Episodio 008 · Despierta con Oyenacho
La guía definitiva de Diseño Humano: Todo lo que necesitas saber para empezar a usarlo.
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Nacho: Muy buenas. Bienvenido a este podcast. Ahora se está grabando. Vale, ahora sí. Bienvenido a este podcast. Estás en Despierta con Oye Nacho. Hoy tenemos a Guillem Díaz Falo, el director académico del Instituto Respiración Consciente y amigos, compañeros de trabajo, compañeros de camino. Y también compartimos una pasión para mí nueva de hace poquito, el diseño humano, y para él más antigua. Y en este podcast, en el anterior hablé sobre diferentes tipos de herramientas, sobre el eneagrama, la astrología, diferentes cosas para el estudio de la personalidad. Incluso hablamos de los peligros, que ahora hablaremos también de ellos. Y hoy he decidido que le escribí casi después del podcast de la semana pasada a Guillem y le dije: Guillem, ¿qué te parece si nos grabamos un podcast del tiempo que sea explicando el diseño humano de manera un poco más profunda y práctica? Y haciendo que más gente lo conozca. Y me dijo que sí. Así que aquí tengo a Guillem. Guillem, bienvenido. Gracias por estar aquí.
Guillem Díaz Falo: Gracias a ti, Nacho. Y con muchísimas ganas de compartir contigo y de hablar de diseño humano y de contextualizar un poco de qué va todo esto y de explicar un poquito de dónde viene y cómo hemos entrado nosotros en esto. Lo que haga falta. Ya sabes, va a ser chulo.
Nacho: Genial. Sí, yo creo que va a ser una conversación fluida. Y bueno, ya la gente que— Este es el sexto, el séptimo capítulo del podcast. Ya van 7 semanas. Un amigo mío me retó, Fernando, que es un amigo y mi coach también de temas de negocio y personal. Y le dije, dame un consejo, porque él tiene un podcast, y digo, dame un consejo para los podcasts. Y me dijo, que hagas 100. Y le dije, pues eso es facilísimo para mí, no hay problema. Si el consejo es haz 100, pues perfecto, 100 haré. Y aquí estamos haciendo este séptimo. Pues bueno, Guillem, si te parece, vamos a empezar. A mí me gustaría... Poner un poco de contexto en, primero, en cómo hemos conocido el diseño humano, si te parece. Y después de eso sí que voy a hacer hincapié en dónde encaja esta pieza, porque me gustaría que en el podcast se viera muy claro cuándo es momento de investigar esto y qué sustituye o qué no sustituye. Pero bueno, de momento, si te parece, cuéntanos tú cómo descubriste el diseño humano. Y luego cuento mi experiencia.
Guillem Díaz Falo: Perfecto. Mira, hace 2 años casi exactos, hace un poquito menos de 2 años, y fue una cosa muy curiosa y muy extraña, como suelen suceder siempre estas cosas, que en un momento determinado algo sucede, algo pasa por tu vida y ese algo te lleva a algún lugar. Y a mí me llevó aquí. Una persona que me conoce y no puedo decir que sea amiga, pero que fuese amiga, pero a mí me pasa, ¿no? Empiezo a coger confianza con las personas y ahora la considero mi amiga. Un día en una reunión con un grupito de gente me dice, oye, tengo que hablar contigo. Y digo, ah, pues nada, cuando quieras. Y me dice, es que vas a hacer, yo iba a hacer en ese momento una edad que es importante, esto no va de diseño humano sino de lo que se llama biografía humana, que es tema de septenios. Y me dijo, vas a hacer un septenio. Yo en ese momento tengo alguno más, iba a hacer 56 años en ese momento. Y ya te digo que hace 2 Y me dijo, dice, no, es que es un momento muy importante y siento que te lo tengo que explicar. Entonces un día nos vimos, estábamos preparando otra cosita que tiene mucho que ver con lo que seguramente luego hablaremos, porque era una sesión sobre coherencia cardíaca en aquel momento que estábamos montando. Y entonces estuvimos hablando, yo creo que fueron un cuarto de hora sobre coherencia cardíaca, lo teníamos todo bastante clarito, y el resto del tiempo empezamos a hablar de biografía humana, empezó a contarme historias. Y me soltó, pero así dice, oye, dime cuál es tu fecha de nacimiento, tu lugar de nacimiento, tu hora de nacimiento. Entonces yo pensé, digo, pues esto es astrología, ¿no? Lo primero que piensas es que esto era astrología. Y me lo dice, me lo pregunta. Yo tenía, llevaba, ella llevaba una, creo que era una tablet, una tablet en aquel momento. Y de repente se me queda mirando y dice, no tenía ninguna duda. Digo, perdona, digo, ¿qué me explicabas aquello? Digo, ¿de qué me estás hablando? Y me suelta, entonces me empezó a explicar y me empezó a hablar qué era lo que estaba viendo. Pues bien, estaba haciendo, en ese momento estaba haciendo un diagnóstico de diseño humano, simplemente la carta del Rave, o sea, lo que es la carta y punto, en la que me empezaba a explicar cositas, ¿no? Y esas cosas que me explicaba, o sea, yo estaba sentado afortunadamente en ese momento, empezó a decirme cosas que esta persona me conocía en ese momento, pero no es a este nivel. Es que incluso había cosas que yo, eran como muy íntimas mías, ¿no? Que yo Probablemente no lo había explicado a nadie desde hacía mucho tiempo, si es que lo había hecho alguna vez. Y empezó a explicarme cosas que, bueno, pues aquello que yo siempre lo digo así, me explotó la cabeza. O sea, en ese momento las pocas neuronas que tengo hicieron puff y explotaron. Entonces empecé a preguntar, empecé a indagar, empecé a investigar en mi propio perfil, en mi propio diseño humano, y empecé a entender muchísimas cosas de las que me habían sucedido en mi vida. Vida y sobre todo muchas cosas de las que me habían sucedido en mi vida, para lo bueno y para lo malo. Es decir, en qué momentos de mi vida yo había estado completamente abducido por un contexto y por una realidad y por un, seguramente un sistema, un entorno en este sentido, que me estaba llevando por el pedregal. O sea, me estaba llevando por situaciones complicadas y yo no sabía por qué era. Entonces decía, ¿cómo puede ser esto? Entonces el ver que con un simple, con una simple interpretación de algo así sin necesidad en un momento determinado de ir a profundidades enormes, sino simplemente con 4 o 5 tips resultaba que lo que me estaban diciendo era como una fotografía, como una foto, una radiografía, y casi casi diría yo un holograma de mi vida. Y eso fue, ya te digo, hace casi 2 años. Yo creo que la parte de diseño humano hace un poquito menos. O sea, fue, empecé a entrar, ahora estamos en marzo, pues probablemente porque yo hago los años en mayo, pues por ahí más o menos hacia Hacia el entorno de mayo, o sea, hace casi 2 años. Y desde ahí no he parado, Nacho. O sea, desde ahí empecé a indagar, me metí yo a saco en mi diseño y empecé a buscar información, a intentar encontrar esa información donde fuese. Acabé entrando hasta el detalle de todo. Y bueno, y llevo, lo contaba, lo contaba esta mañana, creo que llevo 63 diagnósticos de diseño humano hechos. Entonces, claro, de lo que me di cuenta es de que eso de lo que vamos a hablar después, con los matices que luego hablaremos también, es como, como todavía no he encontrado ninguna situación en la que alguien haya dicho no, no, esto no soy yo, no, para nada. O sea, es como aquello que te determina lo que luego hablaremos, que es ese puntito. Yo suelto el spoiler, que es el vehículo que conducimos. ¿Cuál es el vehículo? ¿Cuál es nuestro vehículo que estamos conduciendo? Y ha sido un descubrimiento para mí brutal, que como luego tú comentarás, además se produce en un momento en paralelo, prácticamente en paralelo a cuando yo entro a respirar contigo en el código de la cocreación. Y con esos dos instrumentos al mismo tiempo, pues yo soy la persona que soy ahora. Ese es un poco el tema.
Nacho: Qué guay, qué guay. Mira, es la leche. Mira, una cosa que antes estabas diciendo lo de coherencia cardíaca. Aquí tengo el dispositivo de coherencia cardíaca, el que se pone en la oreja. Lo tengo de hace tiempo, y fue algo también que me interesó mucho cuando empecé a estudiar el tema de respiración, y es increíble, se basa mucho en la respiración, en cómo obtener esa coherencia cardíaca. Pero bueno, hablaremos en otro podcast, ya nos enrollamos con eso, la respiración. Mira, es curioso que estabas diciendo, Guillem— Bueno, una cosa antes, comprueba, porfa, abajo donde pone micrófono, si tienes el micrófono grande, solo por comprobar, no se oye mal, pero simplemente por ver. Que el que tienes seleccionado. Ah, bueno, pero si estamos grabando ya no se puede cambiar. Nada, olvídate. Se oye bien, era solo por saberlo.
Guillem Díaz Falo: Sí, lo tengo, lo tengo.
Nacho: Vale, genial. Mira qué curioso que yo cuando he conocido— Bueno, para poner en contexto a la gente, ayer cambié la biografía de mi Instagram de nuevo, porque claro, tú ya me conoces a mí y la gente que va viendo el podcast ya me empieza a conocer. Y yo tenía puesto Nacho Muñoz, Despertar Espiritual. Porque era un poco lo que es lo que he estado viviendo hasta hace poco. Lo sigo viviendo y estaba compartiendo mucho contenido sobre eso, pero ahora ya, pues como bien ahora veremos incluso en mi diseño humano, me interesan otras cosas. Y entonces dije, ostras, ya no me identifico 100% con solo hablar como centrado en el despertar espiritual. Y cambié la biografía por esta frase que la encontré por internet buscando tal, y creo que me define mucho. Luego seguro que sale en el diseño, que es así: El aburrimiento se cura con curiosidad. La curiosidad no se cura con nada.
Guillem Díaz Falo: Me encanta. Eres tú.
Nacho: Total. Y he puesto: mi pasión, aprender cosas nuevas. Y básicamente es como de las maneras más fáciles de explicar quién soy. Porque la verdad que soy curioso por naturaleza. Me encanta descubrir nuevas perspectivas, sobre todo Conocerme a mí, conocer a los demás, es algo que me llama mucho la atención y ver de qué manera se puede ver la vida. Y ahora, volviendo a este tema, yo estaba pasando mi crisis de los 40 y bueno, tú sabes también, porque seguro que viste los vídeos, me metí súper a full. Bueno, el eneagrama fue una cosa que lo conocí al principio, súper pronto, pero después, en mi fase esta de la crisis de los 40, busqué un montón de cosas que me pudieran decir un poco quién era, ¿no? Como creo que nos pasa a muchos, que buscas la pregunta de oye, si me dijeran qué es bueno para mí, mi misión, mi visión, qué he venido a hacer a este mundo, sería feliz. Y es una trampa también, porque es una trampa total el estar buscando eso. Y pero bueno, nos mueve mucho y a mí me movió hacia la astrología, que estudié astrología durante unos cuantos meses de la manera que yo lo estudio hoy. Creo que la gente me va a conocer bastante porque vais a ver lo que he aprendido de diseño humano en un mes o menos, y os daréis cuenta que la verdad que está bastante bien, que se me da muy bien aprender cosas. Y astrología me metí un montón de meses, también me metí un montón de meses en PCM, en Process Communication Model, que va más enfocado a la comunicación, pero también es muy de tipo de personalidad. Y, ¿cómo lo diría? Porque iba a decir, no me ayudó nada, pero es mentira. No es que no me ayudara, me ayudó, Pero el momento que yo estaba pasando era un momento que tenía que pasar. O sea, es como, creo que estas cosas como el diseño humano, o sea, la frase que se me sale es que por mucho que sepas tu diseño humano, por mucho que sepas tu astrología, por mucho que sepas tu eneatipo, lo que sea, necesitas también una herramienta para procesar todo eso que te ha sucedido, todo ese condicionamiento. Entonces es como para que sepáis ya para empezar, que no se trata de que voy a saber mi diseño humano, mi astrología, mis tránsitos, lo que sea, y ya con eso seré feliz. No, eso es una parte, una pieza que viene muy bien. Pero nosotros en el Instituto de Respiración Consciente, y por darle también como un plus a esto, porque tenemos mucho cuidado también con nuestros alumnos y nos gusta que la gente no se desenfoque, para nosotros lo primero es respirar. Lo primero es pasar por un proceso de respiración, 90 días, todos los días respirando. Utilizamos el mapa de la conciencia, pero básicamente es respirar, conectar con tu sanador interior. Que hoy, ahora, de lo primerito casi que le voy a preguntar a Guillem es que nos hable sobre la autoridad, que es algo súper importante en el diseño humano y que creo que es básico. Pero creo que para llegar a todas estas capas, primero necesitas pasar por un proceso o tener una herramienta paralela que te permita sanar de verdad. Entonces, bueno, en mi caso, Guillén, que te iba a contar porque te va a hacer gracia. A mí me hicieron una lectura de diseño humano hace, pues yo creo que un año y medio, 2 años. Igual fue a la vez que la tuya, más o menos. Y a mí no me hizo ningún sentido. ¿Qué te parece? Sí, porque me pilló en un momento, me pilló en un momento de crisis existencial. Y claro, era como me estaba diciendo todas las cosas que ahora después lo veremos. Que eran inconscientes en mí. Y entonces, claro, todo eso no eres ni consciente de que lo tienes. Y además te dicen cosas que depende mucho de cómo te lo explique la persona. Pero claro, cuando te dicen, tú captas muy bien las emociones de los demás, por lo del centro emocional abierto y tal. Yo decía, no, pues si todo el mundo me dice que soy muy frío y que no tengo emociones y no sé qué. Era como todo no encajaba nada, entre comillas. Ahora encaja todo, que ahora lo veremos. Pero en ese momento, para mí, No encajaba. Y fue como, bueno, pues ya está. Ahí se quedó el diseño humano. Lo dejé ahí, tomé mis notas de lo que me dijo la chica y tal. Y ahí se quedó. De hecho, recuerdo la conversación con Sara de, oye, ¿qué tal la sesión? Y yo, bueno, bien. No sé, ya está, está bien. Pero no me llamó la atención ni nada. Y la vida es muy curiosa y muy graciosa. Y en San Valentín me regaló Sara un reporte detallado de diseño humano. Y no me lo leí en el momento. Pasaron unos cuantos días y luego ya me lo leí. Y en esta lectura dije, ostras, qué interesante. Era como, ahora sí lo entiendo. Empecé a entender cosas y me empezó a llamar la atención. Y empecé a leer el de Sara y dije, ostras, ahora entiendo un montón de cosas. De hecho, te he preguntado a ti en estas últimas semanas bastantes cosas sobre esto, porque claro, yo flipaba. Sobre todo, luego hablaremos de esto, porque la mitad de la población tiene el centro emocional sin definir, la otra mitad definido. Hay un pollo ahí montado, superinteresante para las relaciones humanas. Y desde ahí me flipó y me puse a estudiar mucho, porque me encanta siempre descubrir cosas nuevas. Nunca sé dónde me lleva, pero sé que disfruto el proceso, entonces me flipa hacerlo. Y entonces, creo que hay como dos partes por las que... A ver cómo lo sientes tú para empezar, porque una parte es que que es como hablar del creador, porque me parece una historia tan espectacular que es la leche. Pero creo que vamos a hablar del creador, pero de una manera como súper light, para que puedan experimentar el diseño gráfico, de ver de qué va. Porque no sé, a mí me parece que se te va la olla. Entonces, yo solo quiero decir, y ya empezamos, para que la gente no tenga como un prejuicio antes, que Ra Uru Hu, que es como el nombre que tuvo después de tener esta canalización, o esta información que él pone al servicio, creó esto y es una mezcla, por no meterlo así entre muchas cosas, porque luego hablamos de él al final para que lo hagan después de haber visto de qué estamos hablando. Es una mezcla entre la astrología, que es algo que mucha gente cree en ello, que es algo que inevitablemente tiene efectos sobre nosotros. Yo siempre que me preguntan sobre esto les hablo de la Luna y digo, mira, la Luna mueve las olas, mueve las mareas, cambias de estado de humor, de ánimo. Antes incluso las mujeres tenían la menstruación totalmente alineadas con la Luna. Entonces, está claro que tiene un impacto y que aunque no lo veamos, igual que la gravedad, existe. La gravedad tampoco la ves, pero mira, estás aquí pegado a la Tierra y existe. El móvil lo usas, no ves las ondas, pero crees que también, y existe. Entonces, esto es igual, tiene un poder sobre nosotros, cómo están colocados los astros. Pero bueno, eso ya para otro podcast. Y aparte de eso utiliza el I Ching, que igual ahora tú puedes, si quieres, explicar un poquito más sobre esto. Y también cosas de la cábala he visto por ahí que utilizas, como un compendio de herramientas espectaculares. Que yo, una de las cosas que me flipó también es que el I Ching son 64 conceptos y que el ADN humano tiene 64 cadenas también. Y eso que se hizo el I Ching mucho antes de que se pudiera ver cuántas cadenas tenía el ADN. Y bueno, sobre el diseño humano, Guillem, ¿algo que quieras decir sobre lo que es? ¿Qué añadas sobre esto antes de meternos al lío?
