nos genera tranquilidad, nos genera alivio, nos genera: hey, es normal, tranquilo. O sea, doctor, ¿qué es lo que me pasa? Y es un ser humano. Entonces es algo, algo de esto, de esta etiqueta, es muy, genera este efecto de alivio y se ve de forma muy recurrente. Y el otro día lo hablábamos en una entrevista, que muchas veces se repite el cliché de crisis igual oportunidad, pero efectivamente lo es. Y una de las cuestiones a detectar, ¿no? Tiene que ver con que están apareciendo cuestiones que lo podemos tomar como más propias, y hay algo en relación al modelo de vida que puede ser las actividades que estamos realizando, el modo de ser, el modo de vincularnos, distintas cuestiones, hasta dónde vivo, pero muchas áreas, que hay algo que uno empieza a detectar que es un traje que no está hecho a medida, que es un traje que quizás en algún momento anduvo bien pero hoy ya no funciona. Y qué mejor que ir a buscar un traje que a uno le sienta bien, o pongámoslo en otros términos, unas zapatillas, ¿no? Produce mucho dolor, o unos zapatos, un calzado que no es a la medida de uno o están viejos. Entonces, ¿qué es lo que sucede en la crisis de los 40? Es algo que por algún motivo se empieza a frenar. Algo que yo hacía antes ya no lo puedo hacer, algo que yo disfrutaba antes no lo disfruto, algo que me gustaba antes no me está pasando. Y por qué aparece en términos de crisis, porque la búsqueda es devolver el tiempo atrás. Quiero que esas zapatillas que me quedaban bien hace 10 años me vuelvan a quedar. Pero, ¿cómo puede ser? Necesito alguien que me ayude. No, necesitamos otras zapatillas. Y entiendo que es muy reduccionista, ¿no? Porque a veces aparece, bueno, no, no quiero más mi pareja, quiero otra. No vamos a ponerlo en términos tan reduccionistas. Pero hay algo de eso, así como estaba, que no funciona más. Y la resistencia inicial que aparece es: la persona viene a consultar, viene a pedir ayuda, y la ayuda viene en forma de por favor ayúdeme a volver el tiempo atrás, a volver a retomar ese deseo. Y algo de ese deseo en realidad no se puede retomar. Lo que hay que acompañar es hacer un duelo por eso que ya no es. Que es eso que ya uno no siente. Pero acá aparece esto que es una oportunidad. El final del camino es ir a conectarse con algo que es mucho más propio y que tiene que ver con lo que hoy uno necesita. Y es un traje mucho más a medida que algo que quizás funcionó en algún momento o quizás nunca funcionó, pero antes uno se lo aguantó y antes uno pudo seguir ciertos mandatos. Tampoco identificaba que eran mandatos. Entonces, en ese punto también la parte esperanzadora dentro del dolor de esos momentos es que efectivamente uno se está encaminando hacia algo mucho más propio, con el alivio y el entusiasmo que tiene que ver con reconectar con el propio deseo.
Nacho: Sí, yo lo que me— ahora mismo yo siento que estoy como, no sé las fases por las que tú has visto que pase la gente en esta crisis de los 40, Pero yo siento que para empezar, que dura un montón de tiempo y no es algo malo. No lo digo desde que sea malo, digo desde que dura mucho tiempo porque creo que es un proceso como muy profundo y muy— creo que es una oportunidad súper grande con momentos de dolor, de grief, como decías, del duelo. Pero creo que es largo. Yo siento, tengo ahora 42 años, los he cumplido hace nada en octubre, y yo siento que mi crisis de los 40 empezó como a mis 37, 38, a lo mejor, ¿sabes? Por ahí, 38, 39 como mucho. Y creo que la primera parte prácticamente no me di ni cuenta, ¿sabes? Fue como empecé a sentir que no me gustaba lo que hacía, que quería un cambio profesional. Me empecé a sentir mal con mi mujer, como en plan, no sé si este matrimonio me llena. Y entonces empecé como a hacer cambios de, pues venga, profesional, voy a cambiar a esto de aquí. En la pareja, venga, voy a proponer que hagamos terapia, que hablemos, que no sé qué. Y empecé como a desmontar cosas, desmonté cosas, al año las volví a montar sin darme casi ni cuenta, ¿sabes? Y volví a caer como a lo mismo. Y dije, ostras, qué curioso, ¿no? Qué raro que he vuelto a montar otra vez todo, ahora me vuelvo a sentir que no es. Y ahí sí hubo ya un pico que fue como que lo desmonté, pero ya de una manera un poco más agresiva, ¿sabes? Como ya me costó más, perdí más dinero en desmontar esa parte del negocio. Bebía más, no sé, todo se me fue, mis hábitos