Guillem Díaz Falo: Es algo sorprendente. Para mí es algo sorprendente. Yo había entrado muy poquito en astrología, o sea, es algo que yo desconocía completamente. No completamente, porque al final vas viendo que hay cosas y tienes en tu entorno personas que en algún momento te hablan de ello, pero tampoco había entrado demasiado porque yo tengo que reconocerlo. Nuestros alumnos en el instituto lo saben porque lo he dicho muchas veces. Yo he sido una persona muy mental, siempre he sido extremadamente mental. Entonces, y además, bueno, lo digo, lo digo con claridad, yo me declaro, me he declarado siempre agnóstico. Entonces las personas que como yo somos agnósticos, pues al final nos acabamos, acabamos creyendo en aquello, en aquello que experimentamos al final. Entonces, cuando se trata simplemente de un dogma y de una creencia, pues yo le solía hacer bastante poco caso a los dogmas y a las creencias. Entonces, bueno, hasta que no soy capaz de experimentar para integrarlo en mí y de alguna manera decir, oye, pero si lo estoy viendo y lo estoy viviendo y esto me lo creo, pues en mi vida me ha costado bastante este tipo de cosas, la mentalidad un poco más científica a veces, este tipo de cuestiones. Pero cuando aparece el diseño humano y empiezas a indagar en él y te empiezas a dar cuenta de lo que hay detrás, y te vas buscando un poco lo que tú estás diciendo, ¿no? I Ching, cábala, hay un montón, un montón de sabiduría detrás de esto. Dices, bueno, de repente se abre una puerta, como yo digo siempre, y esa puerta la traspasas, ¿no? Y dices, a ver qué hay, a ver qué es lo que sucede, a ver qué es lo que sucede ahí. Y el diseño humano es un compendio, claramente es un compendio de cosas, ¿no? Un compendio de cosas sin querer ponerle nombre a esas cosas tampoco. Igual que yo intento no ponerle nombre al diseño humano desde el dogma, sino yo entro en el diseño humano a través de la experimentación, a través de tratar de indagar y a través de la integración. Es decir, yo simplemente lo que he intentado es entenderlo porque me estoy dando cuenta de que me sirve a mí como persona, me sirve para tratar con otras personas y me sirve, y para mí eso es fundamental, para gestionar equipos también. Es decir, para ver un poco cómo es cada persona, dónde está su potencial, dónde están sus dones, dónde está de alguna manera aquello de lo que ni siquiera la persona es consciente muchas veces. Yo llevaba 10 años trabajando en, y en su momento escribí un libro también sobre el tema, pero sobre temas de enfoque vital, tratando de investigar a partir de habilidades y de valores cuál era el enfoque vital de las personas. Bueno, pues el descubrir que existe una herramienta que además te clarifica eso y te lo clarifica de manera que te abre puertas y te dicen, oye, este es tu potencial, a partir de aquí haz lo que te dé la realísima gana. Entonces Y ahí es para mí lo que es más importante de Diseño Humano y que es lo que quería comentar. Yo creo que es muy importante para empezar y que la gente lo entienda. Esto es un vehículo.
Nacho: Sí, yo creo que es tomarlo por ahí. Y lo dice también el creador, Ra, que es un experimento, que él no te propone que lo creas y que no sé qué. Te dice, oye, mira tu diseño, empieza poquito, que vamos a empezar ahora a ver cosas poquito a poco, pero que lo pruebes, que veas cómo te sientes así. Creo que es superimportante. Así que nada, pues vamos al lío. Mira, vamos a, voy a enseñarlo de momento.
Guillem Díaz Falo: ¿Permites una cosita? Porque creo que es muy importante. Un vehículo, yo siempre pongo el ejemplo, tengo, mira, mi hijo está estudiando en este momento último curso de ingeniería del automóvil y por lo tanto hablamos mucho de coches y él me ayuda mucho para bajar a tierra este tipo de cuestiones. El vehículo tiene unas características determinadas. Tiene una potencia, tiene una velocidad, tiene una seguridad, tiene toda una serie de elementos, pero tú decides cómo lo mueves. Tú decides de alguna manera. Si tú un día tienes la suerte de coger un Ferrari y ese Ferrari lo puedes poner a tope, o tú puedes escoger, tú puedes elegir de qué manera lo mueves. Pero lo importante es saber cuál es el potencial de ese vehículo, entenderlo muy bien. ¿Para qué? Porque en un momento determinado Alinearte con ese vehículo desde un punto de vista de aquello que te hace sentir bien, te hace sentir mejor, te va a llevar a una vida mucho más plena, mucho más equilibrada, mucho más en tu centro. Pero es solo un vehículo. O sea, tú decides después. Y eso es lo que dice Ra. En un momento determinado experimenta. Experimenta, porque experimentando descubrirás hasta qué punto tú vas a ser coherente, porque esa es otra cuestión fundamental, vas a ser coherente. Con tu diseño humano, es decir, con ese vehículo. Creo que es muy importante que entendáis y que entendamos todos y todas esto, porque a partir de ahí será mucho más fácil también explicar cuál es el alcance del diseño humano.
Nacho: De hecho, yo creo que va a salir el tema del vehículo en varias ocasiones porque tiene varias metáforas que la verdad que están genial. Mira, voy a poner por aquí solo para que lo vean ahora mismo. Este es mi diseño. Y para que veáis un poco lo que se ve cuando haces tu carta de diseño humano, tu bodygraph, que lo llaman. Entonces, para empezar con esto, mira, a mí, Guillem, una de las cosas que me llamó mucho la atención, si quieres podemos hablar de lo primero que ve la gente, que es el tipo. Y es algo que vas a ver enseguida. Esto puedes buscar por internet cómo hacer tu carta de diseño astral y te va a salir por ahí. Y a mí me flipó mucho el tipo, pero por lo siguiente, sobre todo por la estrategia, porque son dos cosas que van unidas, que es como tú eres un tipo, hay 5, creo que son generador, generador manifestador, manifestador, reflector y proyector. Y yo de momento solo sé hablar del generador, el resto todavía no he entrado en esos. Ahora tú sabes mucho más, pero esto lo que te dice es como Toda la población, y creo que esto merece la pena incluso hablarlo y decirlo, es como al final estamos en esta nave espacial llamada planeta Tierra, que para mí es casi como si fuera una nave espacial biológica, y para que sobreviva la especie o para que siga evolucionando, o cada uno para lo que quiera, pero tenemos que trabajar en equipo. Y entonces hay personas diseñadas para hacer unos papeles en esta nave y otros para hacer otros. Y entonces, si todos estamos alineados con lo que somos buenos haciendo, con la energía que tenemos, va a ser mucho más fácil trabajar en un equipo pequeño, que es lo que hablabas tú, que lo usas tú para gestionar equipos, pero en un equipo grande como es la humanidad, exactamente igual. Entonces, los tipos, Guillem, me gustaría que habláramos del tipo y la estrategia para que se viera un poco qué diferencias hay y cuán importante es esto, que ni siquiera te hace falta Mirar la parte de aquí es como mirando solo el tipo que eres y la estrategia. Ya tienes para un rato totalmente.
Guillem Díaz Falo: Para un ratito, un buen ratito. Mira, ahí tú decías hay 5 tipos. De hecho son 4, pero uno se desdobla. Hay como 4 grandes tipos porque la estrategia en 2 de ellos, en estos que se desdoblan, es prácticamente la misma, con pocas diferencias. Los tipos son el tuyo, que es el del generador, que se desdobla en generador manifestante. Que tiene como característica fundamental, y eso es algo muy bonito además entenderlo, porque no solo te da pistas vitales, sino que te define precisamente esa. ¿Cuál es tu estrategia? ¿Cómo te relacionas tú con tu entorno? ¿Cuál es tu forma natural de relacionarte con tu entorno? Que es la de, de alguna manera, observar y responder a estímulos. Estímulos, preguntas. Es decir, el tener esa capacidad en un momento determinado para estar pendiente, para estar muy presente, porque eso es muy importante en el caso del generador. Estar muy presente para que cuando llega un estímulo del tipo que sea, que puede ser un estímulo de algo que, lo que tú has dicho antes de la curiosidad, en este sentido es fundamental, algo que despierta tu curiosidad o una pregunta. Una pregunta en el sentido de que alguien te dice, alguien, o escuchas en algún lugar a alguien que te dice tal cosa y de repente eso a ti te llama la atención y empiezas a entrar ahí. Esa estrategia además es muy importante porque en el caso de las personas generadoras o generadoras manifestantes, lo que hace de alguna manera es que te permite entrar en un contexto en el que tú vas a llegar a amar lo que haces. Entonces ese amar lo que haces es tu estrategia vital, pero solamente lo vas a poder hacer en tanto que sea ese estímulo que a ti te llegue, te llame la atención, despierte tu curiosidad, entres en él y decidas entrar como tú entras en las cosas, es decir, entrar a todas. Y eso es una estrategia que lo tienen, estamos hablando del 70% de la población, son generadores o generadores manifestantes, ¿no? Y es de alguna manera, son las, son los auténticos, las personas que de alguna manera construyen la realidad, ¿no? La que, los que de alguna manera lo que estáis haciendo es hacer que la humanidad evolucione, porque ahí hay un proceso de evolución potentísimo. Las personas que tenéis energía propia, ¿no? Y las personas que en un momento determinado, a través de esa de esa respuesta al estímulo, sois capaces de llegar a donde sea para desarrollar una idea, una línea, lo que sea. Pero tenéis que esperar el estímulo. Es muy importante esto porque no se trata de impulsar porque de repente se te ocurran cosas a impulsar, sino porque has recibido ese estímulo. Y ahí hay un elemento que creo que es— este pequeño matiz es fundamental.
Nacho: Sí, fíjate, para mí, y empezamos por esto, estaba buscando por aquí también los otros para verlos, pero que es superimportante porque yo me había considerado iniciador por mucho tiempo. Y fíjate, es una de las cosas por las que cuando me explicaron, me hicieron la lectura esta del diseño humano, no me encajó porque no lo entendí esto. Es como, no, pero si yo inicio un montón de cosas. Y me considero superemprendedor y parece que estoy iniciando cosas, pero en verdad, Lo pensaba luego y decía, claro, es que no es que no inicies, es que es porque a mí, por ejemplo, descubrí la bolsa. Yo no inicié, yo no fui a buscar a la librería. Por ejemplo, la situación de cuando estando en la policía llega un compañero, me da un libro de bolsa y me dice, Nacho, tú que estás jodido de dinero, léete esto. Y yo lo vi y mi energía me hizo como buf, y no pude ni dormir, no pude ni dormir, me leí el libro entero en esa mañana. Entonces, eso yo creía que era iniciar, pero eso es responder. No es iniciar. Iniciar hubiera sido decir: Ostras, me hace falta dinero porque no llego con la hipoteca. Que es muy diferente, pero fíjate qué chorrada, pero qué importante. Me hace falta dinero, no llego con la hipoteca, voy a la librería a ver qué puedo hacer. Yo no estaba buscando nada, no estaba buscando, estaba allí tranquilo, cambiándome, en pelotas esperando para cambiarme y ponerme el uniforme de policía, y vino el estímulo y me dijo: Oye, toma esto. Y lo vi y dije: Sí, ¿sabes? Y es como súper diferente a iniciar.
Guillem Díaz Falo: Por eso te tienes que preguntar, y es muy importante preguntarte si estás satisfecho con lo que haces como general. Es decir, tu pregunta es: ¿Estoy satisfecho con lo que hago o tengo un punto de frustración? ¿Por qué? Porque si no estás satisfecho, tienes un punto de frustración, hay un punto en el que tú estás desconectando de tu estrategia. Ya estás desconectando de tu estrategia. Ya estás en proceso de desconexión. ¿Por qué? Porque al final la clave, lo fundamental en ese, como constructor, como creador, porque al final, al final los generadores sois creadores realmente, pero creadores a partir de ese estímulo. Ahí, cuando disfrutas con lo que haces, tienes esa capacidad para construir y para crear. Si no, puede llegar un momento en el que aparezca otra cosa que despierte tu curiosidad y te olvides completamente de aquello. Eso es una característica fundamental de las personas generadoras.
Nacho: Sí, total. Y además, en los otros no me lo sé, pero ahora lo buscamos, si no, seguramente tú lo tienes a mano, pero aquí como el tema del no ser en el generador, que mucha gente, el 70% de los que estáis viendo esto seréis generadores, es la frustración.
Guillem Díaz Falo: Exacto.
Nacho: Y el tema del ser, o cómo te debes de sentir, es la satisfacción, que es algo que también para mí me ha marcado mucha diferencia. Y no sé si esto es un proceso personal mío o es parte del generador, Pero es lo siguiente, que yo no me siento bien cuando consigo cosas. Yo me siento bien en el proceso. Cuando me siento satisfecho por el día a día, lo que estoy haciendo, lo que aprendo, lo que— En ese proceso es donde me siento yo satisfecho. Cuando consigo algo, casi que me siento mal, entre comillas, porque es como: Mierda, ¿y ahora se ha acabado? Porque poner otro objetivo, si no es porque voy a aprender más, porque me va a molar más el proceso, Ya no me llena. Y yo he estado mucho tiempo engañado y enganchado en eso, como pensando que lo que me hacía feliz a mí era el logro, pero no era eso. Para un generador creo que no es eso.
Guillem Díaz Falo: No, siempre es lo que estás haciendo en ese momento. Es el proceso tal como tú has dicho. Y eso es, eso es importantísimo. Bueno, esa es un poco la característica del generador. La persona generadora manifestante sería un poco lo mismo, pero con una diferencia que creo que es muy importante. La persona que es generadora manifestante en un momento determinado sería como, ¿sabes? Alguien que descubre una película, una serie, una serie, por ejemplo, ¿no? Y de repente entra en ella, se la cree, la trabaja hasta la extenuación y luego crea un spin-off. Es decir, es capaz de desarrollar una especie de spin-off porque tiene esa capacidad también de manifestar y de impulsar cosas que son como diferentes. Es decir, algo distinto, ¿no? ¿Por qué? Porque tiene, y eso luego veremos los centros, pero tiene el centro de la garganta, que es el de la manifestación, el de la comunicación, lo tiene conectado a lo que se llama un motor. Entonces, al tenerlo conectado directamente a un motor, permite que cuando la persona acaba de realmente estar muy metida en aquello, muy convencida, tiene en un momento determinado la capacidad para desde ahí, pero desde ahí, no desde otro lugar que le viene con otro estímulo diferente, sino desde ahí es capaz de desarrollar algo que ahí sí que está impulsando realmente algo nuevo. Y los canales manifestantes a veces se descontrolan completamente en este sentido. ¿Por qué? Porque dicen, oye, ¿qué está pasando? Porque claro, yo es que me encanta lo que estoy haciendo, pero de repente esto mismo, yo sigo con eso porque estoy en el proceso. Pero por ejemplo, son capaces de emprender, pero normalmente es a través de un spin-off, a través de una variación de aquello que la persona está haciendo. Y últimamente he conocido Conozco a muchos, pero he conocido unos cuantos generadores manifestantes que es divertidísimo porque de repente empiezan, empiezan, no te envían, por ejemplo, te llaman y te empiezan a hablar. Oye, mira, estoy haciendo esto, pero mira lo que se me ha ocurrido. Digo, hostias, generador manifestante total. De repente, sí, pero oye, no solo le voy a dar una vuelta a esto, sino se me ha ocurrido algo que lo puede completar, que le va a dar una forma tal, no sé qué, no sé cuánto. Digo, generador manifestante en este sentido, en estado puro. O sea, el generador manifestante disfruta con lo que hace, tiene que disfrutar. Pero a veces tiene un puntito de insatisfacción con lo que hace que le lleva a iniciarlo. Exactamente, que le lleva a iniciar. Pero esa es la diferencia fundamental. El resto, a nivel de estrategia, estaríamos hablando con el Jardín Manifestante de lo mismo. Y voy al siguiente. El siguiente lo conozco un pelín porque es el mío. Entonces, como es el mío, pues lo puedo explicar con una cierta calma, tranquilidad. Hay una figura en el que además es muy divertida porque me la escuché hace un tiempo en una entrevista, no una conferencia, sino una entrevista que le hacían a Sergi Torres, en la que de repente le preguntaron por el eneagrama precisamente. Yo también el eneagrama lo conozco bien y lo he estudiado, tengo bastantes libros de eneagrama y hay cosas en las que me gusta trabajarlo, ¿no? Pero le preguntaban, dice, ¿conoces el eneagrama? Y él dijo algo así como, dice, sí, lo conozco como el violín, dice, sé lo que es pero no sé tocarlo. Pero en cambio conozco otra, otra, otra, digamos, otra, lo que sea, otra técnica, como le queramos llamar, que es el diseño humano. Y él empezó a hablar. Yo me di cuenta que, de que por lo que dijo Sergi Torres, también es un proyector. Y dijo algo así, dice, dice, hay gente, y es así, que no hemos venido a esta vida a hacer. Hacer, ¿qué quiere decir? A construir, a crear. No hemos venido a eso porque no todo el mundo tiene lo que tú has dicho antes, no todo el mundo tiene la misma misión de vida. Sino que hemos venido, hay quien llama, a ser de ideólogos. Pero en realidad el proyector, la proyectora, somos personas que nuestra misión de vida está en nuestra estrategia. Ahora explicaré cuál es, pero la misión está en guiar y orientar. O sea, es guiar y orientar de una manera, de una manera más muy especial. Es decir, hay gente que guía y orienta, cree que lo hace impulsando, que hay impulso y por lo tanto arrastro a la gente. Me la llevo detrás. Pero en cambio el proyector no. El proyector lo que necesita es el reconocimiento de sus dones. Es decir, es mostrarse tal cual es, eliminar completamente máscaras, capas de hormigón armado y disfraces, como yo digo. Mostrarte tal como es, ¿para qué? Para que reconozcan tus dones. Y aquí es donde está la estrategia. Entonces lo que tú tienes que estar esperando siempre, pendiente, voy a decirlo más bien pendiente, Pendiente, observando con atención a la invitación. Pero tiene que ser una invitación. No es suficiente con un estímulo externo, sino es una invitación. Y cuando tú eres coherente con tu estrategia, lo que haces simplemente es que dices, no, claro, hay muchos que he hablado con proyectores y dicen, entonces, ¿qué tengo que hacer? ¿Me tengo que quedar ahí quieto a esperar la invitación? Todo lo contrario. Lo que tienes que hacer, que depende un poco de lo que se llama el perfil en diseño humano, y de tu autoridad, evidentemente. Lo que tú tienes que hacer en un momento determinado es sencillamente seguir investigando o leyendo o haciendo, mostrándote tal cual eres, ofreciéndote. En ese concepto del dar y recibir, lo que tienes que estar es seguir dando, o sea, ofreciéndote de alguna manera, para que de alguna manera llegará la invitación a través del reconocimiento de lo que tú ofreces. Y no me refiero al reconocimiento desde el ego, sino sencillamente alguien dice, ostras, pues mira, Esta persona le veo esto. Y entonces aparecerá una invitación, una invitación que es absolutamente coherente con eso. Si tú eres fiel a tu estrategia, eso lo reconoces y te das cuenta de que esa invitación te está llevando hacia ahí. Pero es un perfil muy— es un porcentaje mucho más bajo. Estamos hablando de más o menos el 20% de la población, 21%. Pero es un perfil diferente al otro.
Nacho: ¿Cómo diferencias, Guillem? Ahora te voy a contar un caso práctico de un proyector que tú conoces, de David Zubal. Y cómo nos conocimos, que es el director del instituto. ¿Y cómo diferencias el responder? Porque esperar y responder, que es una cosa, pero es como ni siquiera está a lo mejor la palabra esperar, pero el generador responde a las cosas que tal, y encima además, según viene o lo que yo he aprendido, no tienes que hacer nada, estás esperando literalmente a que lleguen cosas y es donde sucede la magia, que es como si tú estás inactivo, entre comillas, y te llega, es donde vas a tener esto. En el proyector, ¿cómo es diferente? ¿Cómo se diferencia la invitación del esperar?
Guillem Díaz Falo: Qué bonita pregunta, me encanta. El generador, efectivamente, espera. Tú no tienes, o sea, vas a generar tú la oportunidad. Es decir, aparece y tú mismo vas a decir, esta oportunidad yo la voy a desarrollar, voy a crear a partir de esta oportunidad. O sea, yo me convierto en el constructor, en el creador. A partir de eso que ha aparecido, pero que es un estímulo que a lo mejor tú lo has descubierto en un vídeo, en un podcast, en un libro, en un, viendo, viendo a alguien, hablando con alguien, pero no va a ser necesariamente nadie que te invite a hacer algo.
Nacho: Claro, claro.
Guillem Díaz Falo: En cambio, el proyector, ¿qué tiene? ¿Qué es lo que tenemos que hacer los proyectores en un momento determinado? Lo que tenemos que hacer es, insisto, porque es muy importante en el caso de los proyectores, o sea, si tú no te quitas tus capas No pasa, sí que pasa, pero no pasa tanto, no es tan grave, porque tú ya decidirás lo que haces, lo vas a decidir en función de lo que tú sientas y en función de lo que es tu autoridad vas a decidir una cosa u otra. Por lo tanto, tú vas a decidir qué estímulos coges porque te va a llenar, te va a llamar la atención y tú vas a crear y a construir a partir de ahí. El proyector no. El proyector lo que va a hacer, que es simplemente lo que tenemos que hacer, es estar mostrando quiénes somos de la manera más honesta, transparente posible Pero nos tenemos que ofrecer de alguna manera, pero no es ofrecerte para recibir nada, sino simplemente dejando que surja, dejando que suceda. Y entonces la invitación te va a venir reconociendo, va a ser a través de empresas, entidades, sociedades, personas que van a decir, uy, de esta persona hay esto que me gusta, que me llama la atención y que creo que puede ir bien. Entonces vas a recibir la invitación. Es completamente diferente la estrategia.
Nacho: Sí. Mira, te cuento cómo fue la de David conmigo, porque fue también muy curioso. Yo había empezado con el tema del código de la cocreación con el instituto, y de hecho yo no sé ni si el instituto estaba creado, era solo el código. Y él me escribió por Instagram el primero, pero para otra cosa. Oye, Nacho, que te sigo hace tiempo, he visto que estás con la respiración, y me he quedado flipando porque no sabía que estabas con esto, y yo también estoy con la respiración. Y entonces me dijo eso, y creo que fui yo el que le dije: Oye, ¿por qué no hablamos en un Zoom? Y entonces hablamos por Zoom, me contó lo que había estado haciendo, había estado trabajando en otra empresa muy grande, organizando equipos y demás. Y le dije: Oye, ¿sabes qué? Piénsatelo, yo te dejo aquí la invitación. Además, que creo que hasta utilicé esa palabra. Pero, ¿qué te parecería si fueras tú el que gestionas y diriges este proyecto para mí? Y no me respondió en el momento, también cosa muy... Que supongo que, de hecho, David tiene... Es del vaso, su autoridad es el vaso.
Guillem Díaz Falo: Totalmente.
Nacho: Y se tomó su tiempo para pensárselo, pero fue así, fue una invitación yo hacia él. Como yo ya había creado el proyecto, y yo sé perfectamente que yo soy de crear, pero luego necesito ayuda. Es como, yo lo creo, pongo ahí toda la energía, es como el volcán, pero luego ya necesito personas que gestionen los equipos, que presten el servicio, que hagan todas esas partes, porque Porque además, como veremos después, en mi caso, mi energía va a impulsos o a pulsos, mejor dicho.
Guillem Díaz Falo: Pero fíjate qué bonito lo que estás diciendo, porque ese es un ejemplo perfecto. O sea, ¿qué es lo que hizo David? David lo que hizo contigo fue sencillamente mostrarse. Dijo, oye, mira, también me interesa este tema. Yo he estado trabajando en diferentes sitios y demás, pero no hizo nada más. O sea, lo dejó ahí y fuiste tú el que le invitaste. Entonces, ¿él qué hace? Coherente con su estrategia, Él decide si responde o no responde y cómo responde a esa invitación. O sea, esa es la clave. Y a partir de ahí, el proyector tiene una función fundamental que David además ejerce magníficamente en el instituto, que es esa función de estar permanentemente como moviendo piezas, ¿no? Es decir, está guiando y orientando para que la persona lo dé todo. Cuando habló conmigo antes de que yo asumiese la dirección académica, David hizo una cosa que a mí me pareció espectacular, que fue decirme, o sea, me rompió la cabeza también eso, en ese momento, que yo no lo había visto. Yo he hecho muchísimas entrevistas de selección de personal, yo era consultor, estuve 20 años de directivo en una empresa y había hecho muchísimas entrevistas. Y me dice, oye, dime cuál es tu verdad para ser feliz en el instituto de respiración consciente. Y me reventó la cabeza, digo, esto es lo que yo quiero. Esto es lo que yo quiero. ¿Por qué? Porque él lo que estaba haciendo en ese momento sencillamente es poner las piezas encima de la mesa para que la persona respondiese en función de precisamente lo que hablamos, que en este caso es de mi autoridad. Entonces es de una coherencia brutal en este sentido. Y cuando entras en coherencia, todo funciona.
Nacho: Sí, sí. Bueno, y fíjate qué interesante también que si fluyes con el universo y con la vida, yo intuí o sentí, porque tengo muy buenas sensaciones para esto, que David podía ser la persona, pero yo no sabía que era proyector. Cuando lo vi hace poco, dije, joder, qué bien es él para esta posición, para dirigir un instituto. Y entendí perfectamente, me quedé tranquilo, entre comillas, también porque dije, es que en verdad él está disfrutando de esto un montón. Él me lo dice, porque siempre me lo ha dicho, pero es que es su diseño, orientar a la gente, liderarlos desde esa visión más de conservar tu energía, de usar tus dones, como una visión súper inteligente que yo no tengo de cómo hacer que cada persona esté satisfecho en lo que hace, ponga su energía, no se queme, se sienta arropado. Es que no es fácil, es un perfil muy valioso.
Guillem Díaz Falo: Totalmente, totalmente. Ahí hay un punto en el proyector que lo leo porque las preguntas son muy relevantes. Es preguntarte si entiendes a los demás y si te sientes reconocido por ellos. Es decir, el proyector, al final tú te das cuenta rápidamente si eres proyector porque eres capaz de comprender a las personas y su energía, de verla, de identificarla. Y entonces, a partir de ahí, claro, tú no puedes, digamos, guiar, orientar, no puedes hacerlo si tú no comprendes perfectamente a las personas que tienes delante. Es imposible, porque si no, lo que tú vas a tender a hacer, que es siempre que seas, que sean como un espejo tuyo, es decir, Yo quiero esto, por lo tanto lo que quiero es que las personas hagan esto de la forma que yo lo hago. En cambio, cuando eres proyector, cuando te reconoces en ello, te das cuenta de que lo que estás haciendo es preguntarte primero: oye, en realidad, esta persona, ¿cuáles son sus dones? ¿Cuáles son las habilidades que pueden aplicar en un momento determinado? Y a partir de ahí lo que tratas de hacer es construir algo, pero lo haces a partir de los dones de los demás. Esto es una característica fundamental de las personas proyectoras.
Nacho: Sí, además que me reía porque yo soy generador y mi estilo de liderazgo es muy diferente. Y yo normalmente, mi pensamiento en mi cabeza es: ¿Pero por qué no hacen más cosas esta gente? Es como: Van muy lento. Es como: Yo haría eso en 6 horas. ¿Por qué los proyectos tienen que tardar tanto tiempo? Yo no veo que el otro tenga sus... A ver, aprecio sus dones y soy empático y demás, pero como que veo y digo: Yo pienso que todo el mundo tiene la misma pila que yo y que todo el mundo ejecuta igual que yo. Y entonces, enseguida, por eso liderando es algo que desde que empecé a emprender, Fue de lo primero que vi perfectamente, que si yo era el que empujaba al equipo, lo quemaba, porque empujaba a la gente hasta mis límites, no hasta los suyos. Y veo perfectamente que el proyector, de manera natural, ya le sale esto, de ver qué puede hacer cada persona, cuáles son sus dones y cómo gestiona la energía cada proyector.
Guillem Díaz Falo: Y es muy importante entender eso también, no para evitar conflictos, sino para gestionar conflictos. En un momento determinado. Es decir, oye, es entender el porqué hay personas que les cuesta más hacer, por ejemplo, el hacer, hacer, hacer. Yo tuve una experiencia en una empresa, bueno, no era una empresa, sí era una especie, era una fundación. Hace, cuando dejé la empresa de consultoría, tuve una experiencia en una fundación que fue muy cortita, por lo que ahora diré, que en la que a mí me ofrecieron llevar lo que ellos decían en aquel momento la gerencia. O sea, un poco el liderar eso profesionalmente, porque era una fundación en la que había mucho voluntariado y se planteó de esa manera. Yo caí totalmente en la depresión más absoluta, en la ansiedad más que en la depresión, pero no por nada, sino porque en realidad eso se convirtió, porque ahí hubo un error por mi parte, sin ninguna duda, de no darme cuenta de eso. Y porque en aquel momento quizás no, yo era mucho de Yo he sido mucho de hacer y pegarme unas hostias impresionantes solo haciendo, porque soy un currante. Yo soy extremadamente currante, pero me agoto. El proyector se agota. Es decir, el proyector lo que nos pasa es que tenemos que ir descansando a ratos a lo largo del día porque no tenemos energía propia. Esa energía lo que hacemos es, yo por ejemplo lo reconozco, yo me como, la absorbo la energía de los demás. O sea, cuando estoy en un entorno de una cierta energía, pues que yo soy un león totalmente. En cambio, si yo puedo ir consumiendo la energía y puedo ir perdiéndola a lo largo del día, pues en aquel cargo, en aquella función, Yo me di cuenta de que lo que tenía que hacer fundamentalmente era ejecutar, hacer, hacer y hacer. Y llegó un momento en el que yo me quemé completamente. Y al final llegamos a un acuerdo y dijimos, oye, lo que estáis buscando es otro tipo de perfil diferente y buscad un perfil que os vaya a dar precisamente lo que queráis, que sea un ejecutor de alguna manera. No era lo que yo podía ofrecer. En aquel momento. Cuando eres consciente de esto, tu capacidad en un momento determinado para aportar valor se multiplica. En cualquiera de los tipos, en cualquiera de ellos. Eso es muy importante.
Nacho: Es en todos. Mira, tengo una, si quieres, para ir haciéndolo sin que lleguemos a todos. Y es el siguiente. Yo tengo aquí abierto el tipo de perfil, que son unos cuantos amigos y demás, que ya sabes, cuando empiezas con esto empiezas a ver a todo el mundo que pillas por ahí. Para ver esto. Y se me venía ahora a la mente que, de hecho, esto ya es un compromiso público que quiero hacer, porque la verdad que no lo había pensado y se me acaba de ocurrir ahora. Y es que dentro del instituto formamos a facilitadores de respiración, y estos facilitadores al final no dejan de ser emprendedores, y yo soy emprendedor. Entonces, no les he tenido mucho en cuenta últimamente porque he estado muy metido en mi proceso personal y en mi despertar espiritual y demás, y sé que tengo unas habilidades como emprendedor muy buenas. Y entonces, bueno, pues simplemente un llamamiento público que os voy a hacer más caso con más contenido para emprendedores. Entonces, empezando ya ahora, ¿cómo es el generador como emprendedor y qué peligros tiene? Que yo te puedo decir ahora los que yo he visto. ¿Y qué peligros tiene también el proyector? Porque tengo aquí a una amiga, Kelly en concreto, que es proyectora. Y entonces, ¿cómo es un emprendedor proyector desde ese punto de que empiezas solo en tu proceso? ¿Y cómo es un generador emprendedor?