por completo. Y en ese pozo ya profundo es donde ya llegas. Y ahí sí que dije, ostras, necesito algo. O sea, no sé qué es porque me siento súper vacío, pero necesito algo. Y no encontré, si te digo la verdad, y mira que busqué en ese momento, nada de— o no me sentí identificado, no llegó a mí porque creo que no hay suficiente información o no se habla suficiente sobre esto. En internet de que pudiera ser una crisis de los 40. Y por suerte para mí llegué como a, llegué a la ayahuasca o a la espiritualidad, te diré más que a la ayahuasca, porque fue como una cosa secundaria lo de la ayahuasca. Y antes de ir a la propia ayahuasca yo sentí, quizá porque cada persona en su crisis de los 40 lo siente de una manera, pero yo sentí que la espiritualidad era algo que nunca me había metido en ello. Había estado en cosas de desarrollo personal y tal, pero espiritualidad, preguntarme ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Qué es esto? ¿Qué significado tiene la vida? ¿Para qué existo? No me lo había preguntado nunca. Y entonces me comprometí con la espiritualidad un montón y me pasé un año explorando un montón, tanto la respiración, sustancias psicodélicas, temas de espiritualidad de diferentes autores. Y fue muy, me alivió mucho ese año, la verdad, y me enfocó incluso profesionalmente al proyecto en el que estoy ahora, de Instituto de Respiración Consciente. Y sentí como un alivio bastante grande. Pero muy curiosamente pasó el año y empecé a sentir como que necesitaba otra cosa, sabes, como ya volvía ese, esa sensación de vacío, sabes, de hay algo que no funciona. Y en ese momento empecé con la meditación vipassana, que no sé si has, si conoces cómo son los retiros vipassana, o si has hecho alguno.
Patricio Furman: Hice un retiro de 5 días de silencio.
Nacho: Ok, pues eso más o menos, pero bueno, los hay de 10 y demás. Yo hice uno de 10 para empezar, y en ese retiro, yo en el de 10, me volví loco prácticamente. O sea, de repente me encontré como nunca en la vida me había encontrado conmigo mismo, viendo solo, estando ahí meditando en silencio, escuchándote a ti en tu cabeza. Y se me despertaron una cantidad de heridas que van más allá, y es una forma de hablar probablemente de la espiritualidad, que me dejaron impresionado, sabes, de unos apegos con mi mujer, una codependencia, sabes, como se me despertaron unas heridas gigantes que yo no había visto. Y entonces empecé un trabajo de ese último año, como mucho más, de poder ser capaz de ser consciente de mi cuerpo, de ser consciente de lo que sentía en cada momento, de aceptar las emociones de verdad, o sea, de cambiar el hábito que tenía antes de Cuando sentía una emoción, me ponía a hacer algo y así se me pasaba. No la veía. Como sentía algo raro, ya casi sin darme cuenta, pues móvil, leer, estudiar, hablar, lo que sea. Con la meditación dije, no, este año tiene que ser de cuando siento una emoción, me siento con ella y la siento hasta que ya veremos. Se queda ahí. No quiero que se vaya, no quiero nada. Me voy a poner a meditar y es incómodo, pues es incómodo. Y empecé a hacer eso. Y ahora, en los últimos meses, estoy como en otra fase. Que siento que es ya como de las últimas, pero ahora ya te voy a dejar a ti, que tú eres el profesional, que cuentes un poco sobre estas fases donde lo que siento que estoy haciendo ahora es una parte muy práctica de esta crisis de los 40. Si es que todavía estoy ahí, que creo que sí, que estoy como medio saliendo, donde lo que estoy es empezando a descubrir cuáles son mis límites, cuáles son mis necesidades de verdad, qué me gusta, qué no me gusta. A comunicarlo, ¿sabes? A adueñarme de lo que de verdad me guste, lo que no me gusta, darme cuenta de lo que me gustaba porque me lo habían dicho, porque la sociedad lo ve y lo que no. Y una fase como muy de construir de nuevo una personalidad basada en realidad, ¿sabes? En, ostras, ¿qué siento? ¿Y esto es mío? ¿Lo quiero yo? ¿O es porque los demás lo quieren? O como muy de eso. Un post tuyo que he leído hace nada era sobre eso, sobre esta última parte que estaba hablando. De darte cuenta de que hacer cosas porque tú las quieres, no para los demás. Y bueno, eso. Y por eso decía que es que lo veo un proceso largo, muy bonito. No cambiaría nada de vivirlo, pero creo que es bastante largo. Y no sé qué nos puedes contar tú sobre estas fases y sobre todo esto un poco.