Guillem Díaz Falo: El generador emprendedor es, es como tiene esa capacidad de crear y construir, va a querer hacer. Y bueno, y si es generador manifestante, ya esto se multiplica, que es el querer hacer las cosas bien y hacerlas rápido. Cuando eres generador manifestante, todavía más. O sea, el generador manifestante es que no soporta, no soporta que la gente de su alrededor vaya lenta. O sea, tiene que pararse un momentito y decir, y además tenemos unas cuantas personas en nuestro entorno del instituto que son generadoras manifestantes. Y es que dicen, pero ¿cómo puede ser? ¿Cómo puede ser que esto? Pero va, pero hazlo ya de una vez. Y además tiene una capacidad enorme la persona que es generadora y generadora manifestante de resolver situaciones. Entonces, cuando emprenden, cuando emprenden, como están disfrutando tanto con lo que hacen, el generador lo que hace es que se pone en foco el emprendimiento, el modelo, el proyecto, se lo pone en foco. Y se lo pone en foco porque mientras disfrute con él, porque cuidado, ese es el gran riesgo. El gran riesgo del generador es que en un momento determinado tú tengas un proyecto en foco, pero de repente hay algo de ese proyecto que no te llene lo suficiente. No es que te genere dudas, es que no te llena. Y entonces, ¿qué haces? De repente empiezas a fijarte en otras cosas y a lo mejor te vas hacia un lugar diferente porque te está de alguna manera te está motivando muchísimo más porque es que para ti es fundamental la motivación. Ese proceso que tú decías antes es fundamental. Entonces lo bueno es la capacidad de emprender cuando tienes claro que quieres emprender, porque hay generadores evidentemente y generadoras que trabajarán magníficamente bien en una empresa. Eso tiene mucho que ver con los canales, centros y canales en este caso, pero que trabajarán magníficamente bien en una empresa y no emprenderán en la vida porque no lo necesitan, porque disfrutan con lo que están haciendo. Pero cuando tienes esa voluntad emprendedora, tienes una capacidad brutal para llevarla a la práctica. En cambio, el gran riesgo es ese, que tú estás ahí, te estás comprometiendo, comprometiendo, comprometiendo, pero llega un momento en el que dejas de comprometerte porque no te llena. Al final no te está llenando. Fíjate lo que has dicho antes del generador, que es la frustración. O sea, esa frustración del no ser. En un momento determinado me he frustrado y por lo tanto me canso, me cabreo y lo envío todo a la mierda. Hablando en plata, eso para mí, en el caso del generador, Ese es el elemento fundamental. En el generador manifestante además se añade ese puntito de que como de repente se te ocurre un spin-off y sacas algo por ahí que te motiva más de lo que estás haciendo en ese momento, entonces te desvías hacia ahí. Pero tú ahí cuando entras vas a tener la voluntad y la motivación total y absoluta para llevarlo a la práctica. Proyector es diferente en este sentido.
Nacho: Antes de ir al proyector, en el generador, que yo me he sentido muy identificado con con esto, y me ha costado aprenderlo unos cuantos años sin ni siquiera ver lo del diseño humano. Porque claro, la putada es que como generador, y creo que le pasa a mucha gente, y luego hablaremos de esto también por los centros abiertos, que creo que tiene mucho que ver, pero de repente ves algo en internet y es como que dices, guau, yo quiero hacer eso. Es como que te viene esa energía, y creo que como generadores, que aquí es donde cada perfil lo hace diferente, Pues dices, fíjate que yo vi, yo estaba haciendo cosas de hipnosis, estaba dentro de la policía, ya avanzando un poco en el mundo del coaching, y vi cómo una persona vendía DVDs de hipnosis por internet, y algo se encendió en mí y dije, hostias. No sé, se me encendió y dije, yo quiero hacer esto. Y entonces ya mi sed fue imparable, es como darle de oler a un perro que busca. Pues ya yo busco por internet cómo se hace esto, tal cual. Y aguanté todo, todo, todo, todo, todo, todo, hasta terminar el proceso, hasta vender DVDs y sentirme que lo había experimentado entero. Ya he experimentado todo esto entero hasta donde tiene que ser. El problema es que en los emprendedores, o yo por lo menos lo que he vivido, es que llega un momento que todo ese proceso de responder a lo que has sentido, porque para hablar con propiedad, no decir iniciar, porque no es iniciar, de responder a eso que acabas de sentir, Llega un momento en el que ya lo has hecho durante un tiempo, lo has experimentado, porque además creo que los generadores lo experimentamos a full, es como le echas las horas. Me hace mucho sentido también como lo dice Rano, que dice que el generador se levanta por la mañana, tiene la pila al 100 y tiene que gastarla. O sea, no hay, es como a tope hasta que se agote por completo. Entonces, creo que llega un momento, para mí, en el que, fíjate qué interesante, se requiere unas habilidades más de proyector, que es justo lo que estamos hablando ahora, si quieres seguir creciendo, si quieres seguir prestando ese servicio para los demás. Y aquí me voy a meter en un berenjenal que ahora no es, pero bueno, que creo que es interesante. Y es que luego también hay personas que estamos más enfocados en esta vida, en este viaje, en la individualidad. Y hay personas que están más enfocados en el servicio al otro. Ayer hablaba con Sara y Sara, que es la cofundadora del Instituto de Respiración Consciente y mi mujer, ella hace las cosas porque ayudan a los demás. Y yo le decía, yo no. Y puede sonar raro, es como, explícate, Nacho, dirá el del podcast. Yo no lo hago porque ayude a los demás, yo lo hago porque disfruto hacerlo, el proceso. Y oye, que ayuda a los demás, y la gente me dice, Nacho, ¿cómo me ayudo? Y yo encantadísimo. Un ser humano, ¿cómo no va a ser feliz ayudando a los demás? Pero no es mi diseño. Es como yo disfruto haciendo eso tanto.
Guillem Díaz Falo: Pero eso está en tu diseño. Eso está en tu diseño también. ¿Por qué? Porque hay algo. Los canales que tienes, sobre todo al final, tienen mucho que ver con— Hay como 3 partes. Una parte que es individual, una parte que es tribu, entendida como la tribu más próxima, y otra parte que es comunidad, que es como una comunidad más amplia. Entonces hay personas que tienen canales que son dones, por lo tanto son elementos de alguna manera que los tienen definidos, que lo hacemos de manera completamente natural, que están muy centrados en lo individual o en la tribu, en la comunidad. Y hay personas que tienen todo, entonces van un poco modulando. Y eso también es algo que a mí me fascina del diseño humano. En un momento determinado empiezas a mirar y dices, pero si es que los canales que tengo precisamente son los canales coherentes con lo que tú estás diciendo ahora mismo. Las personas que tienen una mirada más, lo que tú has dicho, o sea, que tu gran voluntad es ese proceso de crecimiento personal y desde ahí tú lo que haces es apoyar a los demás. Y además lo haces y lo haces siempre, pero no sería, digamos, el elemento prioritario, sino que si tú no estás realmente bien a gusto con lo que estás haciendo, pues en un momento determinado cambiarás y decidirás cambiar. Pero hay quien no, hay quien incluso siendo también una persona generadora, pero en un momento determinado sus Sus dones están muy relacionados con el apoyo, con el apoyo a los demás. Eso tenemos una persona en nuestro equipo que es Carol, que Carol, o sea, Carol es puramente ese elemento de estar permanentemente pendiente de la tribu y de la comunidad. O sea, es impresionante, pero esa coherencia al encontrar eso y darte cuenta de eso también te lleva a tomar decisiones acertadas. Porque si no, te puedes estar pegando unos trompazos espectaculares.
Nacho: Totalmente. Así que es muy bonito esto, esto es un mundo que no se acaba nunca. La verdad que sí. La trampa, yo diría que en el generador, es que te empieces a sentir frustrado en tu emprendimiento. Y fíjate también, que es que es un 70%, que es un montón de gente, que empieces algo, crees que te frustras porque no estás teniendo resultados, que le pasa a mucha gente, Y en verdad no estás frustrado por no tener resultados, estás frustrado porque no estás disfrutando lo que estás haciendo en tu día a día. Y es una putada esto, porque es una equivocación muy grande. Te cambias de proyecto, que a mí me ha pasado, porque es más fácil conseguir resultados, y los consigues, y te das cuenta de que te sientes igual de frustrado o más, porque no eran los resultados, es que encuentres el sentirte bien con lo que estás haciendo. Por eso, para mí es muy importante, para los facilitadores o emprendedores, es como: Busca el modelo de negocio que a ti te hace sentir bien. A lo mejor a ti el modelo de negocio que te hace sentir bien es uno con mucho equipo, a lo mejor es uno con poco equipo, a lo mejor es hacer sesiones uno a uno, está bien. No tienes que hacer sesiones grupales y tal si tú lo que disfrutas es el uno a uno. Entonces, creo que es superimportante conocer esto. Y los proyectores, y ya nos ponemos al día y pasamos al siguiente, ¿cómo es el emprendimiento de un proyector?
Guillem Díaz Falo: El proyector no puede emprender si no tiene la capacidad, la habilidad o la... Sí, es eso, ¿no? Si no puede guiar a los demás, si no puede guiar y orientar, si no puede interrelacionar con personas formando equipo, ¿no? Yo ya he estado muchos años solo y lo reconozco, lo reconozco. Al estar tanto tiempo solo ha habido momentos de una cierta angustia. Entonces, ¿qué hacía? Buscaba gente, buscaba gente a mi alrededor y tenía un grupito aquí donde vivo, que hay un bar donde, eso es un bar-café en el que iba a desayunar por la mañana Y poco a poco se fue generando una tertulia, pero generando una tertulia, una tertulia espectacular. O sea, era filosofía, era vida con personas de muy diferente tipo. Pues ahí yo tenía mi, ahí yo tenía, sin darme cuenta, sin ser consciente de eso, pero yo tenía, tenía mi equipo que era el que me permitía liberar esa parte, ¿no? Esa parte de en algún momento, pues, pues eso, ¿no? El tener la sensación de que, de que de alguna manera estabas Estabas pudiendo guiar a alguien. Entonces tu emprendimiento, el emprendimiento de un proyector tiene que ir por ahí. Es el emprendimiento de un proyector. Un proyector completamente solo o se dedica a la docencia o algo parecido a la docencia, que entonces no hay ningún problema. Yo doy clases en la universidad a gente jovencita y soy el— son solo 2 mañanitas a la semana, ratitos, pero soy el hombre más feliz de la tierra. ¿Por qué? Porque también tengo esa sensación en un momento determinado cuando yo he dado formaciones pues he sido el hombre más feliz de la tierra. Cuando estoy con nuestros grupos en el instituto, tanto del código como del máster en innorespiración, soy el hombre más feliz de la tierra. ¿Por qué? Porque ahí está realmente mi, mi, mi, es bueno, es que de hecho mi tipo es este y además es tipo y es perfil. Entonces es difícil que el emprendimiento de un proyector se produzca en un contexto de absoluta soledad o en un proyecto en el que no haya, digamos, un perfil claro en el que tú puedas, en el que tú realmente puedas ser fiel a esa estrategia de esperar la invitación. Y eso es lo que hace que a veces los emprendedores, cuando emprendemos, las personas proyectoras nos lleguemos a frenar en seco, completamente en seco, porque no has encontrado cuál es ese marco. Y por otro motivo, estás intentando impulsar o estás intentando construir una cosa que no te corresponde construir, porque porque no eres fiel a esa estrategia.
Nacho: Es jodido, porque el proyector lo veo difícil para iniciarlo. Y estaba pensando en una amiga, y probó como— Ya había tenido negocios, la verdad que en esos no sé cómo los inició, porque había tenido negocios locales y le había ido muy bien con ellos, pero luego empezó a querer ir al mundo online y empezó a probar una cosa, a probar otra, intentar arrancarla, no le funcionaba. Y luego ya recuerdo su trabajo conmigo, porque era cosas de marketing también, y yo la invité, le dije: Mira, esto que tú estás haciendo no es fácil vender, no está muy alineado, no lo veo alineado contigo. Y como que le propuse hacer un cambio, como en plan: ¿Por qué no haces esto otro? Y fue eso lo que empezó a hacer y le empezó a funcionar. Y ya montó su equipo y demás, pero era un poco también como... Queriendo iniciar cosas y hacerlas, yo creo, modo generador. Y que al final lo que le funcionó fue cuando ya aceptó la invitación a hacerlo de otra manera. Y la verdad que ahora le va muy bien, pero sí que veo ese proceso que es como un poco más difícil.
Guillem Díaz Falo: Es potentísimo lo que estás diciendo. A mí me sucede exactamente lo mismo. Yo, sabes que hice FIE en su momento contigo. Y además fue un momento complicado porque me operaron de la rodilla. Bueno, son excusas, pero hubo un momento complicado a nivel físico, a nivel personal. Pasé una noche oscura del alma bastante bestia, por eso al final entré en El Código. Pero yo tengo muy claro que el elemento fundamental por el que no funcionó el infoproducto en aquel momento es porque no encontré el mecanismo que me permitiese ser fiel a esa estrategia. O sea, no, no, no, porque primero no tenía ni idea de eso, no lo había descubierto todavía, pero sucedió. En cambio, en el momento en el que aparece la invitación, el proyecto explota, explota completamente. O sea, de repente da un salto cuántico, empieza a expandir, pero expandir. O sea, la expansión es brutal. De un proyector que es fiel a su autoridad, por lo tanto responde a su autoridad, a una invitación y por lo tanto a esa estrategia de esperar a ser invitado. Porque ya ha manifestado qué es lo que puede hacer y por lo tanto te van a invitar en función de lo que se considera que tú vas a poder aportar realmente. Y ahí hay cosas. Tenemos un alumno en El Código, que fue alumno de El Código, que es directivo de una empresa grande. Y claro, yo cuando vi que era proyector, lo conozco, nos hemos hecho amigos, Y cuando empecé a darle vueltas y también hablar con él, me di cuenta. Claro, él es directivo, no es el impulsor, sino que es el directivo. Él está ahí haciendo qué. Cuida a su equipo de una manera espectacular, hace que cada persona esté en el lugar que le corresponde, haciendo lo que realmente puede aportar. Está en su salsa completamente. Y ahí funciona perfectamente. ¿Por qué? Porque ha sido invitado a esa función. De alguna manera. Entonces, ¿qué quiere decir? Que un proyector no puede emprender. Sí, sí que puede emprender, pero lo va a hacer siempre con esa fidelidad a la estrategia de proyector.
Nacho: Sí, fíjate que es como incluso el tener un mentor o un equipo de personas que te acompañan, que te ayudan, es súper importante para ellos. No es el tipo de persona que va a ponerse a investigar, a leer libros, a cómo hacerlo por su cuenta. Va a utilizar, entre comillas, la energía de otras personas que ya lo han hecho de esa manera.
Guillem Díaz Falo: Fíjate, yo también te lo planteo. Es mi caso. Este es mi caso y yo lo manifiesto así. Yo no paro de leer ni de investigar, pero me he dado cuenta de que en realidad lo que yo leo y lo que yo investigo solamente tiene sentido para mí Uno, cuando lo integro. Y dos, y ahí está la clave, cuando lo comparto. O sea, yo me encanta. Además, mi perfil ya lo lleva, que es como el tuyo. Además, mi perfil es aparte ermitaño, que en un momento determinado pues tienes esa parte ermitaño. Lo que a mí me gusta, me encanta estar en mi espacio y además necesito estar en mi espacio. Ahora bien, en el momento que yo creo, la creación, el momento de la creación se produce a veces cuando escribo. Me encanta escribir y cuando escribo surgen cosas. Pero normalmente es cuando comparto. Cuando comparto con otras personas de una manera completamente libre. O sea, aparece la conversación, estás en la conversación y de repente aparece la idea. Si no es así, me resulta mucho más difícil. O sea, yo estoy como acumulando, como recogiendo información, pero me cuesta convertirla en algo. Ahora, en el momento en el que comparto, y eso nos pasa mucho con el equipo en el instituto, en una conversación, en una reunión de coordinación, en una reunión de seguimiento, De repente es cuando a mí me aparecen las ideas. ¿Por qué? Porque estoy siendo fiel a mi estrategia de proyectar. Al final es súper potente eso.
Nacho: Qué guay, qué guay. Pues nada, vamos al siguiente.
Guillem Díaz Falo: El manifestador sería el—
Nacho: Venga, vamos con este. Este tenemos uno en el equipo también, Jesús Tasarolo, que es manifestador.
Guillem Díaz Falo: Yo no lo sabía, pero está clarísimo.
Nacho: Sí, sí, Jesús es manifestador.
Guillem Díaz Falo: Qué bueno, qué bueno. Espera, que voy a buscar una cosita más. Manifestador. Ah, por cierto, el tema del proyector. El no ser es la amargura.
Nacho: Ah, ok, sí, eso que lo tenía ahí para preguntártelo. O sea, en el generador es la frustración, en el proyector la amargura. ¿En qué sentido?