Patricio Furman: Sí, creo que es largo y también se conecta con algo que es la vida, ¿no? En este continuo que yo siempre trato de decir y dar tranquilidad en este sentido. Bueno, el único momento en que no va a haber ningún problema ni va a surgir ningún imprevisto es cuando ya no estemos aquí, porque de otra forma siempre va a haber algún tema, y por suerte que así sea. Entonces es un continuo, más allá de cuánto dura la crisis de los 40, nuevos desafíos, cambios, momentos que uno se encuentra en ciertas encrucijadas, que se ve que su cuerpo le pide un cambio y representa, y uno dice no, no quiero atravesar esto. Algo que me llega mucho desde lo personal, pero bueno, trabajando con pacientes, las personas y consultas que me llegan es el tema, por ejemplo, de pareja y separaciones, que a mí me parece que es un ejemplo bastante prototípico de todo lo que representa realizar un cambio, los duelos que se ponen en juego. Y hay algo en relación a lo que mencionabas que justo cuando estabas diciendo me venía No sé si ahí te perdí porque se congeló la imagen. No, no sé si me estás escuchando.
Nacho: Se te oye bien. Sí, sí, se te oye bien.
Patricio Furman: Ah, perfecto, perfecto. Sí, bueno, ahí para que se me— bueno, se me perdió, se me perdió la idea. Te había perdido la imagen y después se me perdió la idea. Bueno, pero ahora, ahora continuemos. Ahora va a venir.
Nacho: Era sobre alguna de las fases o algo, y estamos hablando de las relaciones, de que te venía mucha gente con el tema de la separación y demás.
Patricio Furman: Claro que ahí está, que me venía esta frase tan conocida que a mí me parece genial, que dice que decisiones fáciles hacen la vida difícil y decisiones difíciles hacen la vida fácil. Y a mí me parece que, digo, más allá que todas las frases así contundentes son en algún punto reduccionistas y ameritan un contexto y una situación y la particularidad, Me parece, me parece muy sabia esta frase y me parece muy, opera como una brújula muy orientadora en el sentido de que muchas veces también hay procesos, más allá de lo que vos mencionás, que efectivamente es largo, hay otras cuestiones que hacen largo un proceso y tortuoso en algún punto porque hay algo que no se termina de, alguna decisión que no se termina de tomar. No, y hay decisiones que son muy dolorosas y muy fuertes, pero son una vez. Y a lo mejor, pasada esa gran decisión, el resto del camino se allana. Con lo cual, también es en ese punto hay que prestar atención a cuando aparece alguna gran decisión que no se quiere tomar. Y que bueno, nosotros como profesionales no estamos como un amigo para darle, tomar la decisión. La idea es trabajar en desarmar cuál es la resistencia para tomar esa decisión, pero sí tener el norte claro que hay algunas decisiones que no se están tomando y que uno trata de que todo el resto tenga cierto equilibrio. Y cómo puedo hacer para los distintos artilugios para conformarme, para no torturarme, no sentirme tan mal. Es como, a ver, soy mucho de las analogías yo, es como estar comiendo una comida que no me gusta ¿Y cómo hago? ¿Cómo me mentalizo para sentirle menos el sabor? ¿Cómo hago para pensar otra cosa? Y que alguien diría, pero ¿por qué no comes otra comida? Entonces la idea es, en algunos puntos en que todo se hace tan tortuoso, tan difícil y tan largo, también hay que encender la pregunta, allá que la vida es un proceso continuo, el del crecimiento personal y el del desarrollo espiritual, ir detectando y estar atento si no aparecen elementos como grandes decisiones que son muy dolorosas para uno, o no aparecen bajo ningún punto habilitadas, que están pendientes de tomarse. Entonces ahí el trabajo va a ser, no, a ver cómo acomodamos la vida para que pueda esta comida que no me gusta. Y bueno, la comida no siempre es tan rica como esto sucede en ámbito de la pareja, de lo laboral, lo familiar o espiritual, de bueno, no me siento tan bien, pero tampoco uno puede pretender tanto, hay que aprender a conformarse. También hay que tener cuidado con esto, porque, porque detrás puede estar una