Guillem Díaz Falo: Para, sabes, esas situaciones en las que cuando no te salen las cosas como tú esperas, sabes, las expectativas, en un momento determinado te puedes llegar a amargar y amargar a la gente de tu entorno. Cuando estás en el centro y en el ser es completamente diferente porque no amargas nunca a nadie. Y eso también te lo digo por experiencia. Conozco bastantes proyectores y tenemos bastante gente en el equipo como proyector, pero esa amargura, esa sensación a veces de decir, joder, vaya mierda todo, ¿sabes? Y eso es el no ser. Cuando yo descubro que siento algo de este tipo, cuidadín, porque estoy en el no ser. En ese momento estoy completamente en el no ser.
Nacho: Es como una especie de apatía, por entenderlo.
Guillem Díaz Falo: Una especie de apatía, pero que incluye un puntito de cabreo contigo mismo.
Nacho: Vale, ok.
Guillem Díaz Falo: Al mismo tiempo.
Nacho: Y eso es un bucle un poco, porque si estás así no te van a invitar y entonces te amargas más todavía.
Guillem Díaz Falo: Te amargas más todavía. No te van a invitar. O sea, está clarísimo. ¿Por qué? Porque la energía que estás mostrando no es para que te inviten y ni siquiera eres capaz de mostrar cuáles son tus dones, sino tu no ser. Y ese no ser evidentemente no tiene nada que ver contigo. Es el contrario, es el negativo de lo que tú realmente puedes aportarle al mundo. Y esa es un poco la cuestión del proyector siempre, el momento ese de sentir esa amargura interna. A veces la amargura se manifiesta mucho en la zona del plexo solar a nivel físico, o sea, está mucho por ahí esa sensación como el estómago molesto, la parte esta del plexo solar, no haces bien digestiones porque estás en no ser, estás en amargura en ese momento.
Nacho: Qué bueno.
Guillem Díaz Falo: Manifestador. El manifestador se identifica muy rápidamente porque el no ser del manifestador es la rabia. El manifestador, cuando está en el no ser, tiene una capacidad para cabrearse pero espectacular. O sea, rabia es ira, es rabia hacia uno mismo, hacia los demás. O sea, es algo, es algo como permanente. Hay poquitos manifestadores en la humanidad, es un 8 o 9% solamente. Del total. Y efectivamente, el manifestador es quien impulsa, pero este sí que impulsa sin necesidad que nadie le diga nada. ¿Cuál es el problema del manifestador? Que a veces impulsa sin decirlo antes. Es decir, se pone a impulsar en un contexto de equipos, de empresas, de lo que sea, de familia, de pareja, de amigos, y se pone a hacer cosas y la gente dice, pero tú estás tonto, o sea, ¿qué estás haciendo? Porque que no lo entiende nadie. O sea, el manifestador tiene un problema de que no lo entiende nadie. ¿Por qué? Porque está haciendo cosas que nadie se espera. O sea, tiene una capacidad brutal para que de repente aparece algo que es que nadie, nadie se lo espera. Y su estrategia tiene claramente que ver con, antes de impulsar, avisar y decir, se me ha ocurrido esto y voy a hacerlo. O sea, no se trata de pedir permiso. El manifestador no tiene que pedir permiso jamás. Lo que tiene que hacer es sencillamente avisar. ¿Para qué? Para reducir ese conflicto, esa tensión que se va a producir, porque se va a producir ese conflicto, esa tensión en un momento determinado se van a producir. Y cuando tiene la sensación de que no le hacen caso, de que le critican, entonces entra el no ser y entra la rabia si está en ese negativo del que hablábamos antes. Tengo un, tengo un buen amigo, además es muy bueno porque el WhatsApp es de hoy, que es manifestador, y hoy es su cumpleaños. Mi amigo Esteban. Y esta mañana estábamos, le he felicitado, empieza a decirme, sí, es verdad, dice, hace días que te quería comentar cosas, así que fantástico tu WhatsApp para como recordatorio. Y me dice, una de las cosas que me dice es trasladarte. Y atención, o sea, yo le hice el diseño humano, que no me lo pagó nunca, por cierto. O sea, yo se lo hice y además le dedicamos mucho tiempo, pero es bueno lo que tú has dicho, ¿no? O sea, Yo lo hice sin esperar la invitación porque creí que en aquel momento él lo necesitaba y él no lo valoró. No lo valoró, no lo valoró, digamos, aparentemente. Y me dice: trasladarte que tus sabias indicaciones y consejos me han ayudado mucho más de lo que te puedes imaginar. De hecho, le he dado la vuelta completamente a la situación. Ya te explicaré con calma, así que eternamente agradecido. Esto ha sido hoy a las 9:49. Esta misma mañana. ¿Qué quiero decir? Que a veces al manifestador también le cuesta un montón, un montón aceptar consejos. ¿Por qué? Porque como es iniciador, ni siquiera espera un estímulo. Es que de repente se le ha ocurrido algo y el tío se ha lanzado a la piscina completamente. Pero tú, por ejemplo, cuando lo haces, tú investigas hasta llegar a las últimas consecuencias de algo. Es decir, entras en ello, lo tienes que entender, lo integras y a partir de ahí lanzas. A veces el manifestador no hace eso, simplemente es algo que le aparece y dice, pues allá voy, allá voy, pero no ha evaluado lo que supone eso, no ha entrado en el detalle, simplemente se pone, se pone a hacerlo. Y este amigo tiene, es directivo de una empresa, una empresa tecnológica, y lo ha pasado fatal en estos últimos 5 años, fatal. ¿Por qué? Porque no podía manifestar, tenía la sensación que no le dejaban manifestar, que le estaban tapando su boca. Su impulso, ¿no? Entonces, el manifestador aquí, ¿en qué entra? Y eso lo detecté completamente en la rabia. Estaba completamente en el no ser. Entonces, claro, desde la rabia, ¿cómo pretendes que nadie te haga caso? Y precisamente tú estás intentando impulsar desde la rabia, desde incluso desde el conflicto. O sea, ¿cuál es el contexto, el entorno con tus socios? Lo vas viendo, lo vas trabajando, y de repente dices, pues no, yo tiro, tiro, yo voy directo y no le pregunto a nadie, no, evidentemente, pero es que ni siquiera aviso y me pongo a hacer, hacer, hacer, lo presento, se me quedan mirando y dices, pero tú estás zumbado, ¿o qué te pasa? No te entienden, estás en, y estás en la rabia. Ahora, la capacidad de impulso que tiene un manifestador es espectacular, pero cuando, en el momento en el que él es capaz en el ser de, y es lo que se llama la firma, ¿no? Que es la paz. O sea, lo tienes que hacer desde la paz interior, desde tener muy claro y estar muy convencido de que aquello va contigo. Ahora, el claro, por supuesto, te va a conectar con el resultado. ¿Por qué? Porque tiene esa capacidad de proyecto, no de proyectar como el proyector, sino de alguna manera de mirar hacia el futuro y de tener claro hacia dónde va. Lo suyo es el resultado. Por lo tanto, como lo suyo es el resultado, ¿qué va a hacer? Todo lo que haga falta para llegar a aquello. Y cuando alcanza el resultado, está satisfecho porque está en paz, porque es lo que él había imaginado y por lo tanto lo que había impulsado.
Nacho: Es que parecía similar, porque creo que además tiene energía también sacral el manifestador y tiene ese push de tipo generador, pero no es igual, porque el generador no es capaz normalmente, lo sé por experiencia, que terminas los proyectos en los que has entrado bien desde tu autoridad, porque entraste ya sabiendo que lo ibas a terminar. Pero si no, es fácil que te frustres y otra cosa venga, respondas a ella y dejes esa a un lado. El manifestador es más, lo veo hasta un poco por las emociones, que no sé si tendrá que ver con el diseño o no, pero es como esa propia rabia o cabreo les puede ayudar a terminar lo que iniciaron. Por supuesto.
Guillem Díaz Falo: Estaba pensando, estaba mirando. Sí, exactamente, exactamente. Hay algunos elementos en este amigo mío, por ejemplo, que le conectan. Hay algún centro por ahí potente que es el de la fuerza de voluntad. Como manifestante, si tú como manifestante lo que haces, como manifestador lo que haces es, digamos, tienes una autoridad potente asociada a la autoridad manifestante, pero en su caso tiene que ver con lo emocional, pero tienes fuerza de voluntad, lo que tú sientes en ese momento que quieres hacer lo vas a hacer. Y te da igual, te da exactamente igual lo que pase en tu entorno. ¿Cuál es la diferencia? De que lo que tienes que hacer para estar en paz es, en ese entorno al que le afecta, avisar qué es lo que estás haciendo. Sencillamente: oye, estoy con esto. Porque cuando aparezca ese resultado que tú estás buscando, No va a venir de nuevo y no te van a decir, pero, ¿qué estás haciendo? ¿Estás loco? O nos estás cambiando completamente nuestra forma de hacer. Que eso en el mundo de la empresa, con los manifestantes que son empresarios, pasa mucho. De repente cambia todo, pero no se cambia todo a través de un proceso, sino cambia todo es que ya lo ha hecho. O sea, ya está, ya ha llegado el resultado. Y esa es la gran diferencia en este sentido. Son extremadamente impulsivos, sobre todo cuando son jóvenes, extremadamente. O sea, hay un punto de Claro, como de repente se les ocurre algo, pues van a ir absolutamente a todas. Incluso yo creo que algunos de ellos en eneagrama tienen o son 7 o son 8. Son estos que son entusiastas totales, o si no, son el típico directivo que se puede, el jefe capullo, en un momento determinado que se puede convertir. Pero sin embargo, esta gente dominaba la sociedad hasta ahora. Eso lo dice Raag claramente mucho, que Dominaban la sociedad en el sentido que eran los auténticos, los impulsores reales. En este momento hay un pequeño cambio en el que los proyectores asumen un poco más ese mundo y evidentemente los generadores en ese proceso de creación y de cambio permanente, porque el generador tiene esa posibilidad de cambio. En cambio, el manifestador, manifestante, que sabes, aquel empresario que en un momento determinado es capaz de tener una empresa 20 años porque la tiene absolutamente en mente y ese es el objetivo. Y para allá, para allá. No los estoy criticando, todo lo contrario. Eso para mí es una fuerza brutal en un momento determinado. Entonces ese es un poco el tema. Y el de eso, informar como estrategia. Y el tema de no ser es la rabia. Evidentemente, cuando un manifestante o manifestador se descubre en rabia, quiere decir que está en el no ser.
Nacho: Claramente. Y en un equipo, bueno, nos queda uno, pero en un equipo el manifestante al final él solo no puede hacer todo. O sea, puede hacer ciertas cosas, pero necesitará después de generadores o de un proyector para ayudarle con el equipo.
Guillem Díaz Falo: Por supuesto, por supuesto. El manifestante o el manifestador tiene un punto siempre de, tiene un punto muy disruptivo, extremadamente disruptivo, pero tiene una capacidad importante para de repente ponerse a la espalda un proyecto complejo porque tiene el fin en mente. En términos de Stephen Covey, de lo que serían Los 7 hábitos de las personas altamente efectivas es aquello de deciros, yo es que tengo el fin en mente, o sea, tengo el fin en mente y por lo tanto por ahí voy. La sociedad más, la empresa más tradicional necesitaba personas así. La empresa más moderna, los equipos se pueden organizar de una manera diferente, teniendo muy en cuenta que esta gente te puede abrir caminos. O sea, que en este sentido, ya te digo, la gente que conozco, conozco menos porque hay menos gente, Pero realmente tiene una capacidad brutal para abrir caminos nuevos.
Nacho: Había una cosa que por meterla aquí, porque como son muchos los generadores, a mí me llamó la atención, que lo escuché de Ra también, que decía que los generadores tenemos que aprender, o sea, que en verdad nosotros somos los que tenemos la sartén por el mango, porque en tu energía somos más, ya no solo por eso, sino porque somos más y tenemos esa energía y ese construir, que además tiene mucho que ver con el sacro, con la creación de la vida. Y decía, tienes que aprender a sentir con tu autoridad y decir sí, pero... Y poner tus condiciones, porque eres tú al que te están pidiendo, eres el que tienes que responder. Entonces tienes que decir sí, pero esto es lo que quiero a cambio.
Guillem Díaz Falo: Eso es. Yo tengo generadora en casa, mi mujer es generadora también y trabaja además, trabaja en un banco. Yo creo que es la persona que conozco con más capacidad para resolver problemas. Situaciones, para resolver problemas. O sea, tú ponle un problema en su vida y déjalo, deja que lo resuelva ella. Pero efectivamente, el sí, pero en este sentido es importantísimo.
Nacho: Este sí, pero es fundamental. Guay, pues vamos con los reflectores, son los que faltan, ¿no?
Guillem Díaz Falo: Los reflectores hay muy pocos y como hay muy pocos, yo todavía no he conocido a ninguno. O sea, también es verdad, es una cuestión estadística, ¿no? Porque al final el reflector es un 1% más o menos de la población. Y es lógico, yo llevo 63 diagnósticos hechos, pues es normal que no haya aparecido todavía un reflector. El reflector, yo sospeché una vez de una persona que conozco, una persona que conozco muy bien, que podía ser reflectora, pero no lo era. No lo era, pero casi no lo es. O sea, no lo es, tiene otro perfil. ¿Por qué? Porque tiene, si no recuerdo mal, tenía el sacral definido, y entonces ya está, o sea, automáticamente ya no lo eres, ¿no? Pero el reflector, bueno, tiene que hacer, es curioso, ¿no? Porque la estrategia del reflector es esperar a la próxima luna, es lo que dice Ra, ¿no? Es decir, un mes, un puñetero mes. O sea, ¿qué quiere decir? Hostia, tienes que esperar de alguna manera a ver cómo se colocan todas las piezas, ¿no? El reflector en el no ser lo puede pasar fatal. Espera, que miro la chuleta porque prefiero no equivocarme en el no ser del reflector. Porque es la desilusión.
Nacho: Sí, sí. Estaba mirando por aquí Sandra Bullock, porque estaba mirando famosos, digo, a ver si había. Y por ejemplo Sandra Bullock, pero hay muy pocos. Richard Burton.
Guillem Díaz Falo: Richard Burton también.
Nacho: A ese le pega total.
Guillem Díaz Falo: Totalmente, totalmente. Pues son personas que pueden entrar perfectamente en esa especie de— Aquí sí que hay un punto de apatía asociada a la desilusión si estás en el no ser. Aquí es mucho más apatía de lo que decíamos antes. Hay una apatía muy asociada con no entender nada de lo que sucede a tu alrededor. Bueno, perdón, lo absorben todo tanto, porque fíjate que el reflector tiene todos los centros abiertos, lo absorben todo tanto que llega un momento en el que no entienden nada. O sea, de repente todo lo confunden, pueden llegar a creerse que todo lo que están experimentando es de ellos cuando en realidad no lo es. Ahora, cuando se centran y están en el ser, son los que tienen mayor capacidad para entender lo que está sucediendo a su alrededor sin necesidad ni de ponerle mente a eso. O sea, el reflector es esa persona que en un momento determinado sabe lo que sucede, lo sabe. Y dice, la firma, es decir, esa parte del ser del reflector, eso es muy bonito, es la sorpresa. Es decir, tiene una capacidad permanente de sorprenderse por todo lo que sucede a su alrededor. ¿Por qué?
Nacho: Qué chula.
Guillem Díaz Falo: Porque al final están absolutamente abiertos a todo lo que pasa. Entonces, claro, cuando tú, el manifestante, por ejemplo, tiene menos Hay mucho menos posibilidad de sorpresa. ¿Por qué? Porque tiene un foco mucho más dirigido, mucho más cerrado. El generador también eso le pasa en términos generales, hasta que aparece ese estímulo que te vuelve otra vez a abrir a través de la curiosidad. Pero es que el reflector es sorpresa pura. O sea, es de repente, uy, esto y lo otro. Claro, el problema es cuando la sorpresa no es sorpresa, sino es absorción de todas las caquitas de los demás. O sea, el problema del reflector es que absorbe todas las caquitas de los demás y las hace suyas. Y al hacerlas suyas, claro, eso es muy complicado, muy complicado, muy complicado de gestionar. Pero es eso, la estrategia esta es muy curiosa, lo de esperar un ciclo lunar.
Nacho: Joder, este es el que si tú ves en un ciclo contratando a alguien, pues le contratas part-time para que solo sea la semana después del ciclo lunar.