decisión pendiente, importante y difícil, por eso está pendiente, que justamente no estamos tomando. Y ahí el trabajo, justamente en el acompañamiento, es empezar de a poquito, es decir, sin presionar, a detectar cuál es esa decisión, cuál es la resistencia a tomarla. A veces aparece como totalmente descartada cierto camino, cambiar de profesión, cambiar de rumbo de vida, algo en relación a la sexualidad, un montón de cuestiones que en cada uno aparecen por equis motivo inhabilitado. Bueno, empezar a abrir de a poquito, habilitar esa puerta, no empujar a alguien que lo tome, pero bueno, hay otras puertas abiertas, hay otros paradigmas, otro modelo de vida, que habilitando esos caminos se aligera mucho el resto.
Nacho: Le has dado ahí total, porque creo que cuesta un montón. Yo por lo menos yo lo estoy viviendo y yo sé que hay alguna decisión por ahí que todavía me falta tomar. De hecho, alguna estoy en ello. En temas profesionales, porque claro, llevas una dinámica y una— Yo siento que cuando llegas a los 40, de hecho creo que antes los humanos vivíamos 40 años o poco más, cuando hace no tanto, y era casi nuestra esperanza de vida. Y yo siento que es como una muerte muy metafórica y real, de que es como que dices, ostras, vale, me gustaban unas cosas, o voy a aceptar unas cosas, no me las he planteado hasta ahora. Pero ahora llegas a los 40, es verdad que se despierta esa sensación de que la vida se va a acabar, sabes, de que estás como en la mitad de la vida. Yo lo siento como una mitad de la vida, ¿no? Y ahí empiezas a decir, oye, ¿cómo voy a vivir los siguientes 10 años? Porque también dices, o sea, que 10 años son 10 años, No es, o sea, se me han pasado rápido, pero he hecho muchas cosas. Y dices, los siguientes 10, ¿cómo los quiero vivir? Pero, ¿cómo haces tú con tus clientes para equilibrar ese miedo? Porque da mucho miedo. Primero, la aceptación, que entiendo que tú trabajas segurísimo en tus sesiones, de aceptar sin vergüenza y sin juicio lo que tú puedas querer antes de incluso comunicarlo con nadie. Pero eso ya creo que es un trabajo espectacular. Y una vez que haces eso, luego el miedo que da el cambiarlo hacia afuera y ver qué sucede en el entorno. Que es como dos fases ahí, que total, total.
Patricio Furman: Yo creo que algo muy importante que es orientador tiene que ver con cuando uno está trabajando con alguien, particularmente con esa persona, justamente ir a lo particular, es decir, dónde aparece lo específico de la situación. ¿A qué voy con esto? Primero, que es súper interesante ir desplegando temas y generalidades de lo que puede pasar a este Da y lo que le puede pasar en muchos casos, ¿no? Que por eso uno puede escribir sobre el tema y mucha gente puede conectar, porque hay temas generales. Pero luego, a continuación, cuando uno está trabajando con alguien, ver lo específico de dónde, así como aparecen los juicios, los mandatos, estas frases que se instalan, que vos deberías hacer tal cosa, o vos este camino no lo tenés permitido. Bueno, ver eso en particular, porque eso es justamente lo que nos va marcando un norte de qué es lo que hay que trabajar con esa persona. ¿Por qué? Porque muchas veces cuando uno se queda únicamente con la generalidad del tema, y es como que hay muchos frentes, y casi que el otro día justamente hablábamos en una entrevista de esto, ¿no? De filosofar sobre el tema. A mí me encanta la filosofía, y de este tema me parece apasionante. Ahora, yo creo que los cambios, los procesos transformacionales, son cuando aparece lo específico de a mí me duele acá, y a mí mi freno me aparece puntualmente acá, la frase, el juicio que me aparece cada vez que voy a avanzar o en relación a algo es esta. Eso nos orienta mucho, y eso es justamente lo que tiene un poder transformador, y no simplemente, bueno, casi como uno lee un libro y bueno, se interioriza sobre el tema y aparecen cosas interesantes. Yo creo que en ese punto es donde uno empieza a detectar qué es lo que a uno le está pasando, y es ahí donde puede operar para generar algún tipo de transformación.