Guillem Díaz Falo: Algo así. O cuando le dices, oye, te dejo esto y piénsatelo durante los próximos 28 días. Es aquello, 28 días. Claro, si tú eres muy rápido, te puedes llegar a agobiar, pero de una manera brutal. Tiene que ser aquellos temas que para ti no sean urgentes. O sea, algo que tú como empresario, como emprendedor, digas, ostras, ¿qué voy a hacer? Pues mira, tengo este tema en el que además necesito una persona que esté abierta a lo que pasa en el exterior sin que de alguna manera le afecte demasiado. Claro, para eso tiene que ser un reflector que lo tenga claro, que se blinde energéticamente, todo este tipo de cuestiones. Pero te va a dar una respuesta sin ningún problema porque va a conectar con esa estrategia que tiene. Yo tengo, de hecho, tengo muchas ganas de entrarme con una persona reflectora para investigar un poquito más en eso. Y el reflector, su pregunta, aquella pregunta, ¿sientes que nada en ti es estable? O sea, el reflector cuando se da cuenta de decir, es que todo, todo es inestabilidad pura, todo. O sea, porque está abierto, todo lo tiene completamente abierto. Está la vulnerabilidad, pero también está la capacidad enorme, enorme de leer las energías de los demás. Y ahí es donde está la capacidad.
Nacho: Yo me siento un poco identificado con esto. Mira, de hecho, Jesús Tasarolo también, que le conocemos, él es manifestador o manifestante. Y también tiene, bueno, lo que pasa que no los tiene abiertos, pero que tiene bastantes centros. Uno tiene abierto y el resto sin definir. Pero que supongo que cuando más centros tengas sin definir, más te pareces un poco a esta cualidad, ¿no? Del reflector.
Guillem Díaz Falo: Yo tengo un caso que es mi madre. Mi madre es proyectora también como yo, pero mi madre, o sea, yo cuando se lo miraba digo, madre mía, mi madre, como es que es eso, es así. O sea, mi madre tiene, solamente tiene definidos los centros, el centro ajna, que es el mental, el racional, digamos, el de pensar, y el centro de la garganta. Mi madre es una comunicadora brutal. Ahora, el resto están abiertos, lo absorbe y lo amplifica todo, todo, absolutamente todo. Y es eso, ¿no? Cuanto más centros abiertos tengas, más te vas a parecer a esta figura del reflector, aunque no lo seas del todo, porque tienes algo Algún centro similar. Y por lo tanto te puedes centrar en eso. Es muy importante porque te puedes centrar, oye, pues es esto, pues es esto. Pero claro, cuando tienes un montón de centros abiertos o te das cuenta de eso, o si no, bueno, tú ya lo sabes qué es lo que pasa cuando tienes un promocional abierto, por ejemplo.
Nacho: Sí, eso lo noto bastante. Pues mira, si quieres podemos entrar a los centros por la autoridad y ya introducimos un poco cuáles son los centros, que la gente los va a ver. Voy a enseñar aquí los míos. Para que veamos uno simplemente como un ejemplo, que sería este de aquí. Y bueno, esos son como los centros energéticos, que hay 9. En este hay más que los chakras. Están los chakras, son 7 o 6.
Guillem Díaz Falo: 7, 7.
Nacho: Y aquí tenemos 2 más. Y ahora hablamos ahora después un poco de los definidos o sin definir, o de ellos en general. Pero a mí me pareció como súper impactante el ver que por un lado tienes cuál es ese tipo, si eres generador, si eres proyector. Ya has visto un poquito de lo que te ha explicado Guillem. Ahora es como, vale, ahora cuando me invitan a hacer algo, o cuando quiero iniciar algo como manifestante, o cuando respondo como generador, ¿cómo lo hago? Porque claro, yo te doy mi primero como el perfil de por qué a mí me pareció tan brutal, que es Sara, mi mujer, su autoridad es emocional. Entonces ella tiene que tomar las decisiones, que ahora lo explicará Guillem súper bien, en un tiempo. No lo puede tomar en el presente, porque si no dependerá de cómo esté de emocionalidad, pues normalmente te puedes equivocar. Y yo, que tengo autoridad sacral, es todo lo contrario. Si me planteo tomar la decisión en un tiempo para sentirlas y demás, lo más probable es que me equivoque, porque es en el presente, con esa autoridad sacral, donde tengo que decidirlo. Si me sale esa energía o si no me sale. Entonces imagínate qué importante es darte cuenta, o por lo menos para mí me parece súper importante, de cómo tienes que tomar tus decisiones vitales. Porque es que si no, igual estás decidiendo de maneras que no te ayudan.
Guillem Díaz Falo: Potentísimo. De hecho, la autoridad tiene algo, cuando lo unes con estrategia, hay algo que a mí también es de estas cosas que a mí me ha transformado el ser consciente de esto que voy a decir. No hay decisiones buenas ni malas, hay decisiones correctas. Y la única decisión correcta es la que es coherente con tu estrategia y tu autoridad. Es decir, si tú no eres capaz de tomar decisiones teniendo en cuenta esto que ahora explicaremos, lo que te puede suceder es que tú puedas tener una sensación de que has tomado una buena decisión, pero simplemente porque, pues, porque no sé qué, o porque alguien te lo ha dicho, que a veces pasa, pero en realidad no es una decisión correcta. Porque lo estás tomando desde otro lugar completamente diferente, desde otras sensaciones completamente diferentes. Por ejemplo, tomar decisiones desde la mente. De repente, como llevas mucho tiempo dándole vueltas a eso, pensando, reflexionando, tomando notas, escribiéndolo y demás, tú te has hecho una composición de lugar. Esa composición de lugar es completamente mental. Y esa composición de lugar mental, en el momento que aplicas a la hora de tomar una decisión en la que tu autoridad es otra, Pues lo que va a suceder probablemente es que es ruido mental.
Nacho: Y de hecho, perdona que te corte, pero no existe la autoridad mental.
Guillem Díaz Falo: No existe.
Nacho: Por eso te digo que mental no existe en ninguno de los perfiles.
Guillem Díaz Falo: Hay una en un proyector mental, pero no es la mente entendida como la entendemos habitualmente, sino es de alguna manera es esa especie de información que solamente tiene un cierto sentido cuando está conectada la mente con el centro de la cabeza a través de una inspiración que te aparece. Entonces, entonces ahí sí que puede ser, pero no, no como tal. Esa inspiración, ahí esa autoridad mental siempre te está llevando a otro lugar diferente, ¿no? Y no pasa nada. Igual que es al revés, o sea, cuando tienes una autoridad del tipo que ahora diremos, sí que tú la puedes convertir a través de la mente en algo que tú puedas manifestar si tienes conectado el centro de la cabeza con el centro de la garganta, ¿no? Es decir, la mentalizas, pero no la mentalices desde un punto de vista de querértelo explicar todo, sino Sencillamente de manifestar y decir, oye, mi decisión es esta y mi decisión es esta porque lo he sentido de esta forma, sencillamente. Y efectivamente, la clave es sentir desde donde se siente, ¿no? Y cada autoridad se siente desde algún centro y por lo tanto desde algún lugar de tu cuerpo diferente, pero es tu cuerpo quien tiene que sentirlo. Ese es el elemento fundamental en todos los casos. Entonces, ahí hay varias, ¿no? Hay varias, varias varias autoridades, ¿no? Una de ellas, que es la tuya, es la sacral. El sacro funciona, que además es donde está, tú lo has dicho, ¿no? Que al final el tema energético, ¿no? Esa energía, esa energía es donde hay una energía, hay una energía que es esa energía de que es sostenible, pero al mismo tiempo está la energía sexual ahí también. Por lo tanto, hay ese punto de energía de impulso, ¿no? Claramente. Entonces, el sacral, ¿qué es? El sacral es una es una reacción de tu cuerpo, normalmente en forma de ruidito. O sea, cuando a alguien le preguntas, y además siempre tiene que ser una pregunta que tú te hagas o que te hagan de tipo sí o no, de que tú puedas responder con sí o no. La respuesta sacral no puede ser con una opción abierta, con aquello de decir, oye, voy a tratar de explicarte. No, porque si no entras en mente, al final vas a acabar entrando en mente. Y si tienes el centro de la mente definido todavía, porque tienes una forma muy fija de pensar y de reflexionar, pero como no lo tengas definido, ahí la cháchara mental se puede convertir en un absoluto caos, en un puñetero caos de alguna manera. El sacral es un gesto, es un ruidito. Un ruidito de qué tipo. Oye, Nacho, ¿te apetece hacer esto? Y tú dirás, o dirás, o dirás, o dirás, o harás el ruido que tú hagas normalmente cuando no tengas claro, ¿no? Que es el ruido de la duda. Ahí está tu autoridad. O sea, en el momento en el que sientes que dices, sabes, ese punto que sale de manera inmediata, es instantáneo. Ahí no hay que pensar nada, nunca, jamás. O es eso o no es eso. Y si lo que tienes es una duda, lo que harás es manifestar la duda en el sentido de decir, oye, no lo tengo todavía claro, hazme esta pregunta en otro momento, porque en otro momento probablemente lo voy a tener más claro del que lo tengo ahora. Pero es una respuesta inmediata. Si tú eres coherente con esa autoridad, en tu caso, que tus respuestas tienen que ser siempre sacral, si tú eres coherente con esa autoridad, tus decisiones siempre van a ser correctas. Le guste a otra gente o no le guste a otra gente, que ese es el elemento fundamental también. Tus decisiones siempre van a ser correctas. Entonces ahí es donde está la autoridad.
Nacho: Sí, aquí el problema en esta, por lo menos, que creo que es en todas, pero esta es un poco porque lo personalizo para mí. Es que si tú, por ejemplo, estás haciendo algo, imagínate lo que hablábamos del emprendimiento, que empiezas a hacer algo y llega un momento en el que tú ya empiezas por la mañana y te preguntas y dices, ¿me apetece hacer esto? Y es como, ya no del todo. Y entonces lo notas así, que dices... Y ahí es donde empieza a complicarse un poco y donde necesita un extra de confianza, pero en verdad no es solo para este, supongo que es para todos, de empezar a decir, como decía Steve Jobs en su... En su discurso, que decía: si te levantas al espejo y varios días te dices que no estás haciendo lo que te gusta, plantéate cambiar. Y creo que es difícil, será para todos, pero el empezar a hacer caso a eso y decir: ostras, qué raro, esto que me está diciendo de hacer ya no lo dice que sí, ahora es un—
Guillem Díaz Falo: Sí, pero tiene, fíjate, desde el punto de vista de autoridad, Lo vamos a relacionar con la estrategia, ¿de acuerdo? O sea, claro, tú como generador tienes una ventaja enorme en esto, que es la de decir, oye, precisamente tu estrategia está en la respuesta a ese estímulo y a esa pregunta. Por lo tanto, en el momento que aparezca el estímulo y la pregunta, tú mismo, de manera instantánea, vas a saber si es sí, no o no lo sé. Lo vas a saber. Es decir, no hace falta que le des vueltas. Y eso es brutal. Por eso eres rápido. Ahí está tu velocidad, precisamente. ¿Por qué? Porque tú ya lo sabes. Entonces, cuando es duda, bueno, ahí entra tu capacidad para entrar, investigar, tratar de establecer qué es lo que hace que dudes. Y lo vas a mirar y te vas a hacer otra vez la pregunta en otro momento, o te la van a hacer, y entonces vas a responder. Si sigue siendo duda, vas a seguir investigando. Si la pregunta, la respuesta, tu respuesta sacral es no, pues ya sabes que es no, ya está. A otra cosa. Si es que sí, porque ya te has dado cuenta. No, no, es que no era exactamente así, era de esta otra manera que yo creo que, bueno, que yo siento ya que es mucho más adecuada. Entonces tu respuesta seguramente va a ser que sí y te vas a lanzar directamente. O sea, fíjate qué bonito, porque es esa estrategia de responder al estímulo y a la pregunta. Cuando la pregunta es sencilla en el sentido de sí o no, tú ya sabes lo que vas a responder. No es que lo sepas mentalmente, es que lo sientes, lo sientes en tu cuerpo. Directamente. ¿Cuál es el problema? Que normalmente, y gracias a lo que hacemos en el instituto con la respiración, estamos aprendiendo a hacerlo y hacemos que la gente lo aprenda, es el de escuchar a tu cuerpo, el eliminar el ruido a través de la respiración. ¿Para qué? Para que en un momento determinado se vayan eliminando todos esos bloqueos y esas resistencias que hay y se conecte con qué, se conecte precisamente con lo que tu cuerpo te está diciendo y escucharlo y decirle oye, es que mi cuerpo me está diciendo Que esto sí, pues esto sí, porque mi cuerpo me lo dice y punto, y ya está. Y ser muy coherente con eso. Esa es la respuesta sacral. Esa sería la respuesta sacral.
Nacho: También con el sacro es también este— Yo por lo menos lo estoy empezando a sentir así, o midiendo mucho con el subidón de energía, como de que es algo de eso y tú notas como una energía brutal hacia la acción que te nace desde ahí. Y me acuerdo el otro día con un amigo que estábamos hablando de temas de negocio, y estaba decidiendo si hacía un sitio, si hacía otro, y entonces era como, bueno, pues mira, para gente que quiere ganar más dinero. Y él, bueno, no sé qué, pero se le veía como un no. Y de repente, no sé cómo, le dije, oye, ¿y si fuera de relaciones de pareja? Y de repente fue como si se pusiera en fuego, ¿sabes? Así como se incendiara por completo, empezó a estar nervioso, a moverse, ¿sabes? Y era como, Ya sabes, te ha salido.
Guillem Díaz Falo: Hay una información fundamental, ¿no? Claro, a ti te pasa en tu caso con tu diseño, con tu carta, en la que cuando aparece eso del sacral, a ti te conecta con dos centros que son súper potentes, ¿no? Pero además no tienes que hacerle caso a ningún otro, solo a esos, ¿no? Uno es el centro raíz, que es el de la energía de impulso. O sea, cuando tú, cuando tu sacral, tú notas esa energía de la que estás hablando ahora mismo, ¿no? Y de repente conecta con tu centro raíz y es cuando aparece el impulso. Ahí ya puedes realmente el tirar para adelante, puedes, puedes, porque esa energía de impulso, esa energía instantánea que te sirve para hacer algo, ¿no? Pero es que además te conecta con el centro G, que es el centro de identidad, el centro de la esencia. Entonces, si eso es coherente con tu esencia, con tu identidad, con quien tú te sientes ser en esa esencia, o sea, eso tiene una fuerza imparable, completamente imparable. Y ahí es donde realmente funciona, ahí es donde funciona. ¿Cuál es el problema? Que si tú intentas conectar el sacral con el emocional, con el del plexo solar, pues ahí la información que te va a dar es cero. Ya, total cero. Entonces no, no se trata de eso, se trata de decir oye, energía de impulso. Yo lo siento impulso porque además me estoy alimentando de mi identidad como Nacho Muñoz y de mi esencia. Esa esencia que además es una conexión con la fuente. O sea, en ese centro, que es un rombo así de color verdecito clarito, casi amarillo, es donde está la conexión con la fuente, ¿no? En el sentido de decir, oye, es aquí donde tengo, donde tengo. O sea, no se trata de inspiración, se trata al final de conectar con esa, con esa identidad que se te ha otorgado, ¿no? Como Nacho, ¿no? Que las personas que lo tienen no definido, pues eso no se puede producir de la misma manera. Entonces, identificar este tipo de cosas Es que te da unas herramientas para vivir absolutamente espectaculares.
Nacho: Totalmente. Qué guay. Pues vamos con otro.
Guillem Díaz Falo: Bueno, pues voy a ir a uno que es el más habitual, que es el que es el más habitual y el que requiere seguramente más cuidado.
Nacho: Maestría.