Nacho: Sí, al final yo creo que además cada uno como que lo siente. Igual a veces lo rehúyes porque buscas, cada uno solemos buscar que nos digan lo que queremos escuchar, no lo que necesitamos escuchar. Pero de alguna manera la vida te lleva a que escuches lo que tienes que aprender. ¿Qué le dirías, Patricio, a una, como los dos casos? Conoce los dos. Creo que es interesante ver los dos. ¿Qué le dirías a una mujer que su marido está pasando por la crisis de los 40? ¿Y qué le dirías a un hombre que su mujer está pasando por la crisis de los 40 sobre cómo sobrellevarlo? Porque yo, por mi propio proceso, y tengo la suerte de que mi mujer está muy metida también en el desarrollo personal y espiritual, y entonces eso ha facilitado muchísimo. Pero, pero sé que ha sido difícil para ella estar al lado viendo tanto cambio, viendo tanta incertidumbre, viendo tanto sufrimiento también. Entonces, ¿qué les dices o qué les dirías a estos dos perfiles?
Patricio Furman: Claro, bueno, eso lo que te mencionaba es que yo creo que lo importante es más que, bueno, vos deberías hacer esto o vos deberías hacer lo otro, que eso pasará por qué es lo que cada uno quiere aceptar o quiere sostener o no del comportamiento del otro mientras atraviesa la crisis. En principio, yo creo que el mayor aporte porque va a ser sano para uno, para el que acompaña, pero también va a colaborar seguro, seguramente de forma positiva, es trabajar en la propia seguridad. Es decir, esto que te mencionaba respecto de ese efecto paranoide que todos tenemos, ¿no? De esto que le pasa al otro, ¿qué tiene que ver conmigo? O ¿por qué será? ¿Qué es lo que yo estoy provocando? O ¿qué es lo que le dejó de pasar respecto a mí? Obviamente que pueden pasar cosas respecto de uno, respecto de uno, pero lo más importante es mantener cierta independencia. Pero no, no me refiero a la distancia del otro, cierta independencia respecto a esta antena que va tratando de captar señales de qué es lo que me quiere decir el otro. Bueno, en la medida que uno pueda trabajar en uno mismo, siempre el mensaje es el mismo, ¿no? Como padre trabajar uno mismo, como pareja trabajar uno mismo, porque creo que en la medida que uno está más sostenido en su propio terreno, más fácil es acompañar que si estamos ambos inclinados sosteniéndonos y el otro tambalea, yo también tambaleo, y ahí sí es un embrollo que es muy complejo luego.
Nacho: Sí, yo precisamente estaba pensando un poco en qué es lo que pensaría yo, ¿no? De qué te hace que sea más fácil o que sea más sencillo acompañar. Y creo que precisamente es eso, el que no tiene nada que ver contigo, sabes, que puede que lo parezca a veces porque el otro, el que está pasando por la crisis, te va a veces a decir cosas de que eres tú, sabes, porque es que nos pasa, sabes, que dicen no, es que tú no haces esto o tú no sé qué. Pero es como comprender que se está descubriendo e intentar, como decías tú, acompañarle desde tu base bien puesta, sabes, de trabajar en tu confianza. Igual es una oportunidad muy buena para eso, no, para precisamente trabajar ahí en tu confianza.
Patricio Furman: Totalmente. Y esto es lo que vos comentabas inicialmente respecto de plantear esto de temas de infidelidad en términos de pensamiento, ¿no? ¿Qué me pasará? Bueno, eso es un diálogo que implica un nivel de madurez muy elevado, con lo cual, por supuesto, que lo que resulte a partir de eso va a ser en cierta forma pasar de nivel, ¿no? En cuanto a la profundidad que tiene el vínculo de pareja. No es, bueno, somos adolescentes, nos gustamos, el famoso flechazo de Cupido. No, esto ya tiene otro grado de complejidad, otro nivel de profundidad en la conexión, que por supuesto que logrando atravesar esto se van a pasar a niveles de disfrute mucho más profundos y mucho más elevados.