Guillem Díaz Falo: Y maestría, maestría. Efectivamente, tú lo has dicho, maestría, que es el plexo solar. O sea, es la autoridad emocional. La autoridad emocional tiene varias cosas que son fundamentales. Ahí las personas que tienen ese centro definido Son personas claramente emocionales, pero las emociones que sienten siempre son suyas. O sea, la persona con el centro emocional definido no va a confundir las emociones de los demás con los de uno mismo, nunca, jamás. Entonces va a saber perfectamente qué es lo que está sintiendo en todo momento. Y eso es algo muy potente, pero les cuesta a veces, a veces les cuesta entender las emociones de los demás, porque los que están sintiendo y experimentando las emociones son las personas con el centro Emocional definido. Y ahí está su autoridad. Es decir, la persona tiene que tomar sus decisiones desde lo que siente emocionalmente hablando. Pero cuidado, porque las personas con el centro emocional definido experimentan lo que se llama la ola emocional. ¿Qué es la ola emocional? Lo que vemos muchas veces. O sea, de repente, arriba de todo, euforia, abajo de todo, cabreo absoluto, o arriba cabreo, o depresión. O sea, Es aquello, la persona no puede responder inmediatamente desde la ola emocional. La autoridad emocional es aquello típico que nos han dicho muchas veces, cuenta hasta 10, o lo que decimos nosotros en el instituto, respira, respira, antes respira. Y cuando has bajado la ola emocional, tú ya identificas perfectamente cuál es la emoción y por lo tanto sabes si sí o si no, pero no puedes contestar inmediatamente desde la ola emocional. Porque desde el lado emocional te vas a equivocar. ¿Por qué? Porque si yo estoy eufórico, no es mi caso porque yo no lo tengo definido, pero si la persona con el centro emocional definido está eufórica en ese momento, pues va a tomar decisiones desde la euforia, y esa euforia no le va a permitir tomar decisiones, la decisión correcta. Tendrá que esperar sencillamente a que baje un poco la ola y decir, ah, siento esto, lo que estoy sintiendo realmente respecto a este tema que me proponen, o que yo veo, o que voy a hacer, o que tengo ¿Es esto? Perfecto. Pues desde ahí yo ya tengo, yo ya sé lo que voy a hacer, pero además lo sé porque lo siento de esta manera. Ahora, como estés en la ola emocional, como estés en el cabreo en un momento determinado, como estés en el miedo también, porque puede pasar esa emoción potente de miedo, no tomes la decisión desde ahí. Espérate un poquito, espérate un poquito, deja que baje la ola y toma la decisión desde ahí. Las personas que lo hacen tienen una fuerza brutal para mover el mundo también. Porque las personas emocionales, complejo solar definido, tienen una capacidad brutal para tomar decisiones desde ahí y para mover mucho a su entorno, a ellas como personas y también a su entorno. Lo fundamental es eso, es esperar para responder. La autoridad fundamental de las personas con el centro emocional.
Nacho: Sí, aquí el problema viene, que es como estaba pensando en las posibilidades, que dices, si tienes autoridad sacral, y tienes que tomar una decisión y de repente sientes algo, o sea, notas la energía, que quizá notas directamente esa energía que te dice que sí, o incluso el ruido, y dices ajá, pero sientes miedo. Y entonces puedes estar sintiendo ese miedo, no sé si puedes tenerlo definido o no, pero sí podrías tenerlo definido o no, pero si no tienes definido el centro emocional, ese miedo que sientes a lo mejor es de tu propio entorno. Que tiene miedo de que tú tomes esa decisión, por ejemplo.
Guillem Díaz Falo: Totalmente.
Nacho: Y entonces tendrías que decir como: Bueno, yo he sentido esto, siento este miedo, pero lo voy a hacer de todas maneras porque es lo que he sentido. Claro. Y en el emocional también le podría pasar, que sienta el impulso energético de algo, justo lo mismo, que sienta un impulso energético de hacerlo, pero sienta miedo. Y en verdad, si no está en esa ola emocional, debería hacerle caso y decir: No es por aquí.
Guillem Díaz Falo: Es eso, es lo que tocaba definir. Leía una cosita que me parece muy interesante, dice, aunque tengas una primera sensación, cuando una decisión sea de verdad importante para ti, concédete un poco de tiempo para saber qué deseas de verdad. La paciencia es clave para la autoridad emocional. O sea, la persona emocional que no sea paciente es que lo va a pasar fatal en la vida. Por lo tanto, ¿qué hay que hacer? ¿Qué tiene que hacer? De alguna manera cultivar la paciencia, entrenarla. Entrenar la paciencia. Y además es que la mayoría de la población, o sea, hay una parte muy importante de la población, no es mayoría, pero un pelín tiene el centro emocional definido, por lo tanto tiene esa autoridad. Y además, cuando esa autoridad está, está por encima de cualquier otra. O sea, hay personas con el centro emocional definido pero también tienen el sacral, el sacral también le hacen caso, pero su autoridad auténtica está en el emocional. Entonces es muy importante porque, claro, desde el sacral puedes decir, he sentido esto, o sea, de repente mi cuerpo me lo dice, ¿no? Te lleva a un espacio emocional en el que estás en la ola. Cuidadito, cuidadito, porque por ahí, por ahí puedes entrar en dinámicas que no son para ti, ¿no? Entonces ese tema a nivel de autoridad es por eso requiere maestría, requiere trabajarlo mucho, identificarlo bien y darte mucha cuenta de cuándo estás en la ola emocional. Entonces cuando Alguien que convive con una persona con autoridad emocional, esa persona está en la ola emocional, no alimentes la ola, no alimentes ese fuego, no lo alimentes, porque si no lo que va a suceder es que esa ola va a estar ahí arriba. Entonces, de lo que se trata, o sea, la estrategia fundamental para alguien que convive con una persona con autoridad emocional es de alguna manera facilitar que la persona de alguna manera baje la ola. Y sienta lo que realmente siente interiormente y no en la ola emocional. Hay un elemento que creo que es muy, muy importante.
Nacho: Qué guay. Pues nada, vamos al vaso este, el flim.
Guillem Díaz Falo: El vaso es muy potente porque al final es como una vocecita. Yo digo que no es una voz. Con nuestros alumnos en el código, en el máster, les digo que precisamente la intuición no viene en forma de voz y sobre todo no viene en forma de pensamiento recurrente. Jamás la intuición es un pensamiento recurrente. Mañana en el, bueno, mañana no, ahora sería, esto saldrá, será como anteayer.
Nacho: Sí, este es el domingo, pero sí, mañana de que lo grabemos.
Guillem Díaz Falo: Anteayer hacemos la, hago la sesión del desafío de materialización acelerada sobre la intuición. Y una de las cosas fundamentales es identificar qué te viene a la mente como una información recurrente que claramente tú ves que es un pensamiento y qué aparece de repente, no sabes exactamente de dónde, Y que es algo en lo que no has pensado antes. Ahí es donde está la intuición, claramente. Entonces, la persona con autoridad del bazo, de lo que tiene que hacer caso es de esto. Es decir, en un momento determinado es esa información que aparece de repente, pero aparece de repente ahí. Y hay veces que no tienes que contestar inmediatamente, sino sentirla y mantenerte sintiendo esa emoción. Pero esa intuición quiero decir, perdón, no esa emoción, esa intuición. Porque ahí tienes claramente tu autoridad. Tenemos en el equipo alguna persona extremadamente intuitiva que ya lo sabe, que lo hace. Yoselys es intuición pura en este sentido. Y esa intuición, cuando la aplica y la practica, cuando no le pone mente, o sea, es que yo siempre digo, creo que no se equivoca jamás porque ha aprendido a hacer caso a su autoridad, a su autoridad intuitiva, a su autoridad del bazo. Hay una vocecita que está dentro de ti, esa intuición que te susurra momento a momento si estás yendo o no por el camino correcto. Correcto. Es fundamental que hagas caso a esa intuición, tanto en las pequeñas decisiones del día a día como las más decisivas. Entonces, como no es como en el sacral, que es ese ajá o ese no, sino que en un momento determinado tú tienes que estar conectado con esa intuición porque tienes ahí tu autoridad continuamente, eso te permite ir modulando e ir moviéndote. Por eso no es una decisión tan rápida como la que supone la autoridad en el sacro. Tiene ese puntito de diferencia. La intuición es algo con lo que tú tienes que conectar. Entonces me he encontrado con personas tremendamente intuitivas, pero que habían abandonado la intuición. Entonces reconectar con ella no es nada difícil en una persona intuitiva, pero reconectar simplemente diferenciando lo que es un pensamiento de lo que es la intuición que aparece de manera clara. Es como si bajase, de repente es algo que baja en lo que no has pensado antes. Pero tú sabes perfectamente que eso es así. Tienes como una certeza de que eso es así. Y eso solamente lo pueden entender las personas intuitivas.
Nacho: Totalmente.
Guillem Díaz Falo: La intuición se entrena, eso sí que es verdad. Pero la persona intuitiva, eso le aparece y ya está. Y ahí es donde está su autoridad. Esa sería un poco la siguiente.
Nacho: Guay.
Guillem Díaz Falo: Y luego está la mía, que es curiosísima. Es curiosísima porque es muy divertida. Además, somos muy poquitas personas las que la tenemos. Somos muy minoría, sobre todo en proyectores. Que es lo que se llama la autoridad del— suena muy mal, va a sonar muy mal porque es la autoridad del ego, pero en realidad sí, porque mal entendida y mal interpretada se puede considerar eso. O sea, podemos en un momento determinado lo que podemos hacer es mostrar algo que haya quien confunda con el ego, ¿no? Que es la autoridad del corazón en realidad. Es decir, la autoridad del corazón, ¿qué quiere decir? Es la de la voluntad. O sea, yo he descubierto, y eso es otra de esas cosas que que me ha transformado completamente, que yo solamente debo hacer aquello que quiero hacer realmente. O sea, no tengo que esperar ninguna señal de ningún— También es el cuerpo quien te lo dice, porque es una sensación. Pero o sea, yo lo quiero hacer o no lo quiero hacer, punto. Entonces, ¿qué pasa? Que hay gente que eso lo puede ver, en mi caso yo he estado totalmente en las antípodas del egoísmo, pero lo puede ver como algo egoísta. Decirle a alguien: no, no, esto lo hago porque quiero hacerlo. ¿Por qué no lo haces? Porque no quiero hacerlo. Entonces tienes que encontrar, afortunadamente los que tenemos al centro de la garganta definido, pues en un momento determinado es encontrar una forma de expresarlo de una manera más asertiva para que la gente te entienda y te comprenda. Pero yo tengo muy claro, además he hecho como una especie de retrospección. Cuidado, porque el cerebro siempre reconstruye los recuerdos. O sea que eso es así. Pero bueno, intentando pensar en decisiones importantes que he tomado en mi vida. Y en aquellas en las que me he dado cuenta inmediatamente que me había equivocado es porque he hecho cosas que no quería hacer.
Nacho: Ya.
Guillem Díaz Falo: En realidad no las quería hacer. Ya está.
Nacho: Sí, me resuena también con la parte del generador, que al final te nutres de gastar tu energía en cosas que quieres hacer. Pero claro, es desde otro sitio. Aquí en el generador es más sobre la energía. Aquí es como tu manera de tomar decisiones es quiero o no quiero.
Guillem Díaz Falo: Pero fíjate que tiene un riesgo muy grande, un riesgo por el que todos hemos pasado, los que estamos en este, que tenemos este centro definido, que es que realmente puede llegar a sufrir físicamente tu corazón. ¿Por qué? Porque cuando estás en el no ser, cuando tú en un momento determinado estás tomando decisiones que no son correctas porque no estás haciendo caso de lo que quieres hacer realmente, y empiezas a hacer cosas que no quieres hacer, y eso pasa mucho a las personas con el eneagrama 2, ese eneagrama de darlo todo y de estás siempre pendiente de los demás, en un momento determinado lo que te puede suceder es que eso se convierta en algo físico. Empiezas a debilitar tu corazón. ¿Por qué? Porque el corazón tiene neutinas, tiene esas 40.000 neuronas que le están enviando al cerebro información sobre cómo está el organismo y cómo estás tú internamente. Y le estás enviando al organismo con situaciones de absoluta incoherencia cardíaca. Y el cerebro, ¿cómo reacciona? ¿Cómo responde en un momento determinado? Enviando neurotransmisores porque estás en estrés. Y como estás en estrés, todavía eso lo vas alimentando cada vez más y llegas a convertir eso, que simplemente es el hecho de que no has sido coherente con tu autoridad, o si lo tienes definido, tienes otra autoridad, no eres coherente con lo que realmente quieres hacer. Haces lo que no quieres hacer de manera sistemática y empiezas a sufrir. Pero además es que es indudable e inevitable empezar a sufrir. ¿Cómo se recupera eso? Porque se puede recuperar perfectamente. De nuevo, siendo coherente con esta autoridad, con esa autoridad de la voluntad de querer o no querer, o no querer hacer. Qué guay.
Nacho: ¿Todos los centros son autoridad o son solo los centros?
Guillem Díaz Falo: No, no, no, son los que estamos diciendo. Hay un par de autoridades, aquello, la autoridad del ser que está en ese centro de identidad que antes hemos visto en forma de rombo, pero que es una autoridad. Me he encontrado muy pocas personas, pero también está. Que de alguna manera es la autoridad del ser, sería algo así como expresar en voz alta lo que sientes y escucharte a ti mismo o a ti misma expresarlo en voz alta. O sea, la autoridad del ser es, al final hay una cuestión muy clara ahí, que es de identidad. O sea, es mi identidad. Por lo tanto, yo tengo que escucharme a mí mismo y de alguna manera tener claro si eso es coherente o no es coherente con mi identidad. Entonces eso normalmente solo suelen ser personas que no tienen el centro emocional definido, que no tienen el centro del bazo definido, que no tienen el centro, este centro del ego, de la voluntad definido, y solamente tienen definido como estos centros de autoridad, solamente tienen definido el centro del ser. Pero es bonito porque en un momento determinado son personas que te puedes encontrar que están permanentemente explicándose cosas en voz alta. Entonces normalmente quiere decir que ese centro está definido. Tú y yo lo tenemos y podemos tener una cierta tendencia a escucharnos cuando hablamos. Nos escuchamos, nos estamos escuchando porque realmente eso de alguna manera nutre nuestra identidad en el momento de manifestar. La gente que lo tiene abierto tiende a ser más callada. En un momento determinado puede ser que escucha más, le cuesta más expresarse, le cuesta decir lo que, no lo que siente, sino lo que piensa. Porque a veces, como no tiene muy clara la identidad, pues eso, no sabe si ir por un sitio O ir por otro, ¿no? En cambio, cuando tienes autoridad sería un poco esa, ¿no? Y leía el tema de la autoridad mental que hablábamos antes, pero son casos tan, tan, tan extraordinarios. Dice, ¿es fundamental para ti estar en los lugares correctos? Exacto. La autoridad mental tiene mucho que ver con el centro, con el centro de la cabeza, con el centro ajna, perdón, que es esa parte mental, que lo que las personas que los tenemos definido en general es muy importante saber si estás en el lugar correcto con las personas correctas.
Nacho: ¿Por qué?
Guillem Díaz Falo: Porque tu forma de mentalizar las cosas es más o menos fija, definida y muy fiable. Entonces, de alguna manera, por decirlo de alguna forma, no sería el que tiene autoridad, sería mi forma de alguna manera de mentalizar es esta, y si me encuentro con personas que no lo admiten, yo lo voy a pasar muy mal. Por lo tanto, es identificar de manera clara estas personas, este grupo, este lugar en el que estoy. Realmente yo estoy aquí bien. Si estás ahí bien, ahí tienes tu autoridad. En este caso no es tanto una autoridad mental entendida como lo que pienso, lo que reflexiono. Todo esto es cháchara mental, es ruido mental, es lo otro. Es decir, oye, mi autoridad mental es personas, grupos, lugares. Estoy bien aquí, realmente yo me siento bien, pues ahí yo muestro mi autoridad. Ese sería un elemento. Son muy pocas personas. Normalmente son algún proyector que solamente tiene definido el centro mental y el de la garganta y poca cosa más. O el mental y el centro de la cabeza, que es el de inspiración. Pero suelen ser bastante pocos. Y los reflectores, como no tienen autoridad, tienen autoridad lunar. Es lo que decíamos. Esperar los ciclos de las lunas y ya está. Serían estos dos.
Nacho: Qué heavy, Qué heavy.
Guillem Díaz Falo: Muy importante. Oye, una cosita respecto a este tema de la autoridad que creo que es que creo que es fundamental. Lo decíamos antes, pero es que quiero que la gente lo entienda, que lo entendáis bien. Este tema de la autoridad tiene como elemento central y fundamental la toma de decisiones, que era lo que tú decías antes, Nacho. O sea, la autoridad más la estrategia. Pero la autoridad es, insisto, no hay decisiones buenas ni malas en ese sentido que entendemos a veces. Lo bueno y lo malo es una dualidad que no tiene ningún tipo de sentido. Sentido. Es tener claro que tu decisión es correcta. Y tu decisión es correcta si eres coherente con tu autoridad y has respondido a través de la estrategia o has actuado a través de la estrategia. Cuando eso se produce, la toma de decisiones mejora de una manera radical, absolutamente radical.
Nacho: Sí, ahí es el tema de confiar un poco, porque, por ejemplo, si tienes, o yo, de que digas, Cuando me puse con el tema de la bolsa, si tú juzgas la decisión porque ganara o no ganara dinero, dirías: Esa decisión fue incorrecta, porque estudié bolsa, perdí 50.000€, me deprimí, estuve de baja. Pero en verdad, en mi línea vital o en ese camino de mi alma que yo he elegido aquí, esa decisión era perfecta. Y fue desde ahí, desde esa autoridad. Entonces, es como tener en cuenta también que tomar una decisión correcta no significa que sea la decisión que a ti te lleve ese placer que quieres experimentar hoy.
Guillem Díaz Falo: Efectivamente, es súper potente lo que dices. Es así. Una decisión correcta es porque es una decisión correcta en función de quién eres tú y de tu autoridad y de tu estrategia. O sea, lo que puede suceder es que yo siempre digo, para ir del punto A al B, tú puedes escoger miles de caminos diferentes. Y no solamente tú escoges un camino, pero a lo mejor ese camino no es no es el que te lleva de manera directa del punto A al B, te lleva por otros lugares. Es más, a veces ni siquiera sabes cuál es el punto B. Tú crees que el punto B es donde tú quieres ir, pero el punto al que vas es otro completamente diferente, que es mucho más coherente contigo, contigo como persona, ¿no? Entonces, lo que tú dices, al final está claro, si tú tomas la decisión correcta, es dejar ir, es soltar. Y lo que suceda es lo que tiene que suceder en ese momento, pero tú has tomado la decisión correcta porque es coherente.
Nacho: Sí, mira, me gustaría cerrar el podcast con un concepto que creo que le puede ayudar mucho a la gente, que es el siguiente. Estábamos viendo antes este mismo, por poner un ejemplo, y tenemos los centros definidos, que son los que están coloreados, y luego los que están blancos, que están sin definir o abiertos. Pero bueno, por no entrar demasiado, me gustaría que nos contaras y que habláramos un pelín sobre cómo como, o sea, porque lo quiero como hilarlo también a la respiración como herramienta para esto, por lo siguiente. Te lo planteo a ver si tú lo ves igual que yo. Es como tú, en los centros que tienes definidos dentro de tu estructura, estás seguro ahí. O sea, es como tú tienes la identidad definida, pues tú tienes una identidad. Tú tienes el sacro definido, pues oye, controlas bien tus decisiones desde el sacro, o la presión por el raíz, lo que sea cada uno, que no nos vamos a meter en ellos porque En este ya se iría a demasiado, demasiado tema, pero es como que en eso estás definido. Ahora, en lo que no estás definido, que a mí me encantó esto cuando le escuché contarlo a Ra Uru U, es que los no definidos son las fuentes de condicionamiento más potentes. Entonces, como yo no tengo definido, por ejemplo, el plexo solar, lo que va a hacer es que yo capte y amplifique las emociones que hay en el entorno o en el ambiente. Entonces es como me puedo condicionar mucho más, me puede condicionar en mi vida las emociones en ese sentido. Y claro, si tienes más fuentes o tengas las que tengas, todo eso va a unir a que se va a ir a tu cháchara mental a construir una historia, un personaje, incluso una persona que no eres, que es ese no ser. Entonces quería como coger este concepto contigo para en estos últimos minutos que la gente entendiera bien que Que claro que puede que no te haga sentido nada de lo que hemos hablado cuando veas tu gráfico, porque estés viviendo desde el no ser o desde el condicionamiento de sentir lo que otros sienten o la sociedad te ha dicho que sientas.
Guillem Díaz Falo: De hecho, el no ser tiene un riesgo enorme, porque el no ser tiene que ver con aquello que nos creemos, pero que no somos en realidad, o aquello que nos ha llevado lo que tú has dicho, nuestro entorno, la educación recibida o esos bloqueos y resistencias que trabajamos con la respiración. Evidentemente, y que nos han llevado a un lugar, a un espacio en el que nosotros hemos conectado al no ser. El no ser, de hecho, es el negativo de esa carta, de ese diseño. Es el negativo. O sea, es como si nosotros nos fijásemos únicamente en los centros que tenemos no definidos. Entonces yo puedo decir, o tú puedes decir, no, no, en un momento determinado yo estoy sintiendo ahora mismo una emoción. Cuidado, porque es probable que esa emoción que tú estés sintiendo Tienes que identificar muy bien si es una absorción y amplificación de una emoción que se está produciendo en tu entorno en ese momento, porque ese es el elemento fundamental de los centros no definidos. Entonces tú puedes llegar a un punto en el que digas, y te pueden decir, tú eres muy frío, pero tú a veces dices, no, yo no soy frío porque es que yo siento muchas emociones. Bueno, pues resulta que muchas de esas emociones, o sea, tú ni yo, porque a mí me pasa lo mismo, no somos personas emocionales, pero somos personas tremendamente emotivas. Y es muy diferente. ¿Por qué? Porque nosotros observamos, contemplamos, absorbemos y podemos amplificar las emociones de los demás. Por lo tanto, somos un radar espectacular para las emociones de los demás. Las vemos, las vemos. O sea, es que no hace falta que nadie nos explique nada. Vemos perfectamente cómo está, cómo está aquella persona. ¿Cuál es el problema? El problema es cuando tú entras en simbiosis con aquella emoción y la haces tuya cuando en realidad no es tuya, porque ahí es donde tienes tu tu condicionamiento y tu vulnerabilidad. Entonces, a veces pasamos por experiencias de vida con el centro del peso solar emocional no definido, y sobre todo cuando está abierto del todo mucho más, porque hay mucha más vulnerabilidad. Experiencias por las que pasamos cuando en realidad no van con nosotros. Simplemente nos hemos dejado arrastrar por olas emocionales de nuestro entorno. Y eso, hay una vulnerabilidad, pero hay un proceso de aprendizaje maravilloso. El centro abierto es donde está el auténtico aprendizaje. O sea, el aprendizaje de vida lo tenemos en el centro abierto. Entonces, cuando no nos confundimos y creemos que ese es nuestro ser, cuando en realidad es nuestro no ser, ahí aprendemos un montón. Aprendemos de los demás, aprendemos de nuestras propias emociones, aprendemos a gestionar, eliminamos los condicionamientos, etcétera, etcétera. Pero cuando estamos en el no ser y nos confundimos con eso, pues eso, en un momento determinado dices, vale, pues va, pues muy bien, va. Yo siento esto y me dejo arrastrar por esto. No, no, no, es que probablemente tú no lo estás sintiendo, lo estás absorbiendo y amplificando. Y es muy bonito entenderlo, y es, a veces es duro, Todo esto, al final, el conocer el diseño humano no quiere decir que tengas la vida solucionada, para nada, porque como hemos dicho es el vehículo, sino en realidad es para entender, para comprender, para integrar qué es lo que estás viviendo en cada momento y en cada experiencia de vida. Pero claro, es muy bonito verlo Aunque a veces duela, como digo, porque en un momento determinado dices, joder, es que ahora me doy cuenta de aquello que me pasó aquella vez con aquella persona en aquel grupo, que de repente yo pensaba que era yo, que era mío. Y luego, cuando me dejo arrastrar por aquello, me paro y digo, bueno, me paro no, al cabo de un tiempo, incluso en aquel mismo momento digo, pero si esto me está sentando fatal, ¿qué está pasando aquí? Y en realidad yo me he dejado arrastrar por una situación de euforia, por ejemplo. Vamos a poner algo que aparentemente es positivo. Me he dejado arrastrar por una situación de euforia, pero es que no va conmigo. Es que yo incluso, es posible que yo no sintiese inicialmente aquella euforia. Cuando entraste, te dejas arrastrar, vas por ahí, pam, pam, pam, y de repente paras y dices, ¿pero qué estoy haciendo? Sí, en mi caso, con mi autoridad, si yo esto que estoy haciendo no quería hacerlo, no lo he hecho porque, mira, va, me he dejado arrastrar porque lo quiere hacer la gente de mi entorno, pues venga, va, tiro para adelante. Es súper potente identificarlo, porque ahí es donde podemos otra vez volver a centrarnos en nuestra autoridad realmente.
Nacho: Sí, yo creo que lo mayor así que yo veo, y que por lo que a mí la respiración también me ha enamorado tanto, es porque en una sola respiración, normalmente en un proceso de desarrollo personal o espiritual o lo que hagas de crecimiento, vives como diferentes fases en diferentes días o en diferentes meses donde vas teniendo realidades visualizaciones, te hacen preguntas, haces algún ejercicio, todo útil, que está genial, pero es como muy distanciado. Entonces hay mucho ruido entre cuál es tu ser, cuál es tu no ser. Y en la respiración yo siento que haces una respiración, o sea, tú vas con un problema, con una decisión, con lo que sea, y te la respiras, y estás ahí 30, 40 minutos, lo que sea. En esa misma respiración vas a experimentar de una manera súper mega clara cuál es tu ser y cuál es tu no ser. Yo de hecho creo que es de lo que más asusta, entre comillas, a la gente, porque de repente conectan con una parte de ellos tan pura, tan desde el ser, tan sin dudas, que dicen como: Mierda, es que como yo sea esto, tengo que cambiar el 80% de mi vida. Y da miedo.
Guillem Díaz Falo: Totalmente. Ayer tuve la sesión con alumnos del Código, que era una séptima sesión de las 12 que hacemos semanales, grupales. Y fue un satori permanente. O sea, lo de ayer fue, acabábamos, mira, yo qué sé, empezábamos a las 7, terminábamos a las 10:15 de la noche, pero fue un satori. O sea, era un satori tras otro de las personas. O sea, pero claro, yo al verlo, precisamente por eso, ¿no? Por ese centro emocional no definido, a mí me permite ahora mismo observar la emoción, pero observarlas, observarlas y ver qué es lo que sucede realmente ahí, ¿no? Entonces, o los miedos, me pasa, a mí me pasa con las emociones, con los miedos, con el estrés. O sea, Ni es mío el estrés, ni son míos los miedos, ni son mías las emociones, pero lo he vivido y los he sufrido un montón todos estos. ¿Por qué? Porque cuando tu entorno está en esas situaciones, tú lo absorbes. Bueno, ahora lo puedo ver y puedo ver lo que sucede, lo que surge, y observarlo como mero observador y transformarme en la experiencia al observar eso. O sea, es brutal cuando de repente la persona, se lo ves en la cara, de repente quiere hablar en un momento determinado en nuestras sesiones, en la parte de integración, de repente quiere hablar Y te empieza a explicar la situación, pero o sea, de repente le ha cambiado la cara. Pero, ¿por qué le ha cambiado la cara? Porque ha tomado consciencia de algo que hasta ese momento, y me da igual la edad que tenga, nunca jamás había sentido. En lo que tú has dicho, en una respiración, o sea, en esos 20 más 20, en esos 40-45 minutos de respiración, de repente ha pasado algo, ha sucedido algo. ¿Qué es esto? No sé, aparece esa parte pura cuando, y de repente te dice, pero, ¿cómo puede ser si yo Yo creía, pensaba, y yo siempre les digo, exacto, pensabas, pensabas, no estabas sintiendo realmente. Lo que tú estabas haciendo de alguna manera es pensando, ¿no? Y la respiración tiene esa capacidad en un momento determinado para conectarte con tu ser más puro e ir eliminando esas capas de no ser para convertir la vulnerabilidad y el condicionamiento en un aprendizaje de vida que te lleva a la transformación. O sea, eso es Puro milagro. O sea, es lo que en Un curso de milagros dicen un milagro, o en otros espacios se llama magia, ¿no? O sea, es mágico. Y es la gran fuerza que tiene en este sentido la respiración, como tú te la inventaste. O sea, como tú vas recogiendo por ahí cositas, esta herramienta maravillosa de la respiración consciente.
Nacho: Sí, qué bien. Pues mira, yo creo que podemos cerrar dando algún consejo a la gente sobre qué hacer con esto y cómo profundizar más. Yo creo que para empezar yo te diría que depende de lo que sientas y del tipo que seas, pues que igual profundizas más o no. Pero que para mí es un podcast completo en el que ahora tú puedes coger y decir: Oye, voy a mirar qué tipo soy y qué estrategia tengo. Y solo con eso, ya para empezar, empezar a experimentar, como empezar a decir: Vale, ¿desde dónde estoy decidiendo? ¿Y estoy esperando para responder? ¿Estoy iniciando? ¿Va conmigo estas cosas tan simples, entre comillas, que hemos hecho? Y que con eso empieces a sentirlo. Y que si te llama leer, pues oye, hay un montón de libros sobre diseño humano. Y bueno, que vayas viendo cosas que no te— Yo, fíjate, yo diría, porque hay gente que enseguida lo primero que se le va a ir es: voy a contratar a alguien para que me haga una lectura de diseño humano. Que está bien también, pero ojo, porque a veces creo que eso te da a veces tanta información que te pierdes. Entonces, mira a ver qué es lo que te va a ti mejor. Si te va más esa autoexploración de empezar a A escuchar cosas, a ver, a coger lo simple, entre comillas, que es lo que hemos hablado hoy, y vivirlo. Y luego ir tomando pasos poquito a poco, de no tampoco ponerse en ese modo de devorar y de aprender y demás, sino interiorizar, que aquí es mucho de interiorizar.
Guillem Díaz Falo: Eso que dices, Nacho, tiene para mí un elemento fundamental. Lo decía al principio, en el momento que experimentas, como decía Ra, En el momento que experimentas, para experimentar tienen que ser cosas pequeñas, sencillas, tangibles y que tú puedas realmente ir acotando. O sea, las tienes que acotar porque si no, a veces son tantas cosas que te puedes ir perdiendo por ahí. Cuando tú, como tú decías, dices vale, voy a experimentar esto, esta parte concreta, estrategia, autoridad, ese elemento de centros definidos y no definidos, lo que sea, pero voy a experimentarlo y empiezas realmente a ver a comprobar, a experimentar que realmente eso funciona y funciona en ti, entonces ya estás preparado y preparada para entrar mucho más al detalle en todo esto. Pero previamente, lo fundamental, y en eso lo que tú has dicho antes, que es lo que dice Ra, la experimentación en uno mismo, en una misma, es el elemento central y fundamental.
Nacho: Sí, qué bien. Pues muchísimas gracias, Guillem. Creo que la gente tendrá mucho que procesar ahora. Lo mejor que os podemos recomendar es que os lo respiréis, que de hecho creo que sale ahora después del podcast, pero es respiragratist.com. Tienes ahí una respiración gratuita, larga, así que te va a dar para poder interiorizar todo esto que has escuchado. Y como decimos, no lo dejes en la cabeza, pásatelo al corazón con la respiración. Y nada, Guillem, ha sido un gusto tenerte aquí. Eres el primer invitado del podcast.
Guillem Díaz Falo: Me he dado cuenta.
Nacho: Sí, sí.
Guillem Díaz Falo: Bueno, era un reto, un reto importante y un placer, un placer hablar contigo como siempre.
Nacho: Me ha encantado, me ha encantado la vida. Ha estado genial. Y la verdad que este podcast lo planteé como una expresión de mí y de mi curiosidad, así que no puede ser uniforme, será cambiante siempre. Y me pareció súper guay poder tenerte a ti y que nos explicaras y nos ayudaras, porque creo que es una herramienta muy potente para aprenderla y para seguir explorándote. Y que al final, sea esto, sea el eneagrama, sea la astrología, sea las runas, no sé qué, mientras tú al verla, al escucharla, al sentirla, te permita ir hacia adentro y hacerte diferentes preguntas, pues ya está, está bien. Da igual la herramienta que sea. Al final es que te mande a esa autoindagación y experimentación y que a ti te sirva. Así que pues si esta es la que te sirve, fantástico. Y si no, pues te lo habrás pasado pipa y habrá sido muy intelectualmente interesante este podcast. Pues un abrazo muy grande, Guillem, mil gracias por haber estado aquí.
Guillem Díaz Falo: Gracias a ti, un abrazo para ti también y para toda la gente que nos está escuchando. Gracias por estar ahí.
Nacho: Y nada, si te ha gustado este podcast, compártelo con más gente, que seguro que creo que este se va a compartir mucho porque es algo súper interesante, y hazle tu diseño humano a más personas, así sabes cómo relacionarte con ellos. Y si puedes escuchar este podcast un par de veces pensando en tu mujer, en tu marido, para ver cómo son. También te ayudará mucho a tener una empatía diferente por cómo toman decisiones y demás. Así que nada, mil gracias, un abrazo muy grande a todos y nos vemos en el siguiente podcast. Este podcast está patrocinado por el Instituto de Respiración Consciente y quiere regalarte una innorespiración consciente gratis para que puedas acelerar tu despertar con Oye Nacho. No dejes este contenido del podcast en tu mente y bájalo al corazón con esta respiración. Entra en respiragratiss.com, dinos a qué email te mandamos el material gratis y a respirar.

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