Nacho: Qué guay, Patricio. ¿Qué le recomiendas a tus clientes para descubrirse a ellos mismos o sus gustos?
Patricio Furman: Bueno, en principio trato de justamente aportarles la tranquilidad, un escenario de tranquilidad, pero no solo conmigo en el espacio, sino que con ellos empiecen a habilitarse la tranquilidad de que si algo que está afectando y algo le está sucediendo que se empiece a volcar, pero no solo para contármelo a mí o contárselo a alguien, sino habilitárselo a sí mismo. Me pasó esto, me gusta esto, y esto no me tendría que haber gustado nunca. Tranquilo. Y no, digamos, todas estas amenazas que aparecen respecto de qué pasaría si yo quisiera abandonar tal camino, qué pasaría si yo quisiera iniciar tal camino, empezar a habilitarse que cada uno empiece a tranquilizar y a reducir la amenaza de los caminos que pudieran presentarse en el futuro. Todo lo que tenga que ver con nuevos gustos, con nuevos deseos, con deseos que ya no están, no hay apuro por tomar una decisión. Es decir, esta es otra de las cuestiones. Uno dice, ah, no, pero si entonces esta no es mi vocación, como a veces hay personas que aprecian la vocación laboral como su fe, ¿no? Y si perdí la fe que aparece de toda mi vida como algo muy angustiante. Bueno, la otra cuestión, aparte de habilitarse, es no exigirse en la mente a que si yo descubrí algo mañana tengo que tomar una decisión. Tranquilo, tal vez descubrí que esta no es mi vocación, pero puedo seguir por ese camino porque quizás lo tomo como una actividad normal y que no estoy apasionado, no estoy enamorado, lo buscaré por otro lado. Pero eso es súper importante, habilitarse lo que uno siente, y por otra parte no exigirse que a continuación uno deba tomar tal, tal decisión. Porque si no, ¿cuál es el recurso que uno utiliza? Bueno, no sé lo que me pasa. ¿Para qué? Y porque si una vez que sé lo que me pasa debo tomar una decisión, me resguardo manteniéndome en el desconcierto. Habilitate el sentir lo que sentís. Y después no tenéis por qué tomar ninguna decisión. Eso se verá luego.
Nacho: Qué bueno, qué bueno. Pues Patricio, dinos si quieres para terminar, como, bueno, qué consejo le darías a alguien que esté viendo esto. Que además, si está justo viendo este podcast, es probablemente que no haya llegado por casualidad a esta conversación. Y es probable que estéis diciendo, oye, pues me pasa esto a mí, no me pasa a mí. ¿Qué consejo le darías como siguientes pasos, o por tu experiencia que tienes hasta ahora?
Patricio Furman: Bueno, primero no dejarlo pasar, las señales que a uno le están apareciendo, no tomar esto como una guía, no. Hay, como hay una pérdida de gas, qué mejor que encontrar en qué lugar, no, no me tapo la nariz así no siento el gas. Bueno, acá lo mismo. Estoy sintiendo esto y lo otro. Bueno, es perfecto, sigamos rastreando, habilitemos eso, vayamos a la búsqueda. Es decir, no intentar acallar las voces, pedir ayuda, eso es súper importante. Y no, de vuelta, porque esto lo escuché continuamente, pero volvemos a las parejas, por ejemplo. Pero si yo descubro que lo que me pasa con mi pareja es tal cosa y quizás me tengo que separar, o me van a obligar, ¿no? En este proceso, no, nadie tiene por qué obligarte a nadie. Entonces tiene que ver con pedir ayuda, pero uno siempre tener presente que va a mantener su libertad de decidir y luego procesar en base a lo que a uno le pasa. Ya sea una terapia, sea un programa transformacional, sea con la espiritualidad, sea con un retiro de silencio. Luego es tu experiencia, más allá de cómo te vayan guiando, es lo que vos proceses, lo que vos analices y lo que vos decidas. Porque justamente muchas veces lo que aparece es: si pido ayuda, me meto bajo las condiciones de otro, que otro va a decidir por mí. No. No, vos vas a siempre mantener, y así debe ser, tu libertad, porque a eso apuntamos, ¿no? Esta segunda vida que está comenzando, así como el duelo que termina una empieza una, y claramente esta segunda vida que comienza tiene muchísimo más que ver con lo que uno realmente quiere, con lo que uno elige, y no tiene tanto que ver con este inercia inicial de bueno, terminé, me puse a estudiar tal carrera que ni sabía para qué, pero seguí porque había que seguir, o formé una familia, no sé por qué ni con quién. Esta segunda etapa, y también tener presente y cierto grado de optimismo de mirar lo que se viene, va a tener mucho más que ver contigo. Por eso, más allá que estés angustiado, abrite ese camino, que te aseguro que se vienen cosas muchísimo más lindas porque van a tener que ver mucho más con tu propio deseo.
Nacho: Qué bueno, me encanta, me encanta. Yo creo que solo añadiría una cosa que es más bien repetida la tuya, Y es que busquen ayuda, ¿sabes? Que creo que es muy importante acompañarte de personas como Patricio, que le tenéis en Instagram. Ahora nos dices cómo es, creo que es fácil, que es Patricio Furman o algo así, pero ahora nos lo dices. Pero creo que es súper importante buscar ayuda. Y luego también algo que creo que frena mucho a la gente, y es que igual a la primera no aciertas con la ayuda, y no pasa nada. No es que no aciertes, porque al final siempre todo sirve, ¿no? Pero es como, yo no he tenido solo un coach, o un psicólogo, o un terapeuta. He tenido un montón. Y está bien, porque cada uno en diferentes fases te ayudan. Y ha habido algunas personas con las que no ha funcionado la relación, pero no pasa nada. No lo dejes porque no te funcione algo. Tienes que buscar como decidido, ¿no? Decir, oye, yo voy a encontrar esa ayuda. Y probar, pero no quedarte ahí. Porque mucha gente prueba una cosa y dice, ah, es que esto no es para mí. No, a lo mejor no era para ti ese libro, o esa persona, o ese curso, pero Pero hay otro que es para ti, ¿sabes? No lo dejes ahí porque creo que se habla mucho también, o por lo menos en los libros, de la crisis de los 50. Y en astrología, que me encanta mucho, me encanta la astrología, a los 40 es como el plutonazo, que es Plutón el planeta que lleva esta transformación de los 40, y a los 50 es Saturno. Y Plutón es el de la muerte y el renacimiento. Saturno es el del látigo, entre comillas. Es como el que viene a decirte, oye, ¿Hiciste el trabajo a los 40? No. Pues te vas a enterar, ¿sabes? Lo vamos a hacer ahora el doble a los 50. Entonces, ¿para qué perder tiempo? Busca ayuda y rodéate de gente, de información, y no lo dejes en la cabeza. Sabes que la cabeza es un sitio con tanto eco que tú solo en tu cabeza no puedes arreglar las cosas. Viene muy bien poder tener personas como Patricio que te ayuden con esto, y la verdad que es genial. Así que gracias por lo que haces, Patricio, por ayudar a tanta gente.
Patricio Furman: Nada más, te quería agradecer a vos, pero aparte por tu generosidad, por tu humildad, el trabajo que haces. Yo te sigo, tus videos, y la verdad que me encanta. Además, justamente que no es desde la teoría, sino es poniendo el cuerpo, no, de contando tu ejemplo. Esto que me parece tan valioso y me parece tan de la segunda mitad de la vida. De la humildad de poder mostrar dónde uno camina rengueando un poco, dónde a uno le duele. Bueno, eso requiere mucho trabajo en uno mismo, mucha seguridad. Así que también como espectador y consumidor de tu contenido, agradecerte. Y bueno, seguiré aprendiendo de todo lo tuyo.
Nacho: Qué bien. Pues nada, muchísimas gracias, Patricio, por tu tiempo. Y nada, los que estáis por aquí, @patriciofurman, ¿verdad, Patricio?
Patricio Furman: Así es.
Nacho: Y nada, ahí le tenéis para lo que necesitéis. Y ha sido un placer que estéis con nosotros. Mil gracias.
Patricio Furman: Un placer, Nacho. Un abrazo grande.
Nacho: Gracias, Patricio